Elena Arrese
Pintora y artista tolosarra
«Con 'Mila' me acerco al pasado de Gipuzkoa desde la emoción y la sencillez, no desde la historia»Presenta en la Feria de Durango un proyecto de cuento e ilustraciones con la mirada de una niña del siglo XI que dialoga con el presente
La pintora y artista tolosarra Elena Arrese ha querido acercarse al pasado de Gipuzkoa a través de un relato «sencillo y tierno», alejado de cualquier ... pretención de hacer un trabajo histórico riguroso. Su proyecto 'Mila' (Xabarit), que presenta en la prróxima Feria de Durango, incluye veintisiete ilustraciones en una historia impregnada de la belleza natural de Altzo y su entorno.
–¿Cómo nació el proyecto de 'Mila'?
–Nació del interés en contar una historia de mil años no desde los datos, sino desde la emoción. Imaginar a Gipuzkoa como un lugar lleno de raíces profundas que mira con positividad al futuro. Es un cuento que, en realidad, pretende ser un homenaje a la memoria colectiva y busca también abrir un espacio de imaginación compartida, donde cada persona pueda reconocerse.
–Es un cuento muy vinculado al entorno natural de Tolosaldea y, más concretamente, de Altzo
–Sí, así es. En realidad, todo surgió a raíz del proyecto que llevo tiempo desarrollando en torno al Milenio de Gipuzkoa vinculado a la iglesia de San Salvador de Altzo. Me parece un lugar muy especial y mágico, cargado de una energía muy potente y una naturaleza muy poderosa. He tenido la satisfacción de comisariar y participar en la exposición colectiva artística en la iglesia y, en cada visita, la fascinación por este espacio maravilloso alimentó mi imaginación.
«Mi verdadera inspiración han sido las mujeres de mi entorno, que me han transmitido toda su fortaleza de carácter»
«Es un cuento ilustrado en el que he querido captar la magia de un bello lugar cargado de raíces profundas y ancestrales»
–¿Cómo describiría a su personaje?
–Mila es una niña que me permite seguir un hilo narrativo que conecta pasado y futuro. Descubrí al azar el antiguo poema oral 'Milia de Lastur', que me causó tal emoción, que la usé como fuente de inspiración para un cuento sobre la vida y la muerte, a través de la mirada de una niña del siglo XI, pero contada para todos los públicos. La bertsolari de Villabona Amaia Agirre lo ha traducido al euskera en un trabajo maravilloso, muy respetuoso.
–Usted es pintora e ilustradora, y en este proyecto también se ha atrevido con el relato...
–Hace ya algunos pocos años que me gusta mucho acompañar mi trabajo artístico con pequeñas narraciones, con el fin de preparar los catálogos de mis exposiciones. Con 'Mila', creo que he culminado un pequeño sueño que me rondaba por la cabeza. Me ha permitido también profundizar es un época ancestral que me fascina, ahondando en los temas que más me interesaban: el mundo espiritual, las tradiciones, la mujer, la naturaleza, o el bertsolarismo.
–¿Cuál fue la principal fuente de inspiración de la historia?
–El poema 'Milia de Lastur' fue la chispa final que me motivó a crear este cuento, pero mis verdaderas inspiraciones han sido las mujeres de mi familia y también las mujeres de mi entorno que me transmiten esa fortaleza de carácter y, al mismo tiempo, esa sensibilidad hacia la casa y el territorio tan propio de las mujeres guipuzcoanas. También los paisajes de Gipuzkoa, especialmente de Altzo, las historias escuchadas, los objetos antiguos que guardamos para no olvidar. Hay tantos elementos inspiradores que no se pueden enumerar.
–¿Tiene el cuento algún valor referente a la propia historia de Gipuzkoa?
–No, para nada, y me gustaría insistir en ello. Los lectores no se van a encontrar con ningún tratado histórico ni nada parecido, 'Mila' es un relato muy sencillo, contado desde la emoción. Es la vida de una niña del siglo XI en Altzo, viviendo su vida sacrificada y austera, presentada a través de la imaginación de una niña actual que dialoga con el presente.
–Lleva un periodo de dilatada actividad... ¿Seguirá adelante con proyectos de este tipo o volverá a la pintura?
–He disfrutado una barbaridad haciendo este cuento. Llevo un año muy intenso, mucho. Tras un pequeño descanso, retomo ya mi actividad y mis quehaceres y creo sinceramente que hay muchísimo por explorar. Tengo ideas que vienen y van; lo importante es que sigan floreciendo emociones para, poco a poco, ir dándoles forma y poder expresarlas. Ilustrando me acerco al naturalismo, pero con una pincelada fuertemente expresionista, trabajando atmósferas más o menos realistas, pero con un sello personal, buscando una cercanía y una cierta calidez con los personajes. Intentando potenciar la narración y buscando una reflexión visual.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión