Este año habrá Zozomikote de oro

Este año la comitiva de los pequeños y la de los mayores se fundirán en un único desfile. /  MARIN
Este año la comitiva de los pequeños y la de los mayores se fundirán en un único desfile. / MARIN

Los organizadores de la fiesta de Caldereros establecen por primera vez este galardón

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

Si alguna fiesta ha asistido a sucesivas aportaciones en un incansable empeño no sólo por brindarle el mejor acomodo sino por insuflarle nuevos bríos esa es caldereros, a lo largo de su recuperada etapa. Fiesta precarnavalera que se celebró por primera vez en la villa el 11 de febrero de 1923; enfila por lo tanto su centenario, y que asistiendo a unos años más bulliciosos que otros, llega hasta 1936, año en el que tras la Guerra Civil el festejo no volvería a ver las calles de Ordizia hasta el 14 de febrero de 1998, gracias a un grupo de entusiastas, decididos a recuperar la llegada de la comitiva zíngara a la localidad.

Desde aquel 1998 Caldereros no ha faltado en el calendario festivo si bien ha asistido a lo que podríamos considerar una mejora constante; cambio de horario, recorrido, doble desfile; infantil y mayores, etc.

Y en esa renovación permanente, tras un año de reflexión y puesta en común, casi 20 años después, concretamente en la edición del año 2014 la vanguardia del carnaval iniciaba un nuevo ciclo no sólo porque ese año incorporaba y daba la bienvenida al desfile infantil sino porque acertaba al contar con una fiesta singular y propia en torno a una imagen de referencia que condensara todo el sabor del festejo.

Y es que en aquel ejercicio que dio lugar a todo un vendaval de ideas los promotores de la fiesta le propusieron al escritor ordiziarra Patxi Zubizarreta, que alumbrara un personaje y una historia precarnavalera. Y recurriendo a su ingenio y narrativa, el amigo Patxi ponía la vista en el contexto; en los días tristes y oscuros del invierno, y en ese sentido en un personaje como Markitos o Miel Otxin, en los que recaen todas las energías negativas, si bien en este caso no podía hacer alusión al ámbito rural sino al entorno urbano. Y con estos mimbres y recurriendo a la mitología, en concreto a la leyenda de los 'zozomikote egunak' nacía el malvado Zozomikote, ladronzuelo que en el relato, y en busca de la belleza, le roba al oso la cola, con la que se hace una bufanda, a la lamia su cepillo dorado y a los habitantes de aquella localidad, Ordizia, que aguardan con impaciencia la llegada de la primavera y con ella de la alegría; el tiempo al cambiar el sentido de la marcha los relojes del Ayuntamiento y de la iglesia circunstancia que aprovechó para darse al pillaje. Personaje al que el dibujante ordiziarra Xabier Araña, le puso cara y dio vida.

Y en todo este compendio de inquietud por la fiesta metalúrgica, los organizadores proponen para este año un único desfile, a las 18.00 del 23 de febrero. Pequeños y mayores juntos en lo que en buena medida puede ser la fiesta de caldereros más familiar. Y además establecen la concesión del 'Urrezko Zozomikotea' galardón con el que pretenden distinguir a la persona que desde su trabajo discreto o notorio contribuye a la consolidación de una imagen positiva y atractiva, tanto de Ordizia como de sus habitantes.

Ensayos y demás preparativos aparte, el programa de Caldereros tendrá lugar del 18 al 23 de febrero.