SÁBADO SANTO 1966...

Elisa, Klara y la Banda, un concierto fantástico./
Elisa, Klara y la Banda, un concierto fantástico.

JAVIER ZURUTUZA

Dónde estabas aquel Sábado Santo de 1966? Si no eras montañero, seguro que en el pueblo, porque entonces eran los únicos que se escapaban. A lo mejor acierto si digo que eras una de las 1.800 personas que llenaron el Leidor para ver 'Ben-Hur'. No fallaba nunca. Llegaba Semana Santa, y Larrea traía o 'Q uo Vadis', o 'Los 10 Mandamientos', o 'Ben-Hur'. Seguro que corriste a la pista de patines para ver cómo se quemaba Cartonajes Limousin, porque fue ese día. Lo digo para los de la consulta. Localicé a una mujer que trabajaba allí, Izaskun Sagredo, y que al día siguiente de cumplir 14 años, su amatxo le regaló un puesto de trabajo en aquella empresa que estaba en la Cuesta del Conde. Ésta es un poco la historia.

PD 1. En 1888 ya estaban los Limousin en Tolosa, pero sería en 1912 cuando abrirían un edificio de tres plantas en la Cuesta del Conde. En sus comienzos empezaron haciendo chocolate y achicoria, hasta que se dieron cuenta de que iban a ganar más dinero con los embalajes que iban a comprar. Izaskun entró de aprendiz con mi tía Justa. «Casi todas éramos mujeres, y es que era la tónica en todas las empresas del pueblo. Como éramos más mañosas, éramos mayoría. Empresas como Pilas Júpiter, Perot, la fábrica de botones de Ibarra, Olur, Laborde y Labayen... Teníamos una radio en la fábrica, y por las tardes escuchábamos aquella famosa radionovela 'Ama Rosa', y también rezábamos el rosario ¿eh? Eso sí, trabajar, trabajábamos, todos los días de la semana, incluido el sábado, que lo hacíamos hasta la una y media». Todo el trabajo era manual. Dice que empezó forrando cajas para aquellas pistolas marca Star que se hacían en Eibar, para subfusiles y también para la empresa Niessen. Me contó que cuando entró Aldama de gerente, fue clave para las mujeres. «Nos valoró como hasta entonces no se hacía» ¿Y del incendio qué me cuentas?

PD 2. Estaba en casa, y a las seis y media de la tarde, más o menos, sonó la sirena de los bomberos, que estaba donde Ocariz. En mi barrio había varios bomberos. Todos voluntarios. Allí les vi bajar con sus bicis a la base, que estaba en San Francisco, junto a la gasolinera. Manolo Ocariz era el chófer del camión y también estaban Michelena, Olano... «Bajé a la fábrica y se me cayó el alma a los pies». Txepe Urkola me contó que los bomberos, llegó un momento en que se preocuparon más en salvar las casas de enfrente, que la propia fábrica. Sólo se salvó la imprenta. «Trabajamos un año, y en 1967, nos trasladábamos a Usabal, junto a la fábrica de gaseosas Patxiku».

PD 3. Izaskun me habló con pasión de la fábrica, pero también de su barrio Izaskun. ¿Sabías lo que se plantaba en todos los yerbales de Bidebieta?: tabaco. No me lo podía creer. Se acuerda de cómo aquellas grandes hojas las ponían a secar, y venía un camión, y se las llevaba a Tabacalera. Las cultivaban la familia de Santi Larrarte. También tenían allí una casa los Lakunza, y el aita de Mactxina el de las lavadoras, hizo una casa que se llama 'Cuatro vientos'. Hablamos de las fiestas del barrio, de cómo bordaban cintas que luego los chicos cogían en sus bicis. ¿Le habrá tocado la mía al que me gusta?, nos preguntábamos. Hablamos de los Michelena, los Urbistondo, Aparis, los Ostra... «Banes era de traca». ¿Y del circo Caobania de los hermanos Arriola qué me cuentas? «Que nos animaban el barrio». Pero sobre cuando venía aquel artista callejero que era el 'Chupalámparas'. Izaskun me dejó una incógnita. ¿Hubo un pequeño terremoto aquel día?

Zurutada. La Zurutada de hoy, para la Banda. El viernes, en el Topic, dio a mi juicio, uno de los mejores conciertos que les he escuchado. Por el repertorio, por la gran actuación de las solistas Elisa di Pietro y Klara Mendizabal, que estuvieron fantásticas, por el buen sonido. Y porque por fin tienen un presentador. El percusionista Josu Artutxa, que estuvo divertidísimo. No se parece a su aita. A la salida, no te lo pierdas, una txaranga tocaba piezas de carnaval en la terraza del Nest. Me acordé de una amiga de la calle Correo, que me dijo: «Javier, es triste, pero las canciones de carnaval se oyen más durante el resto del año que en carnavales».