Triunfo clave del primer equipo de basket ante el Universidad de Valladolid

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO

Se diría que la perseverancia tiene premio. Decimosexta jornada en la liga EBA, en la que el primer equipo de basket, el Ordizia Basoa Banaketak, recibía la visita del Universidad de Valladolid, decimoprimero con cuatro victorias, mientras que los urdiñas estaban situados dos posiciones por debajo con dos triunfos menos.

Los universitarios conforman un equipo con jugadores jóvenes, con una media de edad que ronda los 23 años, todos nacionales, siendo la mayoría jugadores de la casa. Hombres importantes a seguir de cerca en este encuentro, a priori, eran, Álvaro Encinas Romo, máximo reboteador y uno de los pilares en ataque, junto con Javier Martínez en la faceta anotadora.

Por los locales, aunque se vistió de corto para estar con su equipo, Peru Arrondo, finalmente no pudo disputar un solo minuto, en aras de la recuperación de la lesión que tanta guerra le está dando. Tampoco pudo disputar el encuentro Aritz Urbieta, a su vez lesionado.

El arranque del partido resultó un tanto trabado, sin un claro control del juego por ninguno de los dos conjuntos. Con opciones para ambos equipos, con rápidas transiciones, pero que no terminaban de definirse en puntos. Sin embargo, poco a poco, nuestros chicos se fueron haciendo con las riendas en este inicio. Cerraban bien el rebote, por lo que no ofrecían muchas segundas opciones a los castellanos y los urdiñas comenzaron a entonarse en las acciones de ataque. A mitad del cuarto los del txoko doblaban en el marcador a los visitantes, 10 a 5.

Buen trabajo de contención, midiendo bien el ritmo de juego. A falta de 2:50 para el final de esta primera tanda, los ordiziarras ganaban 14-7. Pero fue a partir de ese momento cuando tras, tres o cuatro acciones rápidas y de gran calidad del conjunto universitario se ponía un punto por delante, 14-15, y de este modo terminaba por delante en el marcador; 16 a 19.

Arranca el segundo cuarto, y los vallisoletanos nos endosaron la primera canasta, 16-21. Esta sería la máxima ventaja de la que disfrutarían los visitantes. En este tramo del encuentro hubo una disputa por controlar el ritmo de juego, ninguno de los dos contendientes cedía terreno, siendo una fase igualada, con bonitas pinceladas de buen baloncesto. Los del txoko lograron ponerse por delante, 28 a 27, a falta de cinco minutos para el descanso, pero a penas a un minuto después llegó el último empate de este encuentro, a 34. Y logramos irnos al descanso con una ventaja de 4 puntos; 39-35. Habíamos conseguido en esta segunda tanda de diez minutos, hacernos con un parcial de 23 a 16, lo que habla bien a las claras del buen trabajo defensivo que se estaba llevando a cabo.

Sin embargo, tuvimos que lamentar la lesión de Kepa Iztueta, que unida a la antes citada de Aritz Urbieta, nos dejaba sin bases tradicionales, un hándicap, que la dirección técnica del equipo trató de soslayar con diferentes movimientos tácticos y redistribución de jugadores en el tablero.

Tras el descanso, nos dejamos de tantear al rival, y salimos definitivamente a por el partido, imprimiendo una marcha más a nuestras acciones, y a falta de 6:50 para la finalización del cuarto ganábamos por 44 a 37. Los visitantes reaccionaron, y tres minutos más tarde se acercaban hasta los dos puntos, 46-44, pero esta vez no nos sentíamos perdedores, sino capaces de responder.

Jugando en defensa uno contra uno, bien colocados, sin perder la posición, generosos en los apoyos y en esfuerzo físico, y luchando por la hegemonía en la pintura. En ataque, buen despliegue, incisivos en el uno contra uno, y realizando buenos contraataques. De este modo, los de Jiménez y Sarasola daban un golpe en la mesa y obtenían una ventaja de 15 puntos, 60-45, a falta de un minuto para el final del cuarto, al que se llegaba con un tanteo de 62-49.

En la última tanda de diez minutos, bastaba con aguantar la ventaja de 13 puntos para hacernos con el partido, sin embargo, los vallisoletanos querían algo más, por lo que se dejó notar en su defensa, más incisiva, más intensa.

Basket average

Al comienzo del cuarto conseguimos mantener la diferencia de 13 puntos, recordemos que, en el partido de ida, los urdiñas perdieron por esa misma diferencia, por lo que además de la victoria, podría ser un objetivo viable, tal y como iba el partido, importante, hacernos con el basket average, pero los castellanos no estaban por la labor. A falta de cuatro minutos, la diferencia era de diez puntos a favor del Ordizia que se redujo a 6 al minuto nueve de juego, 72 a 66. Pero la victoria se quedaba en casa por 76-68.

Buen resultado y tercera victoria del equipo, que refrenda de este modo las buenas sensaciones que está dando en esta segunda vuelta. Agradecer también a todos los aficionados urdiñas que se acercaron hasta Majori, para ver la evolución de su equipo, además de animar a estos chicos y de disfrutar con ellos de la victoria así como del buen baloncesto que se vio en la cancha.

 

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