San Miguel-Anaka arrancará en 2011 con 7 millones del Gobierno Vasco

El Ejecutivo pagará esa cantidad, este año, por una parcela del ámbito. También firmará un convenio con el Ayuntamiento que garantice la realización completa del proyecto

IÑIGO MORONDOIRUN.
«Buena noticia». Así definían Páez y Santano la información que dieron a conocer ayer. ::                             F. DE LA HERA/
«Buena noticia». Así definían Páez y Santano la información que dieron a conocer ayer. :: F. DE LA HERA

San Miguel-Anaka ha sido, hasta hace un tiempo, el proyecto de transformación urbana más importante que tenía en su agenda Irun. Lo era hasta que surgió la regeneración del espacio ferroviario. Pero la otra seguía pendiente. No en vano, concentra la mayor parte de la VPO que el municipio registró en su Plan General del 99. Pero ahí estaba, con los motores preparados y a falta de gasolina. El simil no es de cosecha propia, lo utilizó ayer Miguel Ángel Páez, delegado de Desarrollo Urbano, en una comparecencia junto al alcalde, José Antonio Santano, en la que anunciaron que, por fin, hay combustible.

El Ayuntamiento ha acordado la venta de una parcela de 27.799 m2 en este ámbito. El comprador será el Gobierno Vasco, que la destinará a la construcción de 420 VPO, la práctica mitad de las 844 previstas. El precio es de 7 millones de euros. Ésa es la gasolina. Con ella empieza a carburar el mecanismo para que en 2011 se inicie el desarrollo constructivo del ámbito. «Es difícil concretar plazos», comentó Santano, «pero estoy convencido de que podremos arrancar el año que viene».

Pleno, el 3 de diciembre

Antes de todo eso hay que dar aún pasos administrativos que llegarán al Pleno el 3 de diciembre. Será el escenario para certificar la venta de suelo a la Consejería Vasca de Vivienda. También para aprobar un convenio con el mismo organismo que garantice el completo desarrollo del ámbito según lo previsto y aprobado por la Corporación. Aún más. Se someterá a votación el Proyecto de Reparcelación, documento ya preparado pero que necesitaba financiación, pues supone el inmediato pago de indemnizaciones «a Sancheski y a otras actividades económicas implantadas en la zona, así como a particulares que no son propietarios de los metros cuadrados suficientes para un realojo o no pueden optar al mismo por no ser residentes», explicaba el alcalde. Con 7 millones, llega para esto y para, después, empezar la urbanización.

Con esta compraventa de suelo interinstitucional arranca el desarrollo de San Miguel-Anaka. Entre esta operación y la de Oinaurre, que empezó también este año, se procede a la construcción «del 75% de las VPO que estaban previstas en el Plan General del 99. Vamos dando la vuelta al déficit que teníamos en Irun», señalaba Páez. De los tres ámbitos pendientes, sólo falta Txenperenea.

La solución para los dos primeros han sido sendos acuerdos con el Gobierno Vasco. «Lo importante», sentenciaba el alcalde, «es que después de muchos años estancado por el futuro del aeropuerto, ahora ya tiene financiación: San Miguel-Anaka pasa de ser un proyecto de futuro a uno de presente». Recordó que además 844 VPO, 252 viviendas libres, nuevos espacios libres, terciarios... «permite el cosido urbano entre ambos barrios».