Usurbil vota sí a la recogida de los residuos urbanos puerta a puerta

Ganó en la consulta popular el sistema implantado por el ayuntamiento hace ahora un año

ALETXU PEÑASAN SEBASTIÁN.
Recuento de los votos en una de las mesas instaladas en la casa de cultura. ::
                             PEDRO MARTÍNEZ/
Recuento de los votos en una de las mesas instaladas en la casa de cultura. :: PEDRO MARTÍNEZ

Una mayoría de vecinos de Usurbil se posicionó a favor de la recogida de residuos urbanos puerta a puerta tras la consulta popular convocada por el Ayuntamiento que se realizó entre el sábado y ayer domingo.

Los vecinos tenían que posicionarse sobre una de las tres opciones que se proponía en la consulta: el sistema puerta a puerta; la colocación de un quinto contenedor (el de color marrón para recoger la basura orgánica); o volver al modelo de cuatro contenedores. A favor de seguir con la opción puerta a puerta votaron 1.927 vecinos. A favor del quinto contenedor se posicionaron 1.472 y por seguir con cuatro contenedores 26 vecinos.

La participación fue alta ya que de un censo de 4.915 vecinos con derecho a voto acudieron a una de las seis urnas colocadas en varios puntos de Usurbil 3.452 personas (70,23%). Se abstuvo el 29,77%, se registraron 25 votos nulos y hubo dos en blanco.

Hace un año, en vísperas de implantarse en este municipio el servicio de recogida de basura puerta a puerta, el alcalde de Usurbil, Xabier Mikel Errekondo (ANV) manifestó entonces que se iba a demostrar que con los resultados del puerta a puerta no se necesitan ni vertederos como el de San Marcos ni incineradoras. «Nuestra obligación es preservar el medio ambiente y la salud de los usurbildarras, es por eso que hemos impulsado un cambio de hábitos entre los vecinos, para asegurar la salud y el futuro de nuestros hijos e hijas y el PAP es el sistema que garantiza los resultados más óptimos».

Este sistema se comenzó a utilizar el 16 de marzo de 2009, pero con división entre los vecinos. Casi un millar de familias y asociaciones de Usurbil se desmarcaron del modelo puerta a puerta y se negaron a recoger los cubos para la recogida de residuos orgánicos que facilitaba el ayuntamiento. A partir de entonces, una plataforma contra el puerta a puerta solicitó al alcalde que realizase una consulta popular sobre este sistema de recogida de residuos urbanos.

Los defensores del sistema puerta a puerta alegaban, entre otros motivos, que así desaparecía la necesidad de vertederos e incineradoras peligrosos para la salud; se reducía la emisión de gases de efecto invernadero; que era cómodo porque se hace puerta a puerta; que era económicamente viable y que las calles estarían más limpias.

Por su parte, los detractores del sistema puerta a puerta alegaban entre otras cosas que no se resolvía el problema de las basuras, que se seguía precisando de un vertedero o incineradora, que las calles estarían más sucias; que había que andar subiendo y bajando cubos; que era más incómodo porque uno no puede sacar la basura cuando quiere o puede o que había que tener la basura en casa hasta el día que toque sacarla.