Zubimusu propone una jornada sobre el desarrollo psicoemocional de 0 a 3 años

Estitxu Fernández. /
Estitxu Fernández.

La psicóloga Estitxu Fernández se ocupará de la sesión gratuita, mañana de 10 a 12.00 horas

IMANOL ARRATIBEL ZIZURKIL.

¿Cuáles son las necesidades emocionales del niño en la etapa 0-3? ¿Qué factores contribuyen a su desarrollo y, por contra, cuáles lo impiden? Con el fin de acompañar el desarrollo emocional de las niñas y niños de la manera más saludable, Zubimusu Ikastola ha organizado una jornada de la mano de la psicóloga Estitxu Fernandez que abordará todas estas cuestiones. La cita será mañana, sábado, en la Ikastola Zubimusu de Zizurkil de 10 a 12 horas La inscripción es abierta y gratuita. Las personas interesadas pueden inscribirse llamando al 943-692.321 o a través de www.zubimusuikastola.eus.

En palabras de Fernández, muchos madres y padres se encuentran perdidos. «Hay una especie de bombardeo por parte de psicólogos, pediatras, etc. Se publican libros y se dan opiniones sin una base científica. Y los padres están perdidos». En su opinión, los padres tienen que confiar en sí mismos, «mirarse y conectar con ellos mismos. Con ellos mismos y con el niño o niña. Hay que ver qué necesidades tiene el padre y qué necesidades tiene el niño». Los padres tienen que aceptar que tienen límites, «bien por el trabajo, por falta de tiempo o por dificultades. Pero no podemos achacar esas dificultades al niño, no las podemos poner sobre él». Fernández cree que hay que conectar consigo mismo y con el niño. «Generación tras generación, se nos ha transmitido una forma de hacer. Venimos de un autoritarismo que nos pesa. Hemos empezado hace muy poco a darle relevancia a la infancia y vienen los expertos a preguntarnos ¿pecho o biberón?, ¿duerme con la madre o duerme solo?...».

Fernández cree que nadie debería entrometerse en esas cuestiones porque cada situación tiene sus propias particularidades y «porque hay muchos modos de ser madre» satisfaciendo las necesidades de los niños. «Lo importante es: si voy a darle biberón, ¿cómo lo voy a hacer?». En la jornada de mañana, Fernández abordará en profundidad las necesidades de los niños. «En la etapa 0-1, la dependencia es total. El niño tiene vínculo con una o dos personas. Si recurrimos a la biología, al embarazo y al parto, lo lógico es que esa primera persona sea la madre. El niño necesita el cuerpo de su madre, la piel de su madre».

Si lo va a cuidar otra persona, hay que aceptar que el bebé lo sentirá y que hay una mutilación en esa relación. A esa edad, el contacto es absolutamente sensorial. A partir de los 18 meses, el niño comienza a dar los primeros pasos en su autonomía. «Comienza a decir 'yo', a dar negativas, y nos parece que entiende todo y empezamos a ponerle límites», explica.

El niño tiene que correr, ensuciarse, tirarse al suelo... «y si limitamos su necesidad de explorar aparecerán las frustraciones».