Golpe a golpe, punto a punto

MELÉ ABIERTASERGIO EGUIGUREN

Dice un poema de Antonio Machado, 'golpe a golpe, verso a verso, se hace camino al andar...' y viene que ni pintado para ensalzar la figura de Dimitri Yachvili, el jugador francés de origen georgiano -su hermano es internacional con Georgia- que convirtió en puntos, dieciocho, los seis golpes de castigo de que dispuso su equipo, Biarritz, que le han asegurado una nueva presencia en una final de la Copa de Europa.

Yachvili, que ya no es titular en el quince de Francia, metió todo lo que tiró entre palos, es decir, tuvo un cien por cien de efectividad. Entre la línea de veintidós y la de diez metros del campo rival es un suicidio concederle golpes de castigo y eso fue lo que hizo Munster, que no tuvo otra forma de frenar a Biarritz, en un encuentro muy táctico, trabado, duro, en el que las defensas se impusieron a los ataques.

También hay que hablar de Imanol Harinordoquy, del que se puede decir que ayer parecía un enorme rollo de venda. Tenía vendada la cabeza, una pierna y también la zona de las costillas. Imanol es un jugador que se castiga mucho en el campo, que asegura las touches de su equipo, que se faja en el juego abierto, que tira hacia delante de sus compañeros. Es el alma del equipo, el compañero que todo jugador quiere tener a su lado. El paquete delantero 'biarrot' es pétreo, compacto, gana balones, con un capitán, Thion, al que le gusta la 'guerra de trincheras' en la que se convierte en muchas ocasiones el juego de los delanteros. Un partido se empieza a ganar, o a perder, por la primera línea, por la delantera, y Biarritz dispone de un paquete soberbio, veterano, que acabó por amargar a Munster.