El tranvía descarrila por segunda vez

Ocurrió en 1968, cuando se frustró el proyecto de los ayuntamientos, y se repite 42 años más tarde. El tranvía del Alto Deba es el único que ha chocado dos veces con la Administración en cuarenta años

KEPA OLIDENARRASATE.
Vitoria. Viaje inaugural del tranvía en diciembre de 2008./
Vitoria. Viaje inaugural del tranvía en diciembre de 2008.

El tranvía descarrila por segunda vez en el Alto Deba. Lo hizo en 1968, cuando la Administración del Estado hizo oídos sordos a la propuesta de los ayuntamientos de transformar el recién clausurado ferrocarril Vasco-Navarro en un tranvía interurbano Eskoriatza-Mekolalde y con ramal a Oñati. Y lo vuelve a hacer cuarenta años más tarde, aunque en sentido inverso. Esta vez ha sido la propia Administración autonómica vasca la que ha dejado a los ayuntamientos con la miel en la boca después de prometerles un tranvía cuya primera fase -Aretxabaleta-Bergara-se debía inaugurar este mismo año. Pero las traviesas, raíles y catenarias brillan por su ausencia. Mientras tanto, los debagoiendarras se preguntan qué ha sido de un proyecto que parece desvanecerse entre las brumas administrativas y gubernamentales.

Argumentos de carácter presupuestario, técnico y de controversia social -en nada comparables a la suscitada por el TAV-, más la espinosa labor de acordar el trazado con cada ayuntamiento concernido, explican en parte la entrada en vía muerta del tranvía.

Pero su descarrilamiento definitivo obedecería a otras motivaciones políticas menos confesables. Un político de la comarca lo resumía en dos palabras: «prioridades políticas». Este atribuía al departamento de transportes dirigido por el socialista Iñaki Arriola la decisión de «apostar por el metro ligero de Donostialdea y por ampliar el tranvía de Vitoria en detrimento del Alto Deba, donde su base electoral es mucho menor».

El proyecto del tranvía del Alto Deba, cuya gestación comenzó en 1999 de la mano del consejero Álvaro Amann (PNV), ha iniciado su particular travesía del desierto... para quedar atascado en la arena. El viceconsejero de transportes, Ernesto Gasco, y la diputada de foral del ramo, Arantxa Tapia, se reunieron hace algunas semanas con los alcaldes de la comarca para comunicarles el proyecto de tranvía será sometido a hibernación para estudiar la viabilidad de otras alternativas como el Bus Rapid Transit. Un sistema de transporte público basado en carriles de uso exclusivo para autobuses y vehículos de alta ocupación (automóviles con dos o más ocupantes) y que actualmente se halla en fase de estudio por encargo de la Diputación Foral.

Ante la duda de si el tranvía saldrá algún día de su letargo, Gasco y Tapia tranquilizaban a los alcaldes del Alto Deba asegurándoles que no se descarta que los carriles BRT puedan en el futuro reconvertirse en plataformas ferroviarias para el tránsito del tranvía.

El mensaje transmitido por los responsables de transportes de Lakua y de Diputación colisionaba a los pocos días con el anuncio de la portavoz del Gobierno, Idoia Mendia, que el tranvía del Alto Deba figura en el decálogo de proyectos estratégicos planteados por el lehendakari Patxi López como base del acuerdo de legislatura que quiere alcanzar con el PNV.

El parlamentario de Aralar y alcalde de Elgeta, Oxel Erostarbe, recogió el guante de Mendia al invitar al grupo socialista a apoyar la iniciativa parlamentaria presentada en su día por Aralar. Esta formación presentó el 23 de diciembre una proposición no de ley instando al gobierno a que «antes de junio de 2010 presente en el Parlamento vasco el calendario, la planificación y el informe técnico específico para implantar el tranvía del Alto Deba».

Erostarbe se congratuló de que la portavoz del gobierno de Vitoria apueste por el tranvía del Alto Deba, pero se mostró crítico con el consejero de transportes Arriola, «ya que a instancias de lo que ha dicho la portavoz Mendia, desde el departamento se está informando a los alcaldes de que se prioriza el BRT, aunque no descarte el tranvía».

Relevo

Mucho ha llovido desde que en febrero de 2005 el entonces consejero de transportes Amann, acompañado del diputado general González de Txabarri y de los alcaldes de la comarca, a la sazón todos ellos de PNV y EA por estar la izquierda abertzale fuera de las instituciones, presentara solemnemente el proyecto de tranvía del Alto Deba con una exposición itinerante que recorrió diversas localidades de la comarca. Era el anuncio oficial de que en el plazo de cinco años el Alto Deba recuperaría por fin el ferrocarril del que carecía desde 1967. Pero la salida de Amann - principal valedor del proyecto- y posterior incorporación de la izquierda abertzale a los ayuntamientos y del PSE-EE al ejecutivo de Lakua, desencadenaron un revisionismo que acabó echando por tierra los plazos inicialmente previstos.

No resultó menos determinante a la hora de entorpecer el proyecto la avalancha de alegaciones y modificaciones de trazado que ayuntamientos y particulares hicieron llover sobre él mismo. De hecho, el gobierno aún no ha contestado a las alegaciones formuladas por los consistorios de Arrasate y Bergara.

Pese a la reiteración de los mensajes oficiales afirmando que el proyecto sigue adelante, resulta obvio que este tranvía cuya primera fase iba enlazar Aretxabaleta y Bergara con 19 paradas en 15 minutos no será una realidad en los términos en que fue presentado en 2005.

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