La película maldita de Tinieblas

Su director sufre «una depresión», los productores se lavan las manos y actores y técnicos acuden a los tribunales para cobrar. Tres años después de rodarse, su subvencionada ópera prima sigue sin terminar por las deudas

OSKAR L. BELATEGUISAN SEBASTIÁN.
La película maldita de Tinieblas

Ni James Bond cuando se descolgó frente al Guggenheim en 'El mundo nunca es suficiente' causó tanta expectación. La presentación del rodaje de 'Alma sin dueño', primer largometraje de Tinieblas González (Orense, 1972), paralizó el metro de Bilbao, reunió a autoridades institucionales y congregó a decenas de medios. «Tinieblas es un referente del cine vasco», se enorgullecían los representantes del suburbano, que cedieron sus instalaciones al director de estética punki-gótica sin cobrarle un euro. Una cinta fantástica rodada en inglés con vocación internacional e ínfulas de superproducción. Su presupuesto de 3 millones de euros contaba con subvenciones del ministerio de Cultura, los Ayuntamientos de Bilbao y Vitoria y la compra de derechos de antena por parte de ETB.

De eso hace ya tres largos años. 'Alma sin dueño' sigue sin estrenarse, camino de convertirse en una película maldita. Todos los que participaron en ella -incluido su director- viven un calvario de deudas, impagos y acusaciones mutuas. Entre abogados, Tinieblas arrastra «una depresión» desde hace un año y acusa a la productora Alma Ata de haberle robado su película. Esta empresa madrileña se niega a hablar de la situación del filme. «Se estrenará algún día, no sabemos cuándo ni dónde», zanjan. Algunos actores han tenido que acudir a los juzgados para cobrar tarde y mal.

El equipo técnico tampoco guarda muy buen recuerdo de la experiencia. El diseñador y técnico de efectos especiales Gorka Aguirre acusa a los productores de ser «unos ladrones de puta madre». Adelantó dinero y renunció a su sueldo para fabricar la criatura que perseguía a los jóvenes protagonistas por las entrañas de la ciudad. Todavía le deben 3.000 euros. Filmax, la distribuidora especializada en cine de terror, artífice del éxito de 'Rec', la ha retirado en su web del catálogo de títulos internacionales. «Habla con los productores, nosotros no sabemos nada», se lavan las manos en su división Filmax Internacional.

El Gobierno Vasco, tal como se recoge en la Resolución de 22 de diciembre de 2004, aportó 120.000 euros a 'Alma sin dueño'; el Ministerio de Cultura, según Resolución de 12 de febrero de 2007, 38.000; el Ayuntamiento de Vitoria, localidad donde residía el director, otros 60.000. El consistorio bilbaíno dio todas las facilidades a través de la Bilbao Film Commission, el organismo municipal encargado de vender la ciudad como escenario de películas. «Ellos pagaron los 10.000 euros que nos pedía Metro Bilbao por rodar», recuerda Tinieblas, que ahora vive en Madrid junto a su novia y sobrevive «gracias a la publicidad».

Hace ya tres lejanos años que los túneles y vagones del suburbano bilbaíno aparecieron recubiertos de pintadas de pega. Cuatro jóvenes actores estadounidenses encarnaban a los héroes de la historia, un grupo de grafiteros que sorteaban a una criatura monstruosa. Al frente de la fotografía, Stefan Lange, cuyo apabullante currículo incluye 'Mision imposible' y 'Lara Croft: Tomb Raider'. Pero algo se torció. «Se acabó el dinero y el rodaje se paralizó», lamenta el actor Julio Perillán. Desde la productora Alma Ata, Rafael Pastrana explica que un año después se volvió a filmar en Bilbao durante cuatro semanas varias escenas con el monstruo.

«Un poco dictador»

Carlos Alba es uno de los actores que participaron en esa segunda fase del rodaje. «Fue en agosto de 2008. Tuve apenas una sesión, un papelito con dos frases como padre de uno de los protagonistas». Alba ha tenido que recurrir a los abogados de la Unión de Actores para cobrar los 340 euros de la jornada de trabajo. «Primero me querían pagar 100 euros. Al final, poco antes de ir a juicio, han pagado lo que me debían porque les hubieran salido más caras las costas procesales».

El diseñador de efectos especiales Gorka Aguirre recuerda el 'buen' ambiente de rodaje. «De un día para otro me pedían cosas sin importarles el resultado. Al actor que sufría dentro del traje, con lentillas especiales que casi le causan daños oculares, le pagaron tres veces menos de lo prometido. Al final, la gente optó por amenazar: si no cobraba, no terminaba su labor». Aguirre, al que todavía deben 3.000 euros, arremete contra la productora y disculpa a Tinieblas: «Él siempre ha sido un poco dictador. Ahora creo que no anda muy boyante y se ha tenido que cambiar de piso en Madrid. Está pensando en mandarlo todo a la mierda».

El director, efectivamente, vive «entre abogados» tratando de superar «una depresión» a cuenta de su ópera prima, relata. «Soy productor asociado pero ellos no me dicen nada de las cuentas», denuncia. «Hicieron un montaje previo que no gustó a Filmax y me llamaron para hacer otro que sí les convenció. A estas alturas, no me explicó cómo la distribuidora no se ha retirado del proyecto». Tinieblas no ha participado en la música ni en los efectos especiales definitivos. «Hay un oscurantismo absoluto, están robando dinero de la postproducción».

Al recibir ayudas del Instituto de Crédito Oficial, 'Alma sin dueño' está obligada a verse en salas. Es el momento que espera el realizador para acudir a los tribunales y paralizar el estreno. «Los productores me han dicho que si pudieran recuperar el dinero y guardar la película en un cajón, lo harían. Ni siquiera han querido aprovechar el tirón de Francia Raisa, que cuando la contratamos era una actriz desconocida y ahora triunfa con la serie 'Vida secreta de una adolescente'».

Mascotas exóticas

'Alma sin dueño' no es el primer encontronazo de Tinieblas González con un productor. Con Andrés Vicente Gómez, que le iba a financiar 'Roots. Raíces de sangre' -una historia de hombres-lobo-,acabó en los tribunales. El Ayuntamiento de Vitoria, donde regentaba una tienda de mascotas exóticas, le dio 5.500 euros para aquel proyecto que nunca vio la luz. El consistorio también había sufragado con 24.000 euros su tercer cortometraje, 'Ecosistema'.

Nacido como Valentín Quintas González en Orense pero crecido en Llodio, Tinieblas se cambió el nombre para renegar de su padre alcohólico. Cobró en vida su parte de la herencia familiar -2 millones de pesetas- y rodó 'Por un infante difunto', un corto que ganó la Semana de la Crítica del Festival de Cannes en 1998. Su segundo corto, 'The Raven', estuvo nominado al Goya.

En YouTube se puede encontrar un «tráiler no oficial» de 'Alma sin dueño' (también titulada 'Underground' en algunas webs), que su director llegó a presentar en la donostiarra Semana de Terror. Las escenas desfilan mudas: Warner ha obligado a retirar la música por infringir derechos de autor.

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