El sorteo San Fermín no remonta

Los componentes de la comisión organizadora del sorteo, en plena faena./MARIN
Los componentes de la comisión organizadora del sorteo, en plena faena. / MARIN

Registra la recaudación más floja de las dos últimas décadas

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOORDIZIA.

El año pasado el calendario quiso que la festividad de San Fermín, 7 de julio, llegase en sábado y cuando así ha ocurrido, desde 1997, fecha a partir de la cual el bar Txindoki de Oridizia se convertía en sede de la popular rifa, se adelanta a la víspera puesto que el comedor, en su función multiusos, acoge el salón de bombos múltiples, doble actividad que la casa entiende, en un sábado resulta incompatible. Así las cosas, al cierre del día 6 de julio del 2018 el balance dejaba la venta en 43.000 títulos despachados, la cifra más baja del presente siglo.

Este año, la festividad del santo patrono caía en domingo, por lo que la comisión organizadora del sorteo en lugar de restarle audiencia a la cita con la popular suerte, optaba por concederle un día más y repartir fortuna la noche del lunes, día 8. Pues bien, pese a contar con un día extra, dos en comparación con el año pasado, el sorteo San Fermín se quedaba, en este 2019, en 40.000 números vendidos.

El sorteo San Fermín, fundado en 1927 por Juanito Maiz, en su bar de la calle Mayor, afrontó un arranque de este siglo XXI con crecimiento y récord sobre récord de venta y recaudación, que le llevaba en el año 2008 a cosechar el techo histórico, al dar entrada en caja a 25.000 euros. Sin embargo desde el año siguiente no ha levantado cabeza, ya que en el 2009 la gráfica se daba la vuelta y describía una anualidad a la baja, línea descendente que dibujó hasta el 2015.

Años de la más absoluta incertidumbre en lo económico debido a la crisis, que propiciaron que el manejo del gasto por parte del personal, redujera a lo imprescindible el desembolso, no por falta de liquidez, valga insistir, sino debido a un acongojo instalado ante el negativo zarandeo mediático diario, que amenazaba con hacerse crónico.

Finalmente en la convocatoria del 2015 el croquis mudaba al alza al recuperar 8.000 papeletas respecto al ejercicio anterior y situarse en 63.000 boletos despachados y 21.000 euros de recaudación, que hablaban de una recuperación vigorosa. Punta de sierra que, sin que exista mayor explicación, se desplomaba al año siguiente al situarse el balance en 46.000 números vendidos. Cifra que igualaba en el 2017.

El año pasado, al atardecer del viernes 6 de julio, una vez completado y despachado el número 43.000, que conllevaba una recaudación de 14.334 euros los organizadores zanjaban la cuestión.

Y este 2019, se ha comportado, en buena medida como habitualmente; perezoso al comienzo para asisir a un fuerte arreón a lo largo de la última semana en la que se han retirado más de 13.000 números.

Finiquitada la salida del papel a la venta, la comisión organizadora, presidida, como notario mayor, por Fernando Ayerra, daba paso a la laboriosa sesión del juego de ruletas, que increíble pero cierto y aunque año tras año sucede, al menos una vez, en ese caprichoso y metálico rondeo, paraban, dos veces, en el mismo número. Vuelta a tirar.

A la hora del balance; 40.000 números vendidos, recaudación: 13.333 euros, 10% con destino benéfico, a Nagusilan Ordizia; 1.333 euros. Primer premio, 30.339 agraciado con 1.000 euros, segundo, 37.661; 500 euros, tercer premio; 6.970; con 250 euros. A partir de ahí 227 premios, menores.

El último día para poder retirar las ganancias será el 6 de agosto.