«Adiós a un hombre bueno y entregado a sus ideales»

Unanimidad en la clase política vasca para ensalzar la figura del fallecido ex consejero y dirigente de EA

J. ARTOLASAN SEBASTIÁN.

El fallecimiento de Sabin Intxaurraga, ex consejero del Gobierno Vasco e histórico dirigente de EA, causó ayer consternación en la clase política vasca. Instituciones y partidos homenajearon la figura del político desparecido con palabras que ensalzaron su persona y trayectoria pública. «Era un hombre bueno y entregado a sus convicciones», destacaban.

El lehendakari Patxi López hizo público un comunicado, bajo el título de 'El ejemplo de Intxaurraga', en el que dijo que Euskadi es «hoy un poco más pobre y menos plural» con este fallecimiento. Recalcó que «Sabin fue una buena persona, un hombre entregado a sus ideales y siempre dispuesto al servicio de su país». Manifestó que «su coherencia política es algo que debemos valorar, incluso quienes discrepamos con sus ideas porque supo defenderlas siempre de forma democrática y respetuosa para quienes no piensan igual».

«En gran medida era un impulsor del nuevo escenario político vasco», destacó Pello Urizar, secretario general de la formación a la que pertenecía el finado. Éste se definía como «independentista y garaikoetxista», y abogó siempre por la unidad de los abertzales de izquierdas que llevaran adelante sus reivindicaciones por vías pacíficas y democráticas.

Intxaurraga, que mañana hubiera cumplido 61 años, falleció el lunes en el Hospital de Cruces. Su muerte se debió a un cáncer tras «un proceso muy rápido» que comenzó el 12 de noviembre, cuando fue operado en el hospital de Galdakao de una «obstrucción intestinal». El funeral se celebrará hoy, a las 18 horas, en la Iglesia de Andra Mari de Zeanuri, de donde era natural.

Urizar aseguró que toda la militancia de EA está «consternada» por la muerte de «un hombre bueno, firme en sus convicciones independentistas y todo un referente del abertzalismo». «Estaba totalmente ilusionado y volcado con la actual situación política y era un firme defensor de la configuración de un nuevo movimiento soberanista progresista pacífico».

También los socialistas vascos lamentaron el fallecimiento de Intxaurraga, y reconocieron que contribuyó « al afianzamiento del autogobierno y del progreso de Euskadi».

Aralar mostró su «tristeza» por la muerte del ex consejero y resaltó el «importante papel» que desempeñó en la política vasca y «la prioridad que dio siempre a el trabajo en común entre abertzales».

El líder de EB, Mikel Arana, lo consideró «una gran pérdida para la política en particular y para la sociedad vasca en general».

La red Independentistak expresó sus condolencias «por la muerte del independentista y uno de los fundadores de nuestro movimiento».

Desde el Gobierno central, la secretaria de Estado de Cambio Climático, Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Teresa Ribera, elogió la figura del que fuera consejero vasco de Medio Ambiente.

Intxaurraga, licenciado en Ciencias Económicas por la UPV, ocupó la Alcaldía de Zeanuri, primero bajo las siglas del PNV y, más tarde, de EA, una vez producida la escisión en 1986. Fue un estrecho colaborador de Carlos Garaikoetxea, de quien fue secretario entre 1980 y 1984 cuando presidió el Consejo General Vasco y durante su primer mandato como lehendakari y con el que fundó EA. Luego, fue consejero del Gobierno Vasco entre los años 1998 y 2005, tiempo durante el cual ocupó las carteras de Justicia, Trabajo y Seguridad Social; Educación y Universidades; y de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

En las elecciones europeas de 2009 fue candidato a eurodiputado. Una de sus últimas apariciones públicas fue a mediados de septiembre en Bilbao, con ocasión de las dos marchas convocadas por Adierazi EH y la izquierda abertzale en favor de los «derechos humanos para todos», que prohibió la Audiencia Nacional.