LA MIRILLA

El parking de Errebal y el asfaltado :: Por medio de un email Jon Solozabal quiere expresar «su asombro e indignación por la decisión del Ayuntamiento de no asfaltar el parking «provisional creado en Errebal. Nuestra zona es el paradigma de la &lsquoprovisionalidad permanente&rsquo. Primero sufrimos durante cuatro años el vallado de las obras de El Coliseo, después dos años de una escombrera infame, ahora nos dicen que el parking será provisional (¿hay algún proyecto definido, financiación y plazos de ejecución para el solar de Errebal?) y, por lo tanto, no se va a asfaltar. Los días de lluvia se convertirá en un barrizal y en los de viento en un espacio polvoriento. Añadan a esto el estético casetón con dos transformadores eléctricos colocado en Blas Echebarria (también de forma provisional) y la acera de Merkatu Kalea en la que sobre el galipot vertido en los años cuarenta crece la hierba. Mientras en muchos lugares de Eibar ya disfrutan de modernos equipamientos, que aplaudo, Errebal se ha convertido en un monumento a la falta de respeto a los ciudadanos que vivimos en su entorno». Los residuos del cementerio :: Una vecina muestra su malestar por la serie de residuos que se acumulan en una de las zonas del cementerio. «Se aprecia que existe mucha dejadez y falta de cariño hacia las flores y otros residuos que se depositan en uno de los lados más próximos a las viviendas que hay próximas al cementerio. Creo que se debería de eliminar la mala imagen que ofrecen todas las flores acumuladas en una zona del cementerio. Sería necesario que no existiera ninguna acumulación de basura en esta zona y que los operarios que trabajan en el cementerio se dediquen a depositar las flores y demás en el camión de la basura. Ofrece una mala imagen toda esos desperdicios». La zanja y aceras de Avenida de Otaola ::Un vecino muestra su malestar por el largo tiempo que permanece, sin repararse en su totalidad, una zanja, en Otaola, entre el cruce de Valenciaga, Eroski y el semáforo. «Una señal indicadora está caída y podemos ver que la zanja no se ha terminado. Al no quedar rematada se ha convertido en un profundo bache que los vehículos tienen que evitar o pasar por encima. Y, si no se lleva a cabo alguna actuación al respecto la zanja se hará mucho más profunda y más molesta. Por otro lado, quiero aprovechar también para solicitar la mejora de las baldosas de la acera de Otaola. Todos los días pasa mucha gente por esta zona y se puede apreciar que muchas de ellas están mal colocadas y se han salido de su sitio con el paso del tiempo. Los días de lluvia con sólo pisarlas salpican a su paso y esto molesta a todas las personas que pasan por el lugar». La inmigración y el racismo :: Asier Ecenarro quiere replicar una anterior carta remitida por Ana García sobre los efectos de inmigración y el racismo. «Señora García: yo no necesito gastar ni un minuto de mi tiempo en desmentir cualquier acusación de racismo pues desde hace muchos años he combatido siempre el colonialismo y el imperialismo, indisociables del racismo que sirvió de argumento justificativo de la misión civilizadora. Euskadi ha sufrido varias oleadas inmigratorias que prácticamente desolaron nuestro ser nacional. La ocupación demográfica es diseñada y utilizada por el poder exterior (de la misma etnia que la ocupante) para impedir que el pueblo-etnia ocupado aspire a su emancipación. Soy perfectamente consciente de que los inmigrantes son también víctimas de la globalización capitalista. Pero es precisamente el mundialismo el que ha promovido los flujos migratorios incontrolados, como bien denunció Oskar Lafontaine, el dirigente de la coalición de izquierda alemana Die Linke. Por supuesto que la inmigración masiva extra europea hace descender los sueldos, es decir, que iguala a la baja. Por eso la patronal española nunca ha protestado por la entrada de millones de inmigrantes en el Estado en la última década. Señora García, yo defiendo que todos los pueblos (blancos y no blancos) tienen derecho a preservar su identidad étnica y que nadie tiene el derecho a destruir esa riqueza en nombre de la sociedad mestiza y globalista, y por mi parte lucharé con todas mis fuerzas para que la voluntad de vivir de mi pueblo prevalezca sobre los deseos de los que querrían que no quedara ni una sola molécula de el. Señora García, en vez de ver programas de snobs estilo Españoles en el mundo le recomiendo la lectura del filósofo más importante del siglo XX, Martin Heidegger, que afirmó: « a menudo, nosotros utilizamos la palabra pueblo también en el sentido de raza». Claro que Heidegger no reducía el concepto raza solamente a lo biológico sino que para el era algo también espiritual, lo que daba continuidad a la forma de ser de un pueblo».