«El discurso de la moda es la banalidad y la superficialidad, es el reflejo de nuestra sociedad»

Fina Lunes Fotógrafa de moda. Estrella de los talleres de Donostimagen, imparte el taller en Chillida Leku

MARÍA PAGOLASAN SEBASTIÁN.
«El discurso de la moda es la banalidad y la superficialidad, es el reflejo de nuestra sociedad»

El universo de la moda es un mundo, como poco, complicado, hacerse un hueco y codearse entre los profesionales españoles más preciados se ha convertido en un deporte de riesgo. Fina Lunes, fotógrafa profesional y profesora de fotografía de moda ha conseguido ser parte de este mundo que mueve millones de euros anuales y; codearse, entre otros, con Nina Ricci o Christian Dior. Estos días está impartiendo unos talleres en Chillida Leku de la mano de Donostimagen para motivar a fotógrafos que quieran dedicarse a la costura.

-Fotógrafa de moda, profesora, escritora de un libro fotográfico... ¿Cómo lleva ser multifacética?

-(Risas). La verdad es que una cosa me llevó a otra y la otra a una. Mis inicios fueron de fotografía de retrato, tenía un estudio abierto al público y eso me permitía fotografiar gente desde su lado más popular, más intimista. Después de pasar por esa experiencia me apetecía mucho fotografiar moda y casualmente un buen amigo mío, que es diseñador de Christian Dior en corsetería, me propuso hacer una prueba. Le gusté y estuve fotografiando para esta empresa.

A partir de ahí me surgió la posibilidad deformar talleres y de dar unas clases y también me gustó. Más tarde me ofrecieron formar parte de una colección de libros de fotografía y me animé.

-¿Qué le aporta su faceta de docencia a su ámbito laboral?

-Cuando enseñas tienes que saber muy bien lo que dices, necesitas tener los conceptos muy claros y, eso me enriquece y me aporta una gran claridad. Como trabajo con gente muy joven y gente, además, que quiere formarse como fotógrafo de moda, te obliga a estar en contacto permanente con las últimas tendencias. Si buscas enriquecerte con tu trabajo y mostrarlo a los demás la docencia sirve de gran aliciente.

-El taller de Donostimagen con Tino Soriano y usted a la cabeza, ¿acerca la fotografía al ciudadano de a pie?

-En cierta manera sí. Precisamente esta mañana uno de los alumnos me ha dicho que le había encantado toda la parte teórica de la que había estado hablando. Me gustaría pensar que puedo aportar algo a las personas que puedan estar interesadas en la fotografía de moda y mostrarles que realmente la moda es el vehículo que las sociedades modernas tienen para que haya diferentes sensibilidades y, a su vez, gustos muy diversos.

-¿Considera que la fotografía es una afición o profesión en auge?

-Sin duda alguna. Estamos en el siglo de la imagen y, la fotografía es un pilar fundamental para extender la idea a nivel mundial.

-¿Resulta complicado hacerse hueco en un mundo tan competitivo y, además, destacar en él?

-Si que es difícil, pero tampoco es más complicado que otras profesiones artísticas. Tienes que estar siempre hasta el último momento, estar en la cresta de la ola. Debes tener muy claro lo que quieres decir y hacer, dónde quieres comunicarte, al menos, para poder encaminar los paso. La vida puede llevar por muchos lares o por otras cuestiones, si tienes la mente y los ojos abiertos una cosa te puede llevar a otra, lo importante es tener una idea concreta de lo que quieres realizar.

-Comenzó con fotografías de retratos y bodegón, ¿qué le llevó a cambiar tan radicalmente de vertiente?

-Técnicamente me atraía, todo en general, el mundo de las modelos, diseñadores... En Barcelona, donde vivo y he desarrollado mi obra, hay una cantidad enorme de empresas del sector de la moda y, concretamente, de ropa interior. El mundo de la moda me gusta y soy muy rigurosa, por eso, en parte, me gusta formar parte de este mundillo, porque en la fotografía de moda es necesario acabar las cosas de una forma exhaustiva, como a mí me gusta. Además, mi trabajo me permite expresar mis propios valores y crear un lenguaje visual.

-¿El mundo de la moda es tan frívolo y superficial como se afirma?

-Sí, hay una parte. Su discurso es la banalidad y la superficialidad. La moda es el reflejo de nuestra socieda, al menos, de una gran parte de ella. Siempre pongo un ejemplo, ahora está de moda la multiculturalidad, si quieres estar al día tienes que decir que abogas por la multiculturalidad. Pues bien, dentro del mundo de la moda, esto podría resumirse en una mirada hacia África. ¿Qué es lo que hacen?, plasmar estampados étnicos, por eso digo que es una forma banal de decir 'estoy con esta idea'. Básicamente nos vestimos para ser aceptados en grupos concretos; Lipovetsky, un sociólogo francés, trata mucho este tema en sus obras y de ahí surge la mayoría de mis ideas, las que he ido desarrollando.

-¿De dónde extrae la inspiración para sus creaciones?

-Según lo que esté buscando, aunque reconozco que muchas veces cocinando. Es muy importante estar atento a todo lo que pasa a tu alrededor. Hay veces que los pedidos son más específicos y según lo que me pidan surge mi idea, es una mezcla de unos y otros, tiene que entenderse, el lenguaje fotográfico hay que tratar de comprenderlo.

-¿La vocación nace o se hace?

-Nace un poco, después se hace, hay que trabajar. Como dijo Picasso «que la inspiración te pille trabajando».

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