El precio de patatas, cebollas y tomates deja la ensalada por las nubes

Su importe aumentó cerca de un 10% en 2010, seguido por el salmón, que remontó un 8,66%

JULIO DÍAZ DE ALDAMADRID.

La crisis rompe presupuestos, y también mitos culinarios. La tan socorrida ensalada, que a más de uno ha salvado cenas y comidas, se ha puesto por las nubes. Así lo confirma la Encuesta de Precios de Venta al Público de Productos de Alimentación que cada mes elabora el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Los datos de diciembre arrojan un incremento muy notable a lo largo de 2010 de cuatro productos básicos de este típico plato como son las cebollas, las patatas, los tomates y las lechugas, que se encarecieron a lo largo del ejercicio un 11,4%, un 10,9%, un 7,36% y un 6,47%, respectivamente.

No fueron los únicos productos frescos 'superinflacionistas'. El precio del salmón remontó un 8,66%. En el apartado de alimentos no envasados (Industria compara las 30 referencias que más se consumen en una familia media) hay más incrementos, como los de la anchoas o boquerones (4%), los pimientos verdes (6,4%) o las acelgas (3%). No todo fue a peor en el año de la peor crisis. También hubo abaratamientos, como los de los plátanos de Canarias (14,7%), las peras de agua (5,2%) o el cordero pascual, cuyo precio descendió un 3,7% respecto a 2009. También se moderaron referencias como el conejo de granja, la pescadilla o los huevos.

De entre los productos frescos analizados, sólo 13 bajaron en comparación interanual. Algo mejor fue el comportamiento de los envasados, donde 17 referencias acabaron 2010 más baratas que un año antes. Aquí los sustos vinieron de la mano del tomate natural, su primo el ketchup y la cerveza, que se encarecieron un 4,6%, un 3,1% y un 1,2%, respectivamente. Para compensar, los abaratamientos los protagonizaron la leche esterilizada (3,5%), el aceite de oliva de 0,4 grados de acidez (6,4%), el arroz (5,4%) y el azúcar (7,7%).

En el último mes de 2010, las subidas más intensas correspondieron a la bacaladilla, las sardinas, los pimientos verdes, la ternera de primera, el jurel y el aceite de oliva, frente a la contención de precios experimentada por el aceite de girasol, las naranjas, los limones o las judías verdes.