La Vuelta al Bidasoa, dinamitada

Shilov ganó la primera etapa, en la que no hubo sprint masivo y el pelotón acabó a más de un minuto. Una escapada de once corredores dominó la etapa y dejó la prueba bastante decidida

BENITO URRABURUHENDAIA.
Dominador. Shilov fue el primero en atacar y ganó en la meta de Hendaia. ::                             LUSA/
Dominador. Shilov fue el primero en atacar y ganó en la meta de Hendaia. :: LUSA

La Vuelta al Bidasoa ya no es lo que era. No al menos la primera etapa, con final en Hendaia, en la que no hubo llegada al sprint. Tampoco se produjeron esas típicas escapadas que no conseguían ventajas significativas.

Se rodó rápido -la media fue de 41,625 kilómetros por hora- pero no tanto como en otras ocasiones. Lo que sí hizo fue llover, además de frío -la temperatura era de nueve grados-, y quizás todos esos condicionantes terminaron por reflejarse en lo que sucedió: una escapada de once corredores que llegó a la meta y una prueba dinamitada, deportivamente, el primer día.

La lista de favoritos ha quedado reducida a sólo seis nombres: Sergey Shilov, Juan Sebastián Tamayo, Vicente García, Jesús Herrada, Airan Fernández y Evaldas Siskevicius. Ellos fueron los que se presentaron en la meta con ventaja.

La lista de derrotados, sobre todo equipos, resultó muy amplia. Tantos que no es fácil entender cómo no se pusieron de acuerdo a la hora de trabajar. De hecho, hay equipos que más que de formación parecen de deformación puesto que apenas se les vio en cabeza del grupo perseguidor. Así se forman ciclistas, llevándoles cómodos en el pelotón...

El último vencedor de la Vuelta al Bidasoa fue un ruso, Dimitry Ignatiev. El primer atacante de 2010 fue otro ruso, Shilov, que acabó ganando la etapa y se puso de todos los colores: es líder de la montaña, las metas volantes, la regularidad y la general, por supuesto.

Se adjudicó todos los maillots que había en juego menos el del primer vasco. Por cierto, que a los rusos les patrocina en la Vuelta al Bidasoa una empresa de construcción de Irun, Urbycolan, que tiene un dueño muy aficionado al ciclismo que colabora en muchos eventos con el Club Ciclista Irunés.

Formaciones cómodas

El corredor ruso tiene 22 años, lo ha fichado el Lokomotiv de un equipo de Moscú y esta temporada ha ganado la Vuelta a Cartagena, en la que había bastante montaña. Todo un dato que nos coloca ante un ciclista muy bregado, muy trabajado.

También ha corrido con profesionales en el Gran Premio de Amorebieta. Decíamos que atacó de salida. Se le terminarían uniendo otros diez ciclistas, que en el kilómetro 36 ya tenían un minuto de diferencia.

Formaban el grupo Shilov y Kozyrev (Lokomotiv-Urbycolan), Vicente García (SuperFroiz), Marcello Franzini (Unidelta), Evaldas Siskevicius (Marseille), Airan Fernández y Jesús Herrada (Caja Rural), Juan Sebastián Tamayo (Cafés Baqué), Joaquín Sánchez (Lizarte), Miguel Rabouy (Sud Gascogne) y José Luis Cano (Andalucía).

Desde los primeros kilómetros la etapa se convirtió en una especie de goma elástica de segundos entre los escapados y el pelotón, con diferencias que llegaron hasta el 1:54. Finalmente la renta se quedó en un minuto.

La fuga les valía a muchos equipos, a todos menos a Seguros Bilbao, Naturgas, Terra y Mar, Bidelan, El Soplao, Azysa, Trasmiera, etcétera. Mal andamos si corredores de 20 años no son capaces de trabajar. El Soplao, Seguros Bilbao y Terra i Mar fueron de los que más se implicaron en tumbar la escapada.

El primero de los fugados que se quedaría fue el italiano Franzini; luego le seguiría Cano. Finalmente, por los repechos que había saliendo de Oiartzun se fueron Sikevicius, que pinchó, Herrada, Fernández, Tamayo, Shilov y Vicente García. Entre ellos debe estar el ganador final de la prueba.

Fotos

Vídeos