El lehendakari cierra filas y dice que ya «sólo vale que ETA desaparezca»

Cree que una tregua no tendría valor y descalifica la respuesta de Batasuna a los ataques. Sostiene que pese al rebrote de la violencia «la kale borroka ha sido menor que nunca»

JORGE SAINZ JORDISAINZ@DIARIOVASCO.COMBILBAO.
En los toros. El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, el lehendakari, Patxi López, su mujer, Begoña Gil, y el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, ayer en Vista Alegre. ::                             F. GÓMEZ/
En los toros. El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, el lehendakari, Patxi López, su mujer, Begoña Gil, y el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, ayer en Vista Alegre. :: F. GÓMEZ

El lehendakari cerró ayer filas con la política de firmeza total contra ETA y el mundo de Batasuna. Patxi López no ve avances pese a las especulaciones sobre posibles treguas y el último pronunciamiento de la izquierda abertzale, situando fuera de su estrategia la kale borroka, una respuesta que el lehendakari calificó de «nula».

A la organización terrorista le advirtió de que «lo único que nos vale es que anuncie definitivamente su desaparición». Sobre Batasuna, dijo que «lo que esperamos es que se ponga con los demócratas a combatir la violencia en este país». En este caso, su discurso es coincidente con el análisis del PP vasco, y se aleja de la botella medio llena que vio su compañero de partido y alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, o de análisis como el del parlamentario del PSE-EE Óscar Rodríguez, que habló de un «paso» de la izquierda abertzale, aunque insuficiente.

El máximo responsable del Gobierno Vasco reapareció en un acto con motivo de las fiestas de Bilbao, con el tradicional pañuelo azul al cuello, tres semanas después de una intervención similar en Vitoria. Acompañado del consejero de Interior, Rodolfo Ares, López sorprendió al dar la vuelta a la situación creada por el rebrote de kale borroka, con dos nuevos contenedores quemados en Bilbao en la madrugada del miércoles. Sin restar importancia a los ataques, precisó que «han sido menos que nunca, el menor número de la historia, porque han tenido enfrente a la sociedad» y la «tolerancia cero» que pregona el Ejecutivo socialista. Ello ha tenido como consecuencia, resaltó, «unas fiestas tranquilas y con más espacios de libertad».

Pero para lo que sí han servido los actos de violencia callejera ha sido para que el Gobierno Vasco desconfíe por completo de la apuesta de Batasuna por las vías políticas. «El silencio, o decir que esto no nos beneficia, no es una respuesta a estos ataques». El lehendakari no observa, por tanto, ningún avance, siquiera tímido, en la izquierda aber-tzale y de hecho, dijo que «ya antes hubo declaraciones que han ido incluso más allá de lo que han ido ahora».

Sobre lo que rehusó especular fue respecto a los rumores del posible anuncio de una nueva tregua y volvió a marcar a la organización terrorista el campo de juego que contemplan los ejecutivos vasco y central. «Ya no valen anuncios de treguas. Ya tuvimos una que acabó con dos muertos en Barajas», recordó.

El fallido proceso anterior ha hecho que los socialistas estén «suficientemente escarmentados como para no lanzar las campanas al vuelo», por lo que sólo trabajan «sobre hechos de que ese mundo ha roto definitivamente con la violencia, pero por ahora no hemos visto nada», indicó López. De lo que sí se mostró satisfecho, como consecuencia de la «normalidad» en las calles, es del incremento del número de turistas que han visitado Euskadi este verano, con datos históricos a los que ayuda dar una «imagen de tranquilidad».

«La deuda del PNV»

La economía y la negociación presupuestaria en Madrid fueron el segundo eje sobre el que giraron sus doce minutos de intervención. En este punto censuró al PNV por pretender «torpedear» a la sociedad vasca en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, como «lo hizo (el pasado año) con las políticas activas de empleo».

Esta transferencia, que el PSE-EE anuncia para septiembre, ha vuelto a ser objeto de discordia con los peneuvistas a cuenta de la mayor o menor valoración de la competencia. El lehendakari se defendió señalando que su Gobierno está «trabajando para tener lo mejor para el País Vasco y sus ciudadanos, y que «negocia para tenerlas cuanto antes» la competencia. Y utilizó artillería pesada contra los jeltzales, «que parece que, por el momento, están jugando a lo contrario. De hecho, a día de hoy, el PNV debe 12 meses de políticas activas a los parados de este país, 12 meses de no tener una herramienta y un instrumento magnífico para mejorar la empleabilidad de los parados de Euskadi y para poder hacer política en su favor».

Frente a ello, López anunció que su Ejecutivo estará «vigilante» para que las negociaciones «sean en beneficio de Euskadi y no de unas siglas». De momento, no anunció novedades en torno a la negociación con el Gobierno central para que en septiembre sea formalizado, de una vez por todas, el traspaso.

El rol de López en las negociaciones presupuestarias ha sido objetivo de debate incluso entre los 'barones' del PSOE, que han reclamado un papel más protagonista del lehendakari y los secretarios generales autonómicos en las negociaciones presupuestarias. López no ahondó demasiado en la cuestión y consideró que sus compañeros «seguramente están preocupados por una situación en la que el PSOE y el Gobierno socialista pueden demostrar más fortaleza, porque la tienen», y «usar todo eso para que las acciones del Gobierno del PSOE sean más comprendidas».

López tocó otros asuntos y defendió las primarias de su partido en Madrid, aunque no se inclinó ni por Tomás Gómez ni por Trinidad Jiménez. También aseguró que no se imagina una Aste Nagusia sin toros porque son «una tradición muy arraigada en el País Vasco». Por último, anunció que el Ejecutivo autonómico destinará esta semana 250.000 euros para ayudar a Pakistán a través de Unicef y la Cruz Roja, por las graves inundaciones.