La primera antología poética de Karlos Linazasoro

Linazasoro, en una reciente entrevista. /
Linazasoro, en una reciente entrevista.

Ha seleccionado y traducido al castellano varios poemas en euskera publicados en tres libros anteriores en un nuevo ejemplar

ELENE ARANDIA

Karlos Linazasoro (Tolosa, 1962) es un escritor prolífico que ha realizado incursiones en la mayoría de los géneros literarios. Con más de cuarenta libros publicados, este autor cuya producción se acerca a la 'hipergrafía' y la 'hiperbrevedad', donde prevalece la poesía y la narrativa breve, ha abordado géneros literarios como el relato breve, el microcuento, el aforismo, la novela, el teatro o la literatura juvenil e infantil, haciendo uso de su resistente ironía, humor negro, surrealismo y crítica social.

En un año en el que Linazasoro ha cumplido su veinticinco aniversario como escritor, ha sorprendido al lector con la publicación de tres ejemplares, donde se encuentra su última propuesta, el recién publicado 'Llueve siempre y no es en vano', su primera antología poética con una selección de poemas y traducciones del propio autor que han sido publicadas de la mano de la editorial catalana Oblicuas. «El título del libro está tomado de un verso de un poema. Me pareció hermoso, y creo que recoge muy bien el espíritu del libro. Es un titulo muy de nuestra tierra, por otra parte», explica.

Primeros poemas traducidos

En su trayectoria profesional como escritor, el tolosarra ha publicado una docena de libros de poesía donde se pueden encontrar libros de haikus, sonetos o poemas para el público infantil. Fue en 1991 cuando publicó el libro de poesía 'Udazkeneko karabana erratua'y la colección de cuentos 'Eldarnioak'.

Esta última publicación, que ya está disponible en la tienda Elkar de Tolosa, reúne poemas de tres de los libros ya publicados anteriormente en castellano ('Las manos de la lluvia', 'Temporales' y 'Hoy es ahora para siempre'). «Se me ocurrió preparar una pequeña antología de mis poemas y traducirla al castellano. Una vez terminada la envié a esta editorial catalana, les gustó el libro y me dijeron que lo iban a publicar», señala.

La reflexión más intelectual sobre el tiempo o la vida surge acompañada de un mundo sensorial que despliega el autor a través de símbolos creados tomando como referencia elementos propios de la naturaleza. De esta manera, el lector puede encontrar símbolos y metáforas, imágenes poéticas, paradójicas y surrealistas.

Los poemas de Linazasoro son así un intento de escapar del tiempo lineal e histórico, de detener el paso del tiempo y la muerte, y el deseo de crear un nuevo tiempo, en este caso literal y «transcendental», donde «el instante del amor fugaz es la única eternidad».

«La traducción de los poemas está hecha por etapas. Es una labor ardua y difícil, siempre está ahí la tentación de querer cambiar o mejorar el original, y eso ya no se puede hacer. Creo, además, que las traducciones hay que dejarlas en manos de los profesionales. Lo que sucede es que hay que pagarles, ¡y los escritores no tenemos dinero para ello! ¡Ahora la gente ya no tiene excusas para decirme que no entiende lo que escribo!», cuenta el escritor.

LLUEVE SIEMPRE Y NO ES EN VANO

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