«Juan de Idiáquez era el prototipo de renacentista»

Pedro Echeverría Profesor de Arte de la UPV

T. F.SAN SEBASTIÁN.
Pedro Echeverría. ::
                             AZANZA/
Pedro Echeverría. :: AZANZA

Con unos pocos restos de azulejería en los zócalos y los restos fragmentarios de las pinturas, Pedro Echeverría ha reconstruído, a través de una intensa labor de investigación casi detectivesca que no termina nunca, cómo era la iglesia de San Telmo cuando se consagró a finales del XVI.

- ¿Cómo calificaría el descubrimiento de las pinturas?

-Es un hallazgo tremendo. Las pinturas murales fueron descubiertas en 2008 y me encargaron el estudio un año después. No podía imaginar que eran la punta del iceberg de un estudiado programa de transformación de la capilla panteón de los Idiáquez ejecutada en el último tercio del siglo XVI bajo el patronato de Juan de Idiaquez. Es llamativo que se conserven unas pinturas que son internacionales, a mi juicio realizadas por pintores italianos y que lo convierten en un monumento internacional.

-¿Qué sensaciones tuvo cuando avanzaba en la investigación?

-Mucha emoción. El encargo fue para estudiar las pinturas murales, pero son una parte de toda esta transformación que integran una gran cantidad de elementos como el retablo mayor hoy desaparecido. Las pinturas son un complemento. El retablo mayor era excepcional. Cerca de aquí no hay un caso igual de importación. También se buscaron a artistas para el sepulcro. Ahora es un edificio desnudo pero hay que imaginárselo con mucho color, no sólo en las paredes, en el pavimento que era blanquinegro. Además tenía una reja impresionante y un ajuar de tallas muy interesante.

-¿Por qué es tan desconocida la figura de Juan Idiáquez?

-No lo sé. Su padre Alonso fue el impulsor, pero Juan fue quien le dio el esplendor. Es la figura importante. Me ha subyugado. Además de político, fue secretario de Estado, ministro y consejero de Felipe II, fue escritor, sabía francés, griego, latín, vascuence. Encargó a Esteban de Garibay que recopilara 'El gran refranero vasco'. Le apasionaba la pintura y la arquitectura. Era un mecenas con una biblioteca fabulosa. Era el prototipo de hombre renacentista y facilitó la llegada de artistas italianos a España. Felipe III y Felipe IV venían a menudo a San Sebastián porque varios miembros de la familia Idiáquez también fueron consejeros. Era una traslación de la Corte.

-¿San Telmo era el único templo del territorio que estaba pintado?

- Yo, contra la idea que se tiene de que era piedra vista, tengo la teoría que todos tenían pinceladura mural. Seguro, que salvo los que ya se han picado, todos tendrán pinturas debajo del mortero. En este son más excepcionales porque no estaban pintadas por artistas locales.

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