Compromiso institucional para la revolución urbana de Irun

Regenerará 53 hectáreas en el corazón de la ciudad que se ganan al espacio ferroviario. Una sociedad de gestión se ocupará de coordinar las actuaciones para crear viviendas, parques, zona universitaria, centros de innovación...

JUANMA VELASCO JMVELASCO@DIARIOVASCO.COMIRUN.
Compromiso institucional para la revolución urbana de Irun

Es el pistoletazo de salida a una de las operaciones de reordenación urbana más ambiciosas de Gipuzkoa, con permiso de la que pronto se acometerá en la bahía de Pasaia. Comienza la cuenta atrás para la revolución urbana de Irun. La ciudad fronteriza ha conseguido la complicidad institucional para llevar a cabo una regeneración sobre 53 hectáreas que ahora ocupa el espacio ferroviario (en Pasaia se trabajará sobre 61). Con esta actuación, incorporará alrededor de 200.000 metros2 a la trama urbana del corazón de la ciudad, en los que prevé crear zonas residenciales, parques, nuevas avenidas, zonas comerciales, centros innovadores, espacio universitario...

Irun se reinventa. Lo que hasta ahora era un ambicioso proyecto impulsado por el Ayuntamiento de la segunda ciudad de Gipuzkoa y respaldado por todos los grupos políticos locales, desde hoy cuenta con el compromiso de todas las instituciones que tienen algo que decir y que hacer en el asunto. Representantes del Ministerio de Fomento, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de Irun -con el alcalde José Antonio Santano a la cabeza-, Renfe y Adif se reúnen hoy en Madrid para «cerrar» el protocolo interinstitucional de la Reordenación del Espacio Ferroviario de Irun.

En la cita se abordará el borrador que el Ministerio de Fomento, propietario de la mayoría de los terrenos a regenerar, envió a las partes implicadas el pasado mes de julio. La reunión servirá para cerrar los últimos flecos antes de la firma definitiva, que tendrá lugar en diciembre, según las fuentes consultadas.

Superar la cicatriz urbana

El borrador del protocolo, al que ha tenido acceso DV, marca las pautas y metodología para la realización de estudios técnicos y económicos necesarios para financiar y ejecutar las obras de adaptación de las instalaciones ferroviarias a la llegada del TAV a Irun, que contemplan una nueva estación intermodal, y la nueva integración urbana del ferrocarril en Irun. La liberación de espacios ferroviarios y el cubrimiento de vías permitirán, en parte, acabar con la cicatriz urbana que ahora conforman las de líneas de Adif y de Euskotren en Irun.

El proyecto contaba ya con la complicidad de las instituciones -principalmente de Fomento y del Gobierno Vasco-, pero carecía de un documento que le diera carta de naturaleza. A diferencia de lo que ocurre en la bahía de Pasaia, la iniciativa contaría con un elevado nivel de autofinanciación, según los estudios previos realizados por el Ayuntamiento de Irun.

El documento detalla que las obras se financiarán con los aprovechamientos urbanísticos de los suelos liberados, aunque también prevé inversiones de las administraciones. No obstante, las actuaciones que se lleven a cabo se plasmarán en futuros convenios de desarrollo y financiación de obras.

Como ocurrió en la regeneración de Bilbao, el borrador del protocolo establece que una sociedad de gestión, con representación de las instituciones, coordine las actuaciones previstas. Además, una comisión de seguimiento velará por el cumplimiento de los objetivos que se marcan en el protocolo.

En el texto se detallan los compromisos de cada Administración. Así, entre otros, Renfe y Adif se comprometen a la aportación de los terrenos; el Gobierno Vasco financia la integración de la línea de Euskotren en las vías de Adif y en la nueva estación intermodal; mientras que la Diputación se ocupará, entre otras cosas, del futuro trazado de la GI-636 (variante de Irun) a su paso por el espacio ferroviario.

2011, primeras actuaciones

Las actuaciones en los terrenos liberados permitirán potenciar un renovado centro urbano en el corazón de la Eurociudad Bayona-Donostia. Eso sí, la transformación total requerirá tiempo (se prolongarán durante 15 años). No obstante, las primeras actuaciones comenzarán en 2011-2012 y la estación intermodal estaría lista en 2016.

Las intervenciones se concentrarán entre el puente de Belaskoenea y el paso de la GI-636. Entre otros pasos, se prevé el cubrimiento del espacio ferroviario entre San Miguel-Anaka y el paso bajo las vías con la calle Lope de Irigoien. Además, se incorporarán a la regeneración zonas de vías muertas, edificios de Aduanas y la actual estación de Euskotren.

En los cerca de 200.000 m2 que se ganen, en una primera fase se construirán 907 viviendas, 8.715 m2 de locales comerciales, 41.488 m2 de espacios para actividades económicas innovadoras, 11.990 m2 de equipamientos universitarios, un gran espacio público de 30.300 m2... La actuación supondrá una revolución urbana. Un antes y un después para la ciudad fronteriza.