Un tolosarra con alma de africano

En cuanto Javier Colomo se acercó por primera vez a África, hace ya muchos años, su vida cambió para siempre./FOTOS DV
En cuanto Javier Colomo se acercó por primera vez a África, hace ya muchos años, su vida cambió para siempre. / FOTOS DV

Javier Colomo vuelve a implicarse en un nuevo proyecto solidario en África: construir unas escuelas primarias en una de las regiones más pobres de Uganda

JUANMA GOÑITOLOSA.

Javier Colomo vuelve a implicarse en un nuevo proyecto solidario en África, y vuelve para ello a pedir ayuda directa, sin que medien intermediarios, al margen de organismos y oenegés. Esta es su filosofía: trazarse pequeños objetivos, posibilitar que puedan convertirse en realidad, y que estos ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas que viven en el continente africano.

Javier es un asiduo protagonista de estas páginas. Es ingeniero de profesión, reside actualmente en Donostia, y fue un consumado maratoniano. Desde que conoció África, su vida quedó marcada para siempre. En estos últimos años ha elaborado proyectos para la colocación de placas solares en diferentes centros sanitarios y educativos de Etiopía. También colabora de forma estrecha con el padre hernaniarra Ángel Olaran, responsable de un centro de huérfanos. Ha participado en un proyecto de reforestación con la Fundación Etiopía Utopía y ha ayudado a crear escuelas y otros equipamiento de primera necesidad.

Filosofía general
Colomo siempre ha tenido el empeño de que sus proyectos salgan adelante con el apoyo que pueda obtener de gente amiga o anónima, sin intermediar ONG alguna, con pequeñas aportaciones, e implicando a la gente africana en las diferentes obras y construcciones.
Último proyecto
Plan de desarrollo de escuelas primarias comunitarias en el distrito de Luuka, (Uganda) una de la zonas más pobres del país.
Cómo ayudar. La Caixa IBAN
ES25 2100 2258 1102 0051 1400; Kutxa IBAN: ES02 2095 5001 0110 6426 8716; Laboral Kutxa IBAN: ES80 3035 0038 9303 8008 9835; Más información: www.amigosolidarios.com.

¿Por qué elige unas actuaciones y no otras? «Para los grandes proyectos ya están las instituciones y las oenegés», nos contaba un día Colomo. «Creo que si todos focalizamos objetivos sencillos, concretos, podemos hacer mucho por el Tercer Mundo», asegura este ingeniero. Porque Colomo parte de la filosofía de que hay que adecuar la ayuda a las posibilidades de cada uno y sin que esta suponga un esfuerzo continuado. «A quien hace lo que puede, nadie puede ni debe exigirle más. Nadie, al igual que el símil del deporte que tanto he practicado, puede estar en su límite constantemente; es mejor poco y a menudo que un 'empacho' y andar fastidiado, por eso tampoco vamos a arreglar el mundo», explica.

Sonrisas para Luuka

Su último proyecto se llama 'Smiles for Luuka'. Consiste en un plan de desarrollo de escuelas primarias comunitarias en el distrito de Luuka, (Uganda) una de la zonas más pobres del reino de Busoga, al este del país. Sus beneficiarios son 3.500 niños y niñas.

Aunque el principal objetivo de esta iniciativa es el desarrollo en el ámbito educativo de los centros comunitarios, en realidad beneficia a toda la comunidad, «ya que trabajamos -cuenta Colomo- en áreas de sanidad, empleo, concienciación, infraestructuras y bienestar general».

Son dos las organizaciones que colaboran en este caso para complementarse y hacer posible y viable el proyecto global. Por un lado está Petits Detalls, que se encarga del desarrollo e implementación de los diferentes programas sobre el terreno. Y por otro, Amigos Solidarios, el grupo de Colomo que se encarga de las infraestructuras para cada centro en sus rehabilitaciones.

«E, independientemente de los compromisos individuales de cada organización, entre ambas nos complementaremos para la financiación y desarrollo de otras actividades puntuales en cada momento».

En realidad, esta iniciativa vio la luz en el año 2015 en la escuela primaria Tabingwa para promocionar el desarrollo social, comunitario y académico, y beneficiar no solo a sus alumnos y profesores, sino a toda la comunidad. «Aquí hemos participado con la reconstrucción y rehabilitación de nuevas letrinas, baños y aseos, y una cocina para el centro escolar. En 2017, y después de dos años de trabajo en este centro que ya cuenta con más de 800 alumnos, se puede poner fin a la prueba piloto, todo un éxito. Por ello, ya están extrapolando los programas diseñados a otros centros educativos con la misma afección de alumnos aproximadamente», explica Javier.

Desarrollo comunitario

Todo ello enmarcado en la filosofía de Colomo y su gente, basada en la defensa de un modelo de desarrollo comunitario en el que los propios africanos han de ser los protagonistas de su propio desarrollo. «Con ellos son con los que tenemos que contar y en los que debemos apoyarnos para realizar y llevar a cabo de forma conjunta los diferentes proyectos que seamos capaces de implantar allá donde trabajemos», señala el tolosarra.

«Por ello, al igual que con la parte material necesaria para el desarrollo de la mismos, que siempre ha de ser una solución o solucionado con materiales locales, para dinamizar las economías locales, permítasenos la redundancia y facilitar la sostenibilidad futura, en el aspecto humano incidimos más si cabe con mayor insistencia, recurriendo siempre a personal local para ejecutarlos», concluye este inquieto tolosarra. Este proyecto tendrá un impacto local de 1.000 millones de 'shillings' (unos 250.000 euros).

A Javier no le gusta esa imagen que muchas veces se ve, la de muchos 'blancos' trabajando y los negros mirando. «No la creo beneficiosa para nadie y para nada, ellos han de sacar su país adelante, evolucionar aprendiendo y trabajando. Nosotros aportar algo de nuestro conocimiento, financiación, pero haciéndoles responsables. Porque, si no, me temo que acostumbras a la gente al 'ya vendrán a sacarnos las castañas del fuego', sentencia.

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