El pueblo con Agustín

En la vida hay una justicia inmanente que pone a cada uno donde se merece. Pues bien, Agustín Ugarte está muy bien ubicado

MANUDELAPUENTE@YAHOO.ESMAÑU DE LA PUENTE
Irun se entregó. Fue impresionante la respuesta que el pueblo de Irun ofreció en el momento del homenaje tributado a Agustín Ugarte. ::
                             FERNANDO DE LA HERA/
Irun se entregó. Fue impresionante la respuesta que el pueblo de Irun ofreció en el momento del homenaje tributado a Agustín Ugarte. :: FERNANDO DE LA HERA

La verdad es que llevo una racha de emociones como bastante seguida, lo juro. Será que cada vez está más cerca el 30-J (¡Aúpa el comic!), seguro. Lo cierto es que me he vuelto a sentir un irundarra privilegiado al poder asistir al solemne acto de entrega de la Medalla de Oro de Irun a ese irrepetible ejemplar ciudadano que es Agustín Ugarte, alma mater de Behar Bidasoa junto al recordado José Ramón Amunarriz.

Pues bien, el bueno de Agustín (78 años haciendo el bien , porque seguro que nació siendo bueno y generoso) sigue el camino del misionero Amunarriz, lo mismo que de Mentxu Gal y de los hermanos de La Salle, que en 2006 cumplieron el centenario de su llegada a Irun. El centro-colegio religioso tuvo también representación en el emotivo acto, en las personas de Celedonio (otro nombrecito...) Arreskurinaga y Ángel García Moro.

El recuerdo de José Ramón Amunarriz también tenía testigos, y además muy emocionados, en su hermano Javier, a quien acompañaba su esposa, Pilar Bergés. Con ellos, mi buena amiga Lourdes Amunarriz. También ocupaba lugar de preferencia Juan Pablo Urtizberea, Medalla al Mérito Ciudadano por razones que todos conocemos.

Y en primera fila de la Sala Capitular, los Serrano, nada que ver con la serie televisiva y sí con la familia de Agustín. De primeras saludé a Pedro Serrano Ugarte, un buen tío que es el hijo de María Pilar Ugarte, hermana del homenajeado. Con él, su esposa, Sofi Berekotxea, otro cielo de mujer; su hermana Ana Mari, con Alejandro Estévez; y su hermano, Josema, con Lupe Olaskoaga.

En el mismo espacio, otra hermana de Pedro, que es Junkal y que estaba con Iñaki Alapont. Maite Ugarte se acompañó de Beno Gómez, muy cerca de Periko Etxeburua y Ane García.

Presentada la gente importante (que se me entienda...), volvamos al principio. Cuando me acercaba con mi mapa caminal al Ayuntamiento, me encontré a Alberto Buen, Premio Nobel de la puntualidad. Luego empecé a pasar lista con los ediles. Conté 19. Por orden de visión, apunté a Javier Cía, Iñaki Zunzundegi, María Eugenia Iparragirre, June Aranburu, Maite Cruzado, Cristina Laborda, Juana de Bengoetxea, Jose Mari Trimiño, Josemiguel Ochoteco, Sofía Vázquez, Aritz Lekuona (un tío muy bien plantado a quien tuve el placer de conocer), Manolo Millán, Miguel Ángel Páez, José Antonio Santano, Loli Tasis, Goizane Álvarez, Félix Asensio, Marisol López de Adrián (luego se le sumó Guillermo Echenique) y Fernando San Martín.

También ví a otros funcionarios municipales como a la siempre simpática Mari Carmen Quesada, Jokin Ormazabal o Mañoli Artola, la secretaria del 'jefe' que acabó haciendo una cura enfermeril a una señora que sufrió una caída al término del acto. Eres una fenómena, Mañoli.

Como también lo es Larraitz Odriozola, que funciona con el grupo municipal del PNV y que está a todas. Ser cantinera (Behobia 2008) imprime carácter.

Ana Aristizabal (servicios jurídicos) puso la voz a un acto en el que Ainhoa Morondo aportó calidad de voz y de tablas presentatrices. Con Ainhoa, pendientes de todo, Feli Sanz Rubio y Maribel Martínez Amiano, que me echó una mano genial y no precisamente a la parte del cuerpo que establece la frontera entre la cabeza y el tronco. ¡Viva lo sencillo!

La secretaria general del Consistorio, Juana Mari Herrador, también estaba allí, lo mismo que María Juncal Navas, la hija del maestro don Emilio, con quien tengo que resolver un rollito poético. Élla me entiende.

Estuve con 'Javier al cuadrado'; o sea, con Javier Lasagabaster y con Javier Martínez Vesga, 'Musku', que entraron juntos; como también con Jesús Mari Laguardia e Inés Igiñiz; o con Xabier Txapartegi, presidente del Ametsa y ex-alcalde, que dentro de poco tendrá el orgullo de conocer a su hija Amaia como concejal.

Luis Mari Elorz (galeno y objetivo entrevistil) entró con Txaro Lekuona, que fuera enfermera en Palmera; y José Ángel Sodupe departía al fondo de la sala con su primo, Javier Sodupe.

Maribel Lorenzo (Bidasoa Activa) hacía lo propio con Eva Fernández (Irun 2020); y Amador Hernández (Makila) con Tito Carballo (AA. VV. El Pinar), gente que curra todo y más; lo mismo que María Antonia Olazabal, señora de Bernardino García Etxeberria; o Juanjo Martínez (DOA) y Carmen Lazkano (Txingudi Vida).

María Jesús Garín estaba junto a la pareja Nieves Alza-José Mari Izagirre y de la que forman Rosa Mari Olabarri (Coro Ametsa) y José Manuel Beldarrain.

En el discurso de Agustín Ugarte (leído por Perico Etxeburua), hubo un recuerdo emocionado para Alberto Torrón. También resultaron bonitos los mensajes remitidos desde la Iglesia del Juncal por Jesús Mari Susperregi y Fernando Jiménez; o desde Madrid, por Josedo (mingo) Martínez.

Todo genial, con la no menos brillante intervención de la banda de txistularis, que es lo mismo que decir que Oihan Alberro, Marilís Telletxea, Marijose Gaztelumendi e Ignacio Monserrat.

Al final, todos de pie, todos emocionados, todo aplausos.