El concurso de la nueva lonja pesquera de Pasaia se tendrá que repetir

La convocatoria fijaba una estimación a la baja sobre los honorarios y el coste del edificio. La Autoridad Portuaria da marcha atrás y anula la adjudicación a Alejandro Zaera

JAVIER GUILLENEASAN SEBASTIÁN.
Proyecto. Fotomontaje de la nueva lonja del Puerto de Pasajes diseñada por el estudio de arquitectos de Alejandro Zaera./
Proyecto. Fotomontaje de la nueva lonja del Puerto de Pasajes diseñada por el estudio de arquitectos de Alejandro Zaera.

Será o no será. La cuestión es que no se sabe si lo que un día se dijo es lo que va a ser o lo que al fin será es lo que también se dijo o quizá otra cosa que nunca se aprobó. Quien no entienda estas palabras, bienvenido al Puerto de Pasajes.

La cuestión es que todo esto es un lío y por eso mejor empezar desde el principio. El 11 de diciembre de 2009 la Autoridad Portuaria de Pasajes eligió entre cinco proyectos presentados en concurso público al estudio de arquitectura encargado de diseñar la nueva lonja de San Pedro, llamada a convertirse en el símbolo de la regeneración de la bahía de Pasaia.

El proyecto, elaborado por el prestigioso arquitecto Alejandro Zaera, fue presentado ese mismo día con luces, cámaras y numerosos montajes fotográficos. Se trataba, anunciaron, de un edificio emblemático abierto a los ciudadanos, todo un símbolo que costaría 15 millones de euros.

La cuestión es que el resultado de aquel concurso público se ha anulado y que hoy por hoy no hay nada. No hay emblema ni símbolo ni proyecto ni arquitecto de renombre. El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Pasajes decidió ayer revocar el concurso anterior y convocar otro nuevo «con las dotaciones económicas adecuadas a la realidad de la nueva lonja pesquera que se pretende construir en San Pedro».

Según el presidente de la autoridad, el socialista Miguel Buen, cuando se inició el proceso de convocatoria de anteproyectos para la nueva lonja «se estaba pensando más en un edificio industrial». «Sin embargo -añadió ayer- todos han presentado propuestas de edificios singulares, lo que ha traído consigo un encarecimiento inevitable» de las obras.

En resumen, que el edificio emblemático cuesta más dinero del previsto en el pliego de condiciones. En declaraciones a este periódico, Buen señaló que lo que se ha hecho ha sido convocar un nuevo concurso con una mayor dotación económica. «Se ha pasado de 450.000 euros a 750.000 por los honorarios de redacción del proyecto y para la dirección de obra se ha aprobado una partida de 500.000 euros». Además, añadió, «al ver que en todas las propuestas que se presentaron el precio del edificio superaba los 15 millones de euros, hemos elevado esa cantidad hasta 18 millones».

La convocatoria de un nuevo concurso va a traer consigo un retraso de seis meses en el inicio de las obras, aunque mientras tanto se va a avanzar en el proyecto de la fase transitoria, el derribo y la declaración de calidad del suelo. «Se garantiza la seguridad jurídica ya que no había otra forma de resolverlo con arreglo a derecho y al mismo tiempo se garantiza también la viabilidad económica de la redacción del proyecto, de la dirección de obra y de la propia obra que se pretende llevar a cabo», afirmó Buen.

Candidatos

Lo que falta por saber es quién será el arquitecto que firme la nueva lonja. El presidente de la Autoridad Portuaria aseguró que se pueden presentar «todos los que lo hicieron con anterioridad y otros muchos más, siempre que cumplan unos requisitos mínimos en cuanto a a proyectos que hayan redactado y que hayan llevado adelante; ese va a ser el límite de admisión». Entre los candidatos podrá figurar también el ganador del concurso anulado, Alejandro Zaera, que «tendrá las mismas consideraciones que el resto si se presenta». Un portavoz de este estudio declinó ayer hacer declaraciones y se remitió a la Autoridad Portuaria.

Miguel Buen admitió que la anulación del concurso significa de alguna forma empezar de cero, aunque recalcó que ahora se parte de una experiencia que permitirá «que el precio se ajuste a la realidad de las cuantías, que no tengamos después sorpresas de que esto era una aproximación pero que hace falta el 40% más».

-Algo ha fallado.

-Obviamente, obviamente-, respondió Buen a las preguntas de DV.

-¿Qué ha fallado?

-Que las cuantías no estaban de acuerdo con lo que es la situación del mercado, eso es lo que ha fallado.

-¿Quién ha fallado?

-No me toca a mí achacarlo a nadie, a mí me tocaba solucionarlo, por lo menos proponer la solución y eso es lo que he hecho. Si hubiéramos seguido adelante con lo anterior, habríamos llegado a un momento en el que no hubiéramos podido ejecutar, por lo tanto mejor estar con los pies bien afirmados sobre el terreno. En todo caso a mí no me importa reconocer que en algo habrá fallado la Autoridad Portuaria cuando ha habido que hacer esta rectificación. Rectificar es lo que se tenía que hacer y es lo que hemos hecho, afrontando la lógica crítica que alguien nos quiera hacer.