Una carrera anónima entre leyendas del fútbol inglés

Juan Ugarte recuerda su paso por el fútbol de las islas, donde conoció a Ince o Adams. Le ha costado dos años volver a ver un partido tras su retirada, pero hoy disfruta con su deporte en Soccerworld de Riberas de Loiola, centro del que es responsable

OIER FANOSAN SEBASTIÁN.
Juan Ugarte, con el equipo de Soccerworld en el recinto de Riberas de Loiola. ::
                             MIKEL FRAILE/
Juan Ugarte, con el equipo de Soccerworld en el recinto de Riberas de Loiola. :: MIKEL FRAILE

Lleva dos años retirado del fútbol. Dos años en los que, para olvidar su retirada, ha evitado ver cualquier partido de fútbol. Incluso los de su equipo del alma, la Real.

Se llama Juan Ugarte, las lesiones le persiguieron durante su trayectoria deportiva, pero a pesar de todo, conoció los entresijos del fútbol inglés, se hizo un nombre en varias de sus divisiones y conoció a leyendas como Tony Adams o Paul Ince. Hoy es responsable del centro deportivo Soccerworld, en Riberas de Loiola. Centro que, en menos de un año, ya se ha hecho un hueco en el panorama donostiarra y que promete seguir creciendo. «Un barrio joven, deportista y con muy buena pinta».

«Empecé jugando a fútbol en el Antiguoko, aunque... Hice un año sabático para dedicarme al ping pong. A la gente le sorprende, pero a mí me gustaba y se me daba bien. Di el salto a la Real y con el conjunto txuri urdin me proclamé campeón de España. Coincidí con Labaka, Gurrutxaga, Gari Uranga, Jaka».

Del juvenil, directo al Sanse. «Disputamos la fase de ascenso a Segunda B, pero la pifiamos. En 2003, año del subcampeonato, hice la pretemporada con el primer equipo. En Austria, parecía que Raynald Denoueix me iba a dar bola, que me iban a renovar, pero llegó mi primera lesión grave y...».

Y aunque Denoueix había empezado la pretemporada jugando con Kovacevic en punta, Nihat por la izquierda y Juan Ugarte por la derecha, Roberto Olabe no esperó a la recuperación donostiarra, y el interés del otrora fichador del Eibar Javi Pérez llevó al delantero a Ipurua. «Blas Ziarreta me dijo que era el mejor rematador que había visto en la historia del Eibar, pero fue sincero. Me comentó que necesitaba un tanque».

Ugarte dio el salto al Real Unión. Y más tarde al Barakaldo. En todo este tiempo, devoraba junto a su amigo Joseba Barandiaran páginas web de fútbol ingles. Otro mundo. «Siempre nos motivábamos para probar fortuna en las islas, pero faltaba decisión, sobraba pasión».

El destino jugó una mala pasada a Juan Ugarte. Nada más fichar por el Barakaldo, le salió una oferta del mítico Norwich City. Acababa de descender de Premier League, es decir, Ugarte daba el salto a la Segunda División Inglesa pero... «No pude desvincularme de los vizcaínos. Al menos dejé una buena sensación».

Tony Adams le recibió...

Pero el gusanillo del fútbol británico estaba ahí. Así que en 2003 Juan Ugarte hizo las maletas, se fue a las islas, y consiguió una prueba en el Wycombe Wanderers dirigido por... ¡Tony Adams! Central internacional del Arsenal. «Me recibió en el vestuario cantando mi nombre. Un cachondo. Debuté en un amistoso e hice un gol, di un poste... Pero en el Wycombe, que comparte campo con los London Wasps de rugby, me dijeron que buscaban un tipo de 1,90. Les contesté que antes de hacer la prueba, medía lo mismo. Aquel día decidí que me quedaba en Inglaterra por mis hue... En un equipo de tercera sentías lo que en un Primera de España. El fútbol en las islas es una religión».

Ugarte realizó la siguiente prueba en el Dorchester Town. «Debuté con 'hat trick'. El entrenador no me quería llevar a probar con ningún otro equipo, metí seis goles en siete partidos».

El donostiarra mantiene una buena amistad con Xabi Alonso, como se pudo ver en el vídeo homenaje al tolosarra durante la entrega del Tambor de Oro. «En aquel 2004, bajé a Londres para visitar a Xabi con motivo de su partido ante el Chelsea de Mourinho en Stamford Bridge. Nos quedamos a cenar con un asistente de Iñaki Ibáñez, que ejercía de traductor. Colin Pomford. Tenía gran amistad con el presidente del Liverpool y me habló de una prueba en una especie de filial red. El Wrexham. Al día siguiente desperté, y leí en la prensa que se había lesionado su punta internacional Chris Armstrong. Fiché y el presidente me acogió en su casa. Era el dueño de la multinacional Thomas Cook, viví en su mansión, en una especie de casa de invitados...».

Ugarte triunfó en este equipo. «Debuté contra el Luton, hice 16 goles en 30 partidos. Me salieron ofertas del Sheffield United y el Cardiff City y Swansea por medio de JB Toshack. El presidente del Swansea me quería, pero mi experiencia me hizo preguntarle si el entrenador me conocía. El técnico no me había visto así que preferí no hacer castillos en el aire, necesitaba jugar y...». Y se fue al Wrexham, un vivero de grandes talentos con unas instalaciones de entrenamientos «impresionante».

Dos técnicos de leyenda

Dennis Smith le dirigió. Es junto a Alex Ferguson y Dario Gradi, anterior entrenador de Ugarte en el Crewe, el técnico que más años lleva dirigiendo en las islas.

Una entrada en aquella pretemporada de 2006 le partió la rodilla «como una rama. El ligamento lateral interno destrozado. El club me dio todas las facilidades del mundo para tratarme. Y yo lo tenía claro. Nadie mejor que Iñaki Anza».

Aquella lesión fue el principio del fin. «Me hicieron un homenaje en Wrexham. Antes de un partido ante el Swindon Town, dirigido por Paul Ince. Casi se me saltan las lágrimas. En vestuarios, me esperaba el internacional inglés. Me dijo 'te quiero en mi equipo, tengo referencias tuyas en Liverpool. Recupérate de tu lesión y me llamas'». Ince volvió a llamarle días más tarde para fichar por el Milton Keynes Dons. Pero Ugarte no se recuperó. En cualquier caso «he vivido una experiencia inolvidable. A cualquier futbolista que lea mi historia y medite probar en las islas, sólo puede decirle que no dude».

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