Afición al poder

Éxito de participación en la Altitoy, la fiesta del esquí de montaña celebrada el pasado fin de semana en Pirineos

JUAN MANUEL SOTILLOSSAN SEBASTIÁN.
Altitoy 2011. La niebla, protagonista el domingo en la fiesta del esquí de montaña. ::
                             JUAN MANUEL SOTILLOS/
Altitoy 2011. La niebla, protagonista el domingo en la fiesta del esquí de montaña. :: JUAN MANUEL SOTILLOS

'Allez, allez', venga, venga., y otros gritos de ánimo se oían el pasado fin de semana en el pirineos francés, cuando en Super Bareges se disponían a participar en la Altitoy 2011 más de medio millar de montañeros-esquiadores, que competían en esta prueba de esquí-alpinismo valedera para el Campeonato departamental FFME, Campeonato vasco EMF y copa de España FEDME por equipos, además de la copa Petit Pirineus que agrupa a todos los jóvenes del Pirineo.

Los ganadores absolutos de la competición fueron Marc Solá y Miguel Caballero de Camprodón e Izaskun Zubizarreta y Maribel Martín de la Iglesia. El Campeonato de Euskadi se lo llevaron Joseba Tobar e Iban Letamendi, de la Euskal Selekzioa.

Andoni Areizaga, director de la Altitoy, ya más relajado tras descargar la enorme tensión vivida por la responsabilidad que implica organizar una competición de mucho nivel técnico (recorrido A) y la travesía popular (recorrido B), hacía una rápida valoración de lo que ha sido Altitoy 2011: «Se confirma que esta prueba es una de las más populares y como competición técnicamente muy difícil». Precisamente, al respecto nos decía que hay mucha gente que se mete en el itinerario A y no tiene el nivel suficiente ni preparación para afrontarlo: «Queremos remarcar que la gente sea más consciente y sepa distinguir entre el recorrido A y el B. El A es muy técnico y queremos mantener ese nivel de dificultad que tiene. Para hacer algo más sencillo está el itinerario B». Y por último, todo eran agradecimientos: «Sólo tengo palabras de agradecimiento a todo el mundo que se vuelca con esta prueba. Yo seré la cabeza visible, pero hay mucha gente detrás para que todo salga bien. La Altitoy cada año se confirma como la carrera estrella del Pirineo».

Por su parte, Carlos Hernando, responsable del club organizador, el Vasco de Camping, estaba contento con la Altitoy y hacía una pequeña valoración de lo que fue el pasado fin de semana en Luz: «Sobre todo quiero agradacer la gran labor a los colaboradores que tenemos en la prueba y la gran acogida que nos hace el pueblo de Luz. Y por otro lado, resaltar el gran trabajo que hace Andoni Areizaga, agradeciéndole públicamente desde el Club Vasco de Camping esta gran labor que realiza. Él es el gran dinamizador que ha conseguido que la Altitoy sea la mejor prueba de esquí-alpinismo».

La afición, protagonista

Sin duda el protagonismo de la Altitoy del pasado fin de semana se lo lleva, y de calle, la afición. Porque, evidente y efectivamente, hay que tener mucha afición para salir a la montaña, sobre todo en las condiciones del domingo. No se veía casi nada por la densa niebla. Lo comentábamos en la salida con Casimiro Bengoetxea y su hijo Iñaki, asiduos participantes de la Altitoy, así como con Carlos Hernando de la organización, y más tarde con el montañero, Jesús Eguimendia, también participante, que, por cierto, próximamente partirá a Marruecos para correr un año más el Marathón des Sables (del 1 al 11 de abril). Todos coincidían en que si algo hay que resaltar de esta competición popular es la entrega de la afición.

Los participantes, en su mayoría no se amedrentaban ante las inclemencias del tiempo y ahí estaban en la línea de salida dispuestos a darlo todo y afrontar el recorrido, eso sí, cambiado y mermado por las condiciones meteorológicas. Así que la afición, junto a la cantidad de voluntarios de Luz Saint Sauver, Luz Ardiden, etc., que se entregan a fondo para que todo esté listo, son los verdaderos protagonistas de esta fiesta del esquí de montaña que lo es la Altitoy, la travesía reina del Pirineo.

Tras los dos días de travesía los esquiadores-montañeros se fueron despidiendo de sus colegas -muchos se ven de año en año participando en la Altitoy-, y habiendo dejado atrás dos jornadas marcadas por una afición que no duda en ningún momento en volver a participar en esta fiesta del esquí.

No importa importa venir desde Granada y encontrarse con mal tiempo. O incluso desde Inglaterra, como fue el caso de una chica que no perdona participar en esta prueba y viene expresamente para eso. Al término de la carrera emprendió viaje de nuevo al país galés. No importa. La Altitoy parece que está por encima de todo. Por algo será.