Fallece Antonio Ozores, el actor del parloteo atropellado

El cáncer venció a los 81 años al cómico, que deja tras de sí 160 películas y 200 obras de teatro

TOMÁS GARCÍA YEBRAMADRID.
Cómico. Antonio Ozores, en Valladolid hace tres años. ::
                             A. FARIZA/
Cómico. Antonio Ozores, en Valladolid hace tres años. :: A. FARIZA

Quiso hacer películas 'serias', pero muy pronto abandonó ese registro. «No quería arruinarme; me di cuenta de qué era lo que le divertía al público y por ahí tiré: ellos reían y yo ganaba dinero». Sus películas llenaron los cines de barrio de media España durante las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta. El cáncer ha acabado con su vida, pero detrás ha dejado una carrera en la que intervino en 168 filmes, más de 200 obras de teatro y varias series de televisión y radio. Sus memorias 'Antonio Ozores, mi autobiografía' van por la tercera edición. El madrileño teatro Arlequín estrenó el pasado 18 de marzo 'El último que apague la luz', una obra escrita y dirigida por él y que está protagonizada por su hija Emma y Mario Tardón. Los restos mortales del actor y realizador valenciano, que se encuentran en el tanatorio de La Paz de Tres Cantos, serán incinerados hoy.

Miembro de la quinta generación de una familia de actores, hijo, hermano, padre y tío de intérpretes y hermano del director Mariano Ozores, debutó con un pequeño papel en 'El último caballo' (1950)', dirigida por Edgard Neville. Después vinieron títulos como 'Cerca de la ciudad' o 'La hermana San Sulpicio' Hubo años, como 1956, en los que participó en siete películas ('Los ladrones somos gente honrada' y 'La saeta rubia', dedicada al mítico jugador de fútbol Alfredo Di Stefano) entre otras. En 1958 también intervino en siete películas. Su ritmo de trabajo iba acorde con la popularidad que iba adquiriendo su vis cómica, mezcla de Groucho Marx, Cantinflas o Ionesco. En la época del destape protagonizó películas que irritaban mucho a los críticos: 'Strip-tease a la inglesa (1975), 'Tres suecas para tres Rodríguez' (1975) o 'Dormir y ligar: todo es empezar' (1974). Su cine, en plena democracia, siguió teniendo tirón. Títulos como 'Los bingueros' (1978), 'Que vienen los socialistas!' (1982) o 'No, hija no' (1987) fueron taquillazos. Su última aparición en cine fue en 1993 con 'Pelotazo nacional'. Juanito Navarro, Fernando Esteso, Andrés Pajares y él formaron un cuarteto en el que resaltaba el humor algo chusco, pero con en el que se identificaron millones de españoles. Tras seis décadas en la profesión, empezó a recibir homenajes y premios. El último fue en el Festival de Cine de Alicante, donde se le reconoció el trabajo a toda una vida. «Me dan homenajes porque, de mi generación, soy el único que queda».

En 1983 dirigió la película 'Los caraduros' y en 1985 'La varilla de Saurí', que mereció el Goya al Mejor Largometraje y prenominada a los premios Oscar. Los críticos, por una vez, abandonaron el hacha y se congraciaron con él. Su popularidad se vio incrementada al participar en los 80 en el concurso 'Un, dos, tres... responda otra vez'.

'El disparate nacional' (1990), de su hermano Mariano Ozores, fue una de sus últimas apariciones en cine. Una constante en su carrera fue que cuantos más palos recibía de la crítica, más llenaba las salas donde se exhibían sus películas.

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