Cuarta edición de 'Manos vivas' en Uzturre

Una vez por semana. Durante el curso escolar, alumnos y residentes han ido creando y ensayando las obras de manera conjunta. /
Una vez por semana. Durante el curso escolar, alumnos y residentes han ido creando y ensayando las obras de manera conjunta.

El programa vuelve a unir a los alumnos de Hirukide y a residentes del Complejo Asistencial

ELENE ARANDIA

Por estas fechas, las marionetas se trasladan del Topic a Uzturre, y el salón principal del complejo asistencial se convierte en el escenario perfecto para estos titiriteros que, dejan atrás miedos y nervios, y cuyas manos son en el mejor aliado para hacer teatro de títeres.

Han pasado cuatro años desde que el Topic, el centro Uzturre y el colegio Hirukide comenzaron a trabajar juntos en 'Manos vivas', una iniciativa que se enmarca dentro de un proyecto basado en el trabajo y el juego, en el que durante todo un periodo escolar, consigue dar vida, no solo a las manos, sino también al ingenio tanto de alumnos de bachiller como de las personas mayores y usuarios de la planta de la unidad de trastorno mental severo. El objetivo no es otro que los alumnos y residentes interactúen, se conozcan y sean capaces de observar, adentrarse en otras realidades e integrarse en otras experiencias. Señalan desde el centro que, tras un curso escolar trabajando y asistiendo de forma semanal para enseñar las técnicas del manejo de estos títeres, preparar los guiones, estudiarlos y ensayar las funciones, entre ambas partes se forma un «vínculo especial», y que los días en los que por circunstancias diversas los alumnos no pueden acudir al centro, los residentes llegan a echar en falta su presencia.

La actuación final

En todo este proceso, el Topic proporciona a todos los participantes las marionetas mediante las cuales comienzan a crear sus propias historias, compuestas por cinco partes: dos manos, dos pies y una cabeza que se meten en los cinco dedos de una mano, y que son personalizados al gusto de los futuros titiriteros con pintura y complementos de cara a la función final.

Tras varios meses de preparación, el miércoles tuvo lugar la puesta en escena de todos los trabajos. Se dieron cita cerca de 50 participantes, entre alumnos y residentes, además de los familiares y el personal técnico del centro que formaron parte del público. Sobre el escenario del salón de actos se pudieron ver nueve pequeñas obras de teatro, y junto a los alumnos de bachiller, se acercaron también los de segundo de secundaria para amenizar los descansos entre las actuaciones, con puestas en escena basadas en la originalidad, combinando música y teatro.

Las obras que integraron la programación fueron: 'Euskal jaiak', 'Belaun gizon', 'Navidades en Uzturre', 'Bi zaharrak', 'El misterio del bosque', 'Etxeko mamuak', 'Carmen, la socorrista', 'Pequeños cabezones' y 'Festival Uzturre'.

El silencio y la originalidad de Joanes Tovar tras haber convertido su rodilla en un títere, que recreó en menos de un minuto en compañía de una camisa y una nariz artificial, consiguió captar la atención de todo el público. Tras varias actuaciones, bajo el título 'Belaun gizon', realizó una breve función cómica muda en la que los gestos se convirtieron en palabras y la participación del público era clave en el lenguaje musical que partió de los gestos.