El corte de la carretera de Aramaio podría prolongarse durante 1 año

El Ayuntamiento plantea una variante por la margen derecha del río. El desvío por Suña, Untzila, Zabola y Azkoaga deja ya un reguero de más de un accidente al día

KEPA OLIDENARRASATE.
Concentración. Vecinos de Suña, Untzila, Zabola y Azkoaga se concentraron el domingo. ::                             GOIENKARIA/
Concentración. Vecinos de Suña, Untzila, Zabola y Azkoaga se concentraron el domingo. :: GOIENKARIA

El corte de la carretera a Aramaio originado por un desprendimiento en las obras del Tren de Alta Velocidad podría prolongarse durante todo un año. Esa es al menos la previsión que Adif -empresa pública promotora del TAV- habría transmitido a los responsables municipales aramaixoarras. El consistorio, por boca de su alcalde Asier Agirre, descarta por «inaceptable» mantener durante tanto tiempo el desvío alternativo por los barrios rurales de Suña, Untzila, Zabola y Azkoaga. Sólo en los primeros quince días desde la apertura de este desvío se han registrado más de quince de accidentes en el trayecto entre Untzila y Zabola.

El malestar es patente entre los vecinos de estos cuatro barrios. El domingo realizaron una concentración en Azkoaga para protestar contra esta situación doblemente peligrosa para los automovilistas y para los residentes.

Por la margen derecha

La dificultad técnica que entraña reabrir, aunque sea parcialmente, la carretera Arrasate-Aramaio, ha llevado al Ayuntamiento a plantear la posibilidad de sortear el obstáculo que constituye la inestable ladera del caserío Cuatrovientos, escenario del corrimiento registrado el 30 de enero. Se trataría, según el alcalde, de abrir una pequeña variante por la margen opuesta (derecha) del río para rodear la zona de desprendimientos. La 'variante' discurriría junto al antiguo molino de Suña-Bolueta.

Asier Agirre explicó que el Ayuntamiento se halla en conversaciones con el Ministerio de Fomento y con Adif para estudiar la viabilidad técnica de esta solución.

Al mismo, equipos de Adif empleados en las obras del TAV trabajan en la mejora y ampliación de la calzada en el tramo comprendido entre Untzila y Suña. El Departamento de Obras Públicas y Transportes de la Diputación Foral de Álava coordina los trabajos «para lograr una alternativa urgente ya que no se prevé una pronta apertura del tramo afectado», según han señalado desde el departamento foral de carreteras.

En el ya de por sí complicado trazado de esta carretera rural sobresale por su elevada peligrosidad el mencionado tramo, que atraviesa una sombría vaguada.

Los más de quince accidentes de tráfico registrados en los últimos 15 días se han producido precisamente en esta travesía. Una aramaixoarra aseguraba que el pavimento es tan resbaladizo en este trayecto que «que incluso al caminar te resbalas». Al conducir por este paraje umbrío y húmedo, atravesado por una carretera revirada y estrecha, los patinazos son frecuentes. En condiciones normales, esta remota carretera apenas registra tráfico, pero la circulación ha experimentado un incremento exponencial desde que el 30 de enero se cortara la carretera general. Y los percances también se han multiplicado. Afortunadamente, hasta el momento no se han registrado daños personales.

La alcaldesa de Azkoaga-Zabola, Loli Lasaga, asistió el domingo junto con su colega de Suña-Untzila -José Luis Beitia- a la concentración que reunió a más de un centenar de disgustados vecinos.

Loli y sus convecinos asisten indignados cada día desde hace más de quince al insólito espectáculo de observar «caravanas de coches a su paso por Zabola». No hay que olvidar que el «90 por ciento de los aramaixoarras en activo tienen su puesto de trabajo en Arrasate». Ni la carretera ni los vecinos están preparados para soportar este tráfico, y por ese motivo expresaron pacíficamente su protesta al tiempo que solicitaban la reapertura de la carretera general.

La alcaldesa de Zabola-Azkoaga se mostró muy crítica con los responsables de las obras del TAV, a quienes además de atribuir la responsabilidad de lo ocurrido, acusaba de una «falta de respecto total para con los vecinos». «No nos tienen en cuenta para nada, no nos avisan de nada...» se quejaba Lasaga. Aseguraba que «nadie nos ha comunicado nada oficialmente» y criticaba la «falta de previsión» evidenciada por los responsables de este macroproyecto a la hora de anticipar problemas como el desencadenado en la ladera de Cuatrovientos.