La ermita de Azitain recupera la imagen de San Juan Bautista

Su Cristo imberbe se ha convertido en el único que existe en el País Vasco y tercero del mundo

ALBERTO ECHALUCEEIBAR .
Relieve. El párroco junto al San Juan Bautista. ::
                             MORQUECHO/
Relieve. El párroco junto al San Juan Bautista. :: MORQUECHO

La ermita de Azitain ha recuperado la presencia de una imagen de San Juan Bautista, gracias a un trabajo realizado por el escultor ecuatoriano Jorge Villalba. Este trabajo luce en el lado derecho de la ermita y será inaugurado con la celebración de una misa, este domingo, a las 11 de la mañana, con su bendición. El autorrelieve refleja el bautismo de Jesús por parte de San Juan Bautista.

El nuevo autorrelieve es obra del escultor ecuatoriano Jorge Villalba, miembro de la Escuela de Arte Quiteña, de estilo clásico que ha trabajado en base a un boceto del pintor, residente en Eibar, Esteban Oroz.

La imagen del relieve, en el altar lateral, refleja la escena en el que Juan Bautista está bautizando en el río Jordán a Jesús de Nazaret. Junto a la imagen permanece colocada la pila bautismal, necesaria por tratarse de una parroquia.

Todas las gestiones han sido realizadas por Félix Bergara y la empresa Veremundo Silvestre Jordá, de Valencia. Las medidas del autorrelieve son de 178 por 118 y está tallada de madera de cedro mericano y acabada con una policromía. La profundidad del relieve ronda entre 22-25 centrímetros, en las figuras salientes, concretamente las imágenes de Jesús y de San Juan.

En esta dirección, Félix Bergara, incidía en que «con este trabajo, tanto en el aspecto histórico, religioso, como estético se ha enriquecido el patrimonio histórico artístico de Eibar». Y, es que Gregorio Mujika, en la Monografía Histórica de Eibar, ya recogía la existencia de un altar dedicado a San Juan Bautista, también escrito en los estatutos acordados por los cabildos eclesiástico y secular de Eibar, dentro de los beneficios que debería contar la iglesia parroquial.

En los escritos antiguos se recogía incluso que «el día de San Juan era necesario que, cada año, se tenía que decir una misa cantada en la ermita de Nuestra Señora de Azitain, en el altar de este santo». El encargo de la realización del relieve y los trabajos de instalación y adecuación han tenido un coste de 8.000 euros.

Reforma

En el año 1963 esta ermita fue declarada parroquia, a causa del crecimiento urbanístico de Eibar. No obstante, esta parroquia sufrió un abandono notable, a lo largo de más de 100 años. A consecuencia de la situación precaria del edificio, con su tejado semidestruido se procedió en 1969-70, a una reparación integral y recuperación de su traza interior más antigua.

Todo este trabajo fue elaborado por el arquitecto Javier Sánchez Carril y supervisado por el sacerdote, historiador y etnógrafo Manuel Lecuona. Este sacerdote fue el descubridor del Cristo imberbe, un valor arqueológico mundial, y que atesora esta iglesia parroquial. Se da la circunstancia que ambas personas decidieron eliminar el retablo mayor inacabado, con lo que ahora se consigue recuperar la imagen de San Juan Baustista, uno de los proyectos que tenía Félix Bergara desde tiempo atrás y que ahora se ha hecho realidad.

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