Construir la ciudad entre todos

La red Arquitecturas Colectivas reúne a más de 50 colectivos en la casa Ciriza de Pasaia. El encuentro, que programa diferentes actividades culturales, será abierto al público del 19 al 25 de este mes

T. NOTARIOSAN SEBASTIÁN.
Preparación. Participantes en el encuentro ultiman los preparativos en la casa Ciriza. ::
                             ARIZMENDI/
Preparación. Participantes en el encuentro ultiman los preparativos en la casa Ciriza. :: ARIZMENDI

Trabajar bajo la premisa común que entiende la ciudad como un espacio que tiene que ser construido entre todos. Ese es el motor que ha conseguido llevar a buen puerto el Encuentro Arquitecturas Colectivas, que se desarrollará en la Casa Ciriza de Pasaia entre el 19 y el 25 de este mes, y con el que se pretende dinamizar la red de colectivos que trabajan en esta idea y la de abrirla a la ciudadanía.

«Arquitecturas Colectivas es una red que nació en el 2007 y que agrupa a más de cincuenta colectivos de España, Sudamérica y diferentes partes de Europa que trabajan en microproyectos que, en un principio, surgían desde la arquitectura pero a los que se han ido sumando otros desde el ámbito de las artes, de la gestión cultural o del activismo», asegura Arantxa Mendiharat, miembro organizativo del evento.

La pretensión de estos encuentros -el tercero, tras los de Córdoba y Gerona- es que en la red «haya gente de todos los campos» con el objetivo común de promover la construcción participativa del entorno urbano. «Que las ciudades sean cosa de todos, que no se diseñen y se decidan sólo desde la administración sino que desde la sociedad civil también se pueda participar en esos procesos».

La red Arquitecturas Colectivas nació «para hacer una masa crítica, una manera de sumar iniciativas e ideas», asegura Mendiharat para quien este tercer encuentro en Ciriza tiene la especificidad de que, «más allá de la red con sus más de cincuenta colectivos, se abre a cualquier ciudadano que quiera participar en las múltiples actividades que se van a llevar a cabo».

Mendiharat afirma que «nuestras iniciativas son complementarias a la administración, a la que no pretendemos remplazar sino simplemente queremos que nos tenga en cuenta». De hecho, este encuentro recibe el apoyo de diferentes instituciones, desde Jaizkibia -entidad que gestiona el Puerto de Pasaia- y el Ayuntamiento de Pasaia pasando por Donostia 2016, la Diputación, Arteleku, el Gobierno Vasco o Kutxa. «A estas instituciones les interesa apoyarnos porque también necesitan de una sociedad que se organice en una voz o un interlocutor que se pueda escuchar».

Profesores y estudiantes

El colectivo M-Etxea, creado por profesores y estudiantes de arquitectura de la UPV, es uno de los promotores de este encuentro. Jon Begiristain, uno de sus miembros y fundadores, asegura que les unió el objetivo de «investigar el uso de la arquitectura en general. En vez de partir de las formas, partir de las necesidades y ver cómo la arquitectura puede responder a esas necesidades». Desde el colectivo se realizan trabajos «especulativos o experimentales» pero siempre con el componente de construir y que sean realidades utilizables.

«Las diferentes agrupaciones que nos juntamos trabajamos con intereses comunes, no tanto desde el punto de vista del arquitecto como del de el ciudadano que pueda vivir la ciudad activamente». El taller que impartirá M-Etxean en estos encuentros se basará en presentar la gestión realizada para llevar a cabo este evento: Todos los aspectos burocráticos de papeleo y licencias que tuvieron que vencer.

«Pensamos que Ciriza, por ser al igual que todo el puerto de Pasaia un espacio urbano en cambio, era el lugar ideal para celebrar este evento», asegura Begiristain para quien los objetivos del encuentro son, por un lado «traer proyectos similares» realizados en otros sitios que puedan servir para la reutilización de este espacio pasaitarra. Otro ojetivo es potenciar el trabajo en red, «que los diferentes colectivos se conozcan y se puedan ayudar, que surjan proyectos conjuntos y la acción sea más efectiva». También se trabaja con la intención de que «después de que nos vayamos de aquí, haya propuestas para que la casa Ciriza siga teniendo una vida». Un último objetivo es el de abrir esta red a la gente, «con un especial interes en los niños», para que participe en sus actividades.

Santiago Cirugeda es arquitecto y miembro del colectivo sevillano Recetas Urbanas y cuando terminó sus estudios se percató de las carencias del sistema, «comunidades que no están reflejadas en las instituciones, o legislaciones que siempre hacen a la sociedad invisible». Cirugeda participó en el primer encuentro de Córdoba, en 2007, donde «se forjó un proyecto común y nos dimos cuenta que había un potencial tremendo entre la gente». Como Cirugeda, los estudiantes de ingeniería Mikel y Oihan, o el recien licenciado en arquitectura Eneko, todos están unidos en esta idea común de hacer de la ciudad un espacio que se construya con la participación de la ciudadanía.