Nueva oportunidad para la lonja

Once equipos se presentan al concurso de Pasaia, tras la anulación del primero. Zaera, el anterior ganador, vuelve a participar, y se suman arquitectos de prestigio, como Mangado

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.
La lonja de Pasaia presenta un aspecto lamentable. Su rehabilitación permitirá mantener la actividad pesquera y abrir el edificio al disfrute ciudadano. ::                             ARIZMENDI/
La lonja de Pasaia presenta un aspecto lamentable. Su rehabilitación permitirá mantener la actividad pesquera y abrir el edificio al disfrute ciudadano. :: ARIZMENDI

Once equipos de arquitectura e ingeniería se han presentado a la 'segunda vuelta' del concurso para la construcción de la la nueva lonja de Pasaia, edificio que está llamado a convertirse en una de las referencias de la regeneración urbana de la bahía.

La primera convocatoria, ganada por Alejandro Zaera, se anuló debido a que el pliego de condiciones estipuló unos honorarios y costes del edificio insuficientes para ejecutar la lonja diseñada por el arquitecto madrileño, tal y como éste comunicó a la Autoridad Portuaria pocos días después de ganar la convocatoria. La pregunta que se hacen personas cercanas al Consejo de Administración del Puerto es por qué se presentó, si el presupuesto fijado no cubría los costes.

Ante la imposibilidad de modificar al alza estas cantidades sin licitar de nuevo la obra, la Autoridad Portuaria se vio en la obligación de sacar el proyecto a concurso por segunda vez.

El fiasco fue mayúsculo. La construcción de la nueva lonja suponía el arranque de la regeneración de la bahía de Pasaia de la mano de uno de los arquitectos de mayor proyección internacional. Por fin, la cacareada rehabilitación urbana iba a contar con un símbolo capaz de ilusionar a unos vecinos desencantados tras décadas de promesas incumplidas. Por un momento, parecía que Pasaia iba a tener su Guggenheim pero, una vez más, se corría el riesgo de que todo quedara empantanado.

Dos meses más tarde, las aguas parece que vuelven a su cauce. Es más, el proyecto ha ganado en interés respecto a la primera convocatoria, pasando de cinco a once equipos concursantes.

Alejandro Zaera repite, al igual que otros tres equipos del concurso anulado: Astigarraga y Lasarte (quedaron segundos), Sertesa, y Jon y Naiara Montero. Sólo ha abandonado Idom y Actx.

A los cuatro citados, hay que sumar en esta segunda convocatoria a Proes, Ustaritz, Mangado, Beldarrain, Asmatu, Altair y Ángel de la Hoz, en unión con LKS. De la Hoz forma parte a su vez del equipo vencedor del concurso internacional para diseñar la regeneración integral de la bahía de Pasaia, liderado por el despacho de arquitectura holandés KCAP (Kees Christiaanse).

El presidente de la Autoridad Portuaria, Miguel Buen, se mostró ayer confiado en que el proyecto se relance sin contratiempos. «El presupuesto se ha elevado para así responder a las exigencias de un edificio emblemático. En el primer concurso, se estableció una cuantía máxima para la redacción del proyecto y la dirección de obra de 450.000 euros. Zaera expuso que con esa cantidad sólo podía redactar un proyecto básico, pero no el de ejecución ni mucho menos hacerse cargo de la dirección de obra».

Buen señala que desconoce por qué en el pliego el presupuesto fijado se quedaba por debajo de lo necesario en un concurso de estas características. «El documento se elaboró antes de que fuera nombrado presidente de la Autoridad Portuaria. No sé si el pliego lo firmé yo o Txabarri. Quien estableció la cuantía pensó que era suficiente. Después se demostró que no era así, al menos con respecto al ganador».

En el nuevo pliego se establece un tope de 750.000 euros para la redacción del proyecto y 500.000 para la dirección. Además, el presupuesto de las obras se eleva de 15 a 18 millones de euros.

No peligra

El presidente de la Autoridad Portuaria señala que el incremento de costes no hará peligrar la construcción de la nueva lonja, pese a encontrarnos en un momento de drásticos recortes en las inversiones públicas. «Fomento ha hecho su aportación y también la Autoridad Portuaria. Con el Gobierno Vasco y la Diputación falta por firmar el convenio correspondiente, pero no habrá ningún problema».

La anulación del concurso supondrá un retraso de seis meses en el inicio de las obras. La fecha prevista inicialmente para la inauguración era finales de 2012.

El nuevo concurso no sólo ha provocado modificaciones en las partidas económicas. Esta segunda oportunidad se ha aprovechado para incluir mejoras en el edificio. En el pliego anulado se preveía ubicar parte de las instalaciones en la planta sótano. Ahora, se exige que la manipulación, exposición y venta del pescado se realice en la planta baja. La habilitación de un parking de 150 plazas es otra de las exigencias.

Estos condicionantes conllevarán que los cuatro equipos de arquitectos que repiten en esta convocatoria se vean obligados a efectuar cambios en los proyectos. Por tanto, las nuevas propuestas quizá difieran de las presentadas anteriormente y que reproducimos en esta información.