López tilda de cantos de sirena los últimos movimientos de la izquierda abertzale

El lehendakari pide que «se dejen de palabras» y reclama hechos para romper con ETA de forma definitiva

ÁLVARO VICENTE AVICENTE@DIARIOVASCO.COMSAN SEBASTIÁN.
Twitter entrevista. El lehendakari se expuso ayer a las preguntas de los internautas. ::
                             IREKIA/
Twitter entrevista. El lehendakari se expuso ayer a las preguntas de los internautas. :: IREKIA

El lehendakari Patxi López no parece dispuesto a asumir una posición más proactiva ante un posible final de la violencia como le ha reclamado dentro del partido el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren. López no cree en los pasos que está dando la izquierda abertzale en los últimos meses. «Desgraciadamente, ya hemos tenido muchas declaraciones de intenciones», asegura.

El lehendakari pide hechos que demuestren que existe una apuesta sincera por trabajar para acabar con el terrorismo. A partir de ahí, el resto le suena a «cantos de sirena» y por eso se muestra escéptico ante el acto conjunto que EA y la izquierda abertzale celebrarán el próximo domingo en el Euskalduna de Bilbao. En este acto la izquierda aber-tzale reiterará su compromiso para utilizar «única y exclusivamente las vías políticas, pacíficas y democráticas» en línea con los manifiestos de Alsasua y Pamplona.

Uno de los mensajes más contundentes fue el que lanzó a los dirigentes de la izquierda abertzale a los que recordó que «no hay ninguna idea ilegalizada» y que en el Parlamento Vasco hay partidos que defienden «la independencia, la autodeterminación o la territorialidad». «Lo que no está permitido en este país -añadió- es que haya formaciones que sean meras tapaderas para dar respaldo político y económico a una banda terrorista».

El lehendakari se mostró relajado a la vez que tajante cuando se le cuestionó por la credibilidad que da a los movimientos de la izquierda abertzale. «Que se deje de palabras y ponga en marcha hechos».

López se pronunció en estos términos en la entrevista, de 58 minutos, a la que fue sometido ayer por los internautas de la red social Twitter. Más de la mitad de las cuestiones se centraron en asuntos económicos (rebaja de los salarios a los funcionarios, modificación del régimen fiscal para los que más cobran, adelgazamiento de las sociedad dependientes del Ejecutivo vasco...), pero también hubo tiempo para abordar otros temas como el de ETB, que descartó privatizar. López admitió que los índices de audiencia de ETB1 demuestran que «no lo estamos haciendo bien» y anunció que centrará sus esfuerzos en aumentar el número de espectadores.

Réplica a Erkizia

Las palabras de López no hicieron más que corroborar el sentir de buena parte de los líderes socialistas vascos. Tanto el consejero de Interior, Rodolfo Ares, como el secretario general del PSE en Álava, Txarli Prieto, se mostraron igual de pesimistas sobre la posibilidad de que la izquierda abertzale pueda convencer a ETA para que deje la violencia. Y ambos respaldaron su postura con las declaraciones del histórico dirigente de HB Tasio Erkizia, el martes en Barakaldo, en las que aseguró que en estos momentos «hay más razones que nunca para la lucha armada pero menos condiciones objetivos y subjetivas que nunca». «No hubiéramos creído que con tanta ilegalización -añadió Erkizia-, con más de 700 presos y con las direcciones políticas constantemente agredidas y en la cárcel, la sociedad mirara a otra parte, pero ahora ha habido un cambio de la sociedad muy importante».

Para el titular de Interior esas palabras de quien ha venido actuando de portavoz de la izquierda aber-tzale «recogen con claridad lo que piensa este mundo». Dice Ares que la izquierda abertzale «trata de engañar al conjunto de la sociedad» y por eso insiste en que no hay posibilidad de negociación con ETA. «Están lejos de hacer una apuesta inequívoca por las vías políticas»

El secretario de los socialistas alaveses tampoco cree en los movimientos de la izquierda abertzale. Prieto denunció que ésta «sigue reivindicando un papel protagonista de ETA y sigue supeditándose a su dirección». El socialista llamó a EA a una «seria y profunda reflexión sobre sus últimos pasos en sus relaciones con los radicales».