Bienestar Social hace balance positivo de la aplicación de la Ley de Dependencia

Cristina Laborda hace un llamamiento a Diputación para acabar con la lista de espera más larga de Gipuzkoa

M.A.I.IRUN.
Los artistas. Ana Hernando, Ángel Calderón, Pilar Marticorena, Manuela Muñoz, Carmen Encinas, Basilio Aguirreche, Encarna Torre, Ramón Agesta y Nahikari Aldako posan con las figuras del belén, en el jardín de la residencia Inmaculada de Mendibil. ::                             F. DE LA HERA/
Los artistas. Ana Hernando, Ángel Calderón, Pilar Marticorena, Manuela Muñoz, Carmen Encinas, Basilio Aguirreche, Encarna Torre, Ramón Agesta y Nahikari Aldako posan con las figuras del belén, en el jardín de la residencia Inmaculada de Mendibil. :: F. DE LA HERA

El 14 de diciembre de 2006, las Cortes Generales aprobaron la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, más conocida como la 'Ley de Dependencia'. Dicha ley establece un régimen de implantación paulatina, en función del grado de necesidad de atención de las personas. Así, en 2007 se desarrolló el sistema de Grado III, que es el de Gran Dependencia; entre 2008 y 2010, se ha puesto en marcha el de Grado II, de Dependencia Severa y entre 2011 y 2014 se desarrollará el de Grado I, de Dependencia Moderada.

La delegada municipal de Bienestar Social, Cristina Laborda, ha realizado un balance satisfactorio de la aplicación de la Ley de Dependencia en los servicios sociales de Irun. «Desde el Ayuntamiento, se ha realizado un importante esfuerzo, incluso antes de la aprobación de la ley, en cuanto a la prestación de información, atención y orientación a aquellas personas potenciales beneficiarias de los servicios y prestaciones derivados de esta ley», aseguró Laborda.

Los Ayuntamientos son la puerta de entrada de las demandas y el Consistorio irunés «ha dado una gran respuesta en la medida de nuestras competencias, a los servicios de atención domiciliaria y de telealarma», afirmó la delegada de Bienestar Social. «Se está dando cobertura en torno a 400 personas en teleasistencia y a algo más de 300 en ayuda a domicilio, aunque menos del 50% tienen reconocida una valoración de dependencia».

Prestaciones económicas

Cristina Laborda señaló que, en los cuatro últimos años, «se han reconocido prestaciones económicas a 1.036 personas, de las cuales 169 han sido solicitadas por asistencia personal (profesional). Asimismo, se han reconocido 784 prestaciones para cuidados en el entorno familiar y por último, aunque no menos importante, se han reconocido 83 prestaciones vinculadas al servicio. Irun ha tramitado con efectividad los expedientes y el reconocimiento de los derechos económicos, si bien queda mucho camino por recorrer».

Laborda recordó que los servicios residenciales y los centros de día «son de competencia foral y requieren un número de plazas concertadas que no cubren la demanda existente». En la actualidad, hay en Irun 265 plazas concertadas, 51 no concertadas y 127 plazas en centros de día. Sin embargo, el número de iruneses que requiere una plaza es mayor. Hay 143 en lista de espera para centros residenciales, a los que habría que añadir las 37 personas que viven en residencias de otros municipios y las 11 alojadas en centros sociosanitarios. En el caso de los centros de día, la lista de espera es de 9 personas.

«Es la lista de espera más larga del territorio. Por ello, queremos hacer un llamamiento a la Diputación foral para que despliegue las medidas necesarias para la creación del equipamiento residencial Arbes», concluyó Cristina Laborda.