Ura Iturralde (Fotógrafa): «No me interesan las fotos bonitas, busco historias de gente que me aporten algo»

Ura Iturralde, fotógrafa tolosarra que acaba de ganar el importante certamen Baffest./IÑIGO ROYO
Ura Iturralde, fotógrafa tolosarra que acaba de ganar el importante certamen Baffest. / IÑIGO ROYO

La fotógrafa tolosarra acaba de ganar el prestigioso certamen Baffest

JUANMA GOÑITOLOSA.

En Ura Iturralde se repite siempre el proceso. Empieza sintiendo una ávida curiosidad por un tema que le ronda la cabeza. Después, disfruta documentándose e investigando a fondo sobre el mismo. Finalmente, coge las maletas y viaja para transformar su curiosidad en imágenes que acaban siendo historias de gentes. La fotógrafa tolosarra acaba de ganar el prestigioso certamen Baffest y ya tiene en mente un proyecto sobre las minorías de Irán.

-¿Qué ha supuesto para usted ganar el premio Baffest? ¿Qué tiene de particular este certamen?

-Ha sido una sorpresa. No me lo esperaba, porque mi trabajo es documental. Los del resto de las mujeres finalistas eran muy artísticos. En ningún momento me vi ganadora. Es todo un orgullo, porque Baffest es el único festival de mujeres fotógrafas de todo el Estado. Que mi trabajo haya sido reconocido precisamente en este festival, cuyas exposiciones se pueden visitar en las calles de Barakaldo, me hace especial ilusión.

«Yo siempre arriesgo en mis proyectos, pero en Mozambique no alcancé mi objetivo»

-¿Cómo era la obra que presentó? ¿En qué se inspiró?

-Debíamos diseñar un panel final de 1,50m x 3m de largo para exponerlo en la calle. Yo hago trabajo documental, cuento historias. En este caso, he contado la historia de 'Los últimos samaritanos', que hoy en día son unos 750 y viven divididos en Nablus, Palestina y Holón, Israel. Para desarrollar este trabajo me trasladé a Palestina, donde conviví con los samaritanos cerca de dos semanas. En la sinagoga situada cerca de su sagrado monte, Gerizim, celebran todos los años el 'Yom Kippur day' o 'Día del perdón'. Es una jornada muy especial. Los hombres y niños rezan mientras mujeres y niñas esperan y ayudan. No pueden comer ni beber, ni utilizar tecnología durante veinticuatro horas. He intentado contar esta historia a través de fotos hechas con la misma luz y el mismo estilo.

-Tras su magnífica exposición sobre El Che en el palacio Aranburu, anunció su intención de ir a una isla remota de Mozambique para documentar la vida de su gente. ¿Cómo fue la experiencia?

-Viajé a la pequeña isla de Ibo, donde, efectivamente, quise documentar la dura vida cotidiana de su gente. Pero mis expectativas no se cumplieron ni de lejos. No siempre la gente colabora; en mi trabajo, lo difícil es acceder al 'tema' que tienes en mente. Los habitantes de la isla eran muy reacios a las fotografías. Yo era la única turista, ni siquiera les hacía gracia que estuviera allí. De aquel viaje volví a casa con treinta imágenes, fue una lucha diaria. Yo siempre arriesgo en mis proyectos, pero en el caso de Mozambique no alcancé mi objetivo.

-¿Es verdad que se siente una fotógrafa documentalista? ¿Por qué se decantó por este género?

-Siempre, desde muy joven, me ha gustado viajar. También la historia, soy muy curiosa. El interés de aprender temas que me interesan es lo que me mueve. Paso muchas horas al día leyendo, viendo documentales e investigando. Por eso me decanté por este género, porque personalmente es el que más me aporta. También es verdad que sólo de ello no se puede vivir. Por eso también hago bodas, sesiones fotográficas, doy clases de fotografía... hay que hacer un poquito de todo para poder sobrevivir. Que la fotografía documental sea lo que más me guste no significa que no haga otro tipo de trabajos, y también disfruto mucho con todos ellos.

-En sus viajes huye de la foto 'bonita'... ¿Qué es lo que le inspira? Supongo que algo más que captar la realidad...

-Huyo de las postales bonitas, sí. Esas fotografías perfectas, esas imágenes idílicas de viajes... ahora mismo no me dicen nada. Yo misma comencé mi carrera haciendo ese tipo de fotografía. Hoy es el día, en cambio, que busco historias, historias de gente, historias que me aporten algo, aunque la estética no resulte tan bonita.

-Ha colaborado con revistas tan heterogéneas como 'Interviú' o 'Al-Jazzira'. ¿Cómo le surgen estos proyectos?

-Publiqué en la revista 'Interviú', en la época en que estudiaba en Madrid. Surgió a través de ellos, ni siquiera los temas los escogía yo, eran prácticamente encargos. Ahora que soy 'freelance', en cambio, lo hago todo sola. Es decir, hago el reportaje y lo ofrezco yo misma sin intermediarios. Con 'Al Jazeera' tuve suerte. El tema que les envié, 'Minorías religiosas en Cuba', les gustó mucho. Yo creo que se debía a que trataba sobre el crecimiento de la población musulmana en la isla.

-¿Qué quería buscar en Palestina? ¿Y en San Petersburgo? Las zonas colmaron sus expectativas?

-Eran dos reportajes muy diferentes. En Palestina no fui buscando 'samaritanos', como he comentado antes. Era otro tema el que yo había elegido. A los samaritanos me los encontré por casualidad y me parecieron más interesantes que lo que yo buscaba. En Rusia, en cambio, el tema era mucho más sencillo y quizás estéticamente menos bonito. Viajé a San Petersburgo y Ekaterimburgo siguiendo los últimos pasos de la familia Romanov porque este año, en julio, se cumplen cien años de su asesinato. Ésta es una historia que desde muy joven me había interesado. Yo creo que en ambos viajes conseguí lo que pretendía.

-Supongo que la curiosidad será clave en su trabajo...

-Sí, así es. Hay temas e historias que siempre me han interesado y me encanta investigar sobre ellas y documentarlas. Como, por ejemplo, la higuera del Che o los Romanov, dos historias que siempre había tenido en la cabeza y que me hacía mucha ilusión documentar.

-¿Cuál va a ser su siguiente proyecto?

-Quiero materializar un proyecto a largo plazo que se titulará 'Minorías', partiendo de la definición de la palabra minoría del diccionario: «Parte de un conjunto o grupo que representa el porcentaje menor o más pequeño de todo el conjunto o grupo». Mi serie sobre los últimos samaritanos es el primer reportaje de este trabajo a largo plazo. Ahora estoy preparando, informándome e investigando sobre el que me gustaría que fuera el segundo del proyecto que titularía 'Transiran' y que hablará sobre la transexualidad en Irán. Me gustaría viajar a Teherán en octubre. Para eso me estoy preparando, pero todavía tengo un largo camino de investigación por delante.

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