Osakidetza, pendiente del copago

Cataluña propone su implantación en función del nivel de renta, mientras que las comunidades del PP rechazan la iniciativa

CARMEN BARREIROSAN SEBASTIÁN.
Rafael Bengoa conversa con la ministra Trinidad Jiménez. ::
                             EFE/
Rafael Bengoa conversa con la ministra Trinidad Jiménez. :: EFE

España es uno de los pocos países europeos donde ir al médico o ingresar en un hospital es gratuito. ¿Debe el ciudadano ayudar a financiar el sistema sanitario para garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública? En plena recesión económica, el debate sobre el copago vuelve a estar sobre la mesa. La diferencia es que en esta ocasión se podría pasar de las palabras a los hechos. El Ministerio dirigido por Trinidad Jiménez ya dispone de «una serie de estudios» en los que se aborda «la forma» en que se podría implantar un sistema de financiación de las prestaciones sanitarias si finalmente se decidiese poner en marcha la iniciativa, defendida desde hace años por la consejera catalana.

Marina Geli (PSC) se ratificó ayer en su propuesta de implantar medidas de copago para costear la sanidad pública «en función del nivel de renta de los usuarios». Lo hizo a la salida del Consejo Interterritorial de Salud, pese a que la polémica iniciativa no figuraba en el orden del día. El consejero vasco de Sanidad se mostró mucho más cauto que su colega a la hora de valorar una medida que ya se aplica en países como Alemania, Suecia, Noruega, Francia, Italia o Austria de forma generalizada. Rafael Bengoa evitó pronunciarse sobre la posibilidad de implantar un sistema que ayude a financiar las prestaciones sanitarias en la red pública, si bien reconoció que «el debate es necesario». «Tenemos serias dudas de que la fórmula del copago sirva para contener el gasto. No obstante, es un tema que se debe abordar», admitieron fuentes del Departamento vasco de Sanidad.

Ahorro del 20% en vacunas

La consejera andaluza, María Jesús Montero, también abogó por «profundizar más en esta materia», mientras que las comunidades gobernadas por el PP se mostraron contrarias a su implantación al entender que «hay margen de maniobra suficiente» para garantizar la sostenibilidad del sistema sin tener que recurrir a una medida cuya implantación «ni barajan ni van a barajar». El consejero valenciano pidió al Gobierno que «no lance globos sonda» sobre un asunto «tan delicado», mientras que la consejería de Castilla-León se mostró partidaria de «ordenar el copago que ya existe en el caso de los medicamentos antes de aplicar esta fórmula en las prestaciones sanitarias».

Al margen de la polémica sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, el Consejo Interterritorial de Salud dio luz verde a una de las medidas que forman parte del plan de racionalización del gasto en farmacia aprobado por el Consejo de Ministros el pasado mes de marzo. El Gobierno y las comunidades autónomas acordaron ayer la adquisición conjunta de las vacunas de la gripe estacional -9 millones de dosis- a través de la recién estrenada Central Nacional de Compras, lo que en la práctica supondrá un ahorro del 20% para las arcas públicas. Euskadi se sumará al sistema centralizado en «algunas categorías», mientras que «el resto de suministros -fármacos en su mayoría- serán gestionados de forma independiente», señaló Rafael Bengoa.

La rebaja de precios del 7,5% que se aplicará a los medicamentos innovadores -aquellos que están fuera de los precios de referencia- entrará hoy en vigor, «aunque los efectos en la factura farmacéutica no se notarán hasta julio, agosto y septiembre», según explicó el consejero vasco.

El Ministerio de Sanidad también presentó ayer el Real Decreto que regulará el funcionamiento de la receta médica tanto pública como privada, así como la electrónica. La medida, que entrará en vigor en seis o siete meses, garantiza que el tratamiento prescrito al paciente pueda ser dispensado en cualquier farmacia de España gracias a la implantación de un modelo «armonizado» para todos los medicamentos que la precisen.