AITA-SEMEAK TABERNAN...

Y nos dieron las diez, las once... Y casi nos dan las cinco. Las caras lo dicen todo, estábamos como en casa. /  FOTOS IÑIGO ROYO
Y nos dieron las diez, las once... Y casi nos dan las cinco. Las caras lo dicen todo, estábamos como en casa. / FOTOS IÑIGO ROYO

JAVIER ZURUTUZA

Recuerdas cómo eran los bares antiguamente? Sobre todo, eran familiares. Tanto, que incluso la vivienda la tenían encima del bar. Lo que hacía, sobre todo a ellas, jornadas interminables. Sabían cuándo entraban, pero salir... Izaskun es un claro ejemplo de ello. El sábado celebramos la cena de su despedida. Hay una canción que tiene un estribillo que en casa siempre lo hemos hecho nuestro y refleja muy bien lo que es Izaskun: durante la cena repartí unas fotocopias con la letra, y 140 amigos cantamos lo de «Aita-semeak tabernan daude, ama-alabak jokoan...». Con cara sorprendida nos miraban Karmele, Josetxo, Gotzone, Iñaki, Pili, Josune, Mikel e Itziar. Seguro que se acordaron de sus hermanos Antxon e Izaskun, que se quedaron en el camino. Estuvo bonito, pero hubo más sorpresas.

PD 1. A las 21.30 apareció Iñaki Letamendia con su inseparable txistu. Anda triste, y es que su Athletic... Llegó acompañado de un chaval que nos regaló un aurresku espectacular. Su vuelo final nos puso la piel de gallina. «¿Sabes de quién es hijo?», me dijo Txistu. De Kañón Etxeberria. Pues... este, le dije, no ha comido albóndigas como su aita. Y es que trabajó en el bar, y siempre hemos pensado que lo hacía por las albóndigas que se comía, más que por el dinero que le dábamos. Batió el récord de Zuartegi: 26 albóndigas de tacada. Lo que no me podía creer fue lo que me contó Iñigo: un Etxeberria no futbolero. Eskerrik asko, bioi!

PD 2. Y nos dieron las doce. Pedimos a los comensales que sacaran los móviles, los encendieran. Entonces Ana apagó las luces y les pedimos que durante un minuto recordaran el día más feliz que pasaron en Izaskun. De repente, el sonido de una trompeta rompió el momento. Sonó ese eterno 'Silencio'. Cuando se encendieron las luces, Rafael Mendibil se llevó la ovación de la noche. Luego, nos regaló ese 'Paquito chocolatero' que ya se ha hecho un clásico el Domingo de Carnaval por la noche. Estuvo txintxo, vino acompañado de su amatxo. Y por eso, me sorprendió que se olvidara la trompeta. Volvió preocupadísimo, pero... había buena gente. Su trompeta estaba allí. Eskerrik asko, Rafa.

PD 3. «Tendremos que hacerles un regalo», me dijeron en casa. Sí, pero... ¿qué? Con Iñaki lo tenía claro. Pensé ir a un chino y comprarle un banderín del Real Madrid. A Josetxo, comprarle una makila a Urkixar. Y a ellas, ¿unas flores? Me fui a Kaiz, y Susana me dio la idea: «¿Han llegado a su meta (laboral)? Pues regalarles unas belar-metas». Y como sabía que entre los homenajeados había una persona apasionada por Juanito Lope, le llamé a Iñaki Moyua para que Juanito entregara los obsequios. «Javier, ya lo siento, no podemos subir, estamos en la cena del Veleta del 50 aniversario de la tamborrada infantil», me dijo. Pero, a veces, los sueños se cumplen, y cuando vi entrar a Iñaki, a Carceller vestido con la figura de Juanito y a varios componentes de la comparsa... Fui feliz. Lo cierto es que este personaje se ha quedado para siempre entre nosotros, ¿eh? Por cierto, no se quejarán los de Ibarra. Dantzari de Ibarra, la capucha de las belar-metas color morado... Y Juanito entró a los sones de la marcha 'Aupa, Ibarra' que tocó Amado. Detallazo, Iñaki.

PD 4. Y luego estaba él, Iñigo Perurena. Este siempre triunfa. Yo pensaba que no ibamos a bailar, y cuando Pili me dijo que hasta 140 para dejar espacio para bailar dudé, pero estando mi cuñada Karmen y Luis Mari en la cena, ya sabía quienes iban a ser los primeros dantzaris. Y Marcos Landa trajo su armónica... Lo que pasa que tocó después de cenar dos fandangos y un arin-arin y... Kantutxe cantó eso de «Corrientes, tres, cuatro, ocho, segundo piso ascensor...». De voz tan pattarera como siempre, pero no desafinó. El que se salió fue Óscar Álvarez, ¡cómo cantó las rancheras! Iñaki Olazabal como siempre estuvo imparable, y a las tres y pico casi nos tienen que echar... «Javier», me dijo Pili, «gracias por el día que nos habéis regalado». Tanto nos habéis regalado vosotros... Se despidió con un: «etxean bezala egon gara zuekin». Gracias a todos-as.

Zurutada. Las redes sociales son peligrosas, ¡eh! Algún gracioso ha colgado que este año no habrá torneo de futbito de Navidad. Mentira. Ya están abiertas las inscripciones hasta el día 12.

 

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