Luz sobre el film 'Asteazkenez Ordizian'

Uno de los fotográmas, con la compra venta de conejo, en 1982, en la calle Santa María, junto a la parroquia./
Uno de los fotográmas, con la compra venta de conejo, en 1982, en la calle Santa María, junto a la parroquia.

El cortometraje del guipuzcoano Miguel Angel Quintana fue premiado en el Festival de Cine amateur de Donostia en 1982

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

Días atrás, por supuesto en jornada ferial, circulaba de alguna manera de puesto en puesto, vía teléfono móvil, la filmación titulada 'Asteazkenez Ordizian', que alguien había encontrado en la red de redes; en internet, y una vez puesta en danza, quedaba distribuida a la velocidad del rayo. Una filmación de la que nadie en el parquet agropecuario tenía constancia ni se conservaba en la Casa de Cultura.

En la película, de prácticamente 14 minutos de duración, versión en euskera, enseguida aparecen quienes tomaron parte en la misma; guión; Antontxu Sainz, narrador; José Ramón Zubimendi, música; Juan Carlos Irizar, y director; Miguel Angel Quintana.

Tocaba tirar del hilo a ver qué salía. Alguien se había animado a mirar en la hemeroteca y había encontrado la referencia que el inolvidable Kifi hacía sobre la cuestión a finales de 1982. El 26 de noviembre, Kifi aludía a la noticia ofrecida la víspera por este mismo periódico, que informaba sobre la proyección de la película de Miguel Angel Quintana, sobre el tradicional mercado de Ordizia, en el marco del Festival de Cine amateur de la capital donostiarra, en el que era premiada, y recogiendo el interés de los ordiziarras solicitaba a la Comisión de Cultura municipal hiciera las gestiones pertinentes al objeto de poder ver aquí, en el municipio, la filmación.

Con fecha 30 de noviembres, es el propio alcalde, José Ramón Gaztañaga, el que se dirige por carta a Miguel Angel Quintana, al que, tras felicitar por su éxito, le propone proyectar el cortometraje en Ordizia, el «22 ó 23 de diciembre ya que por una parte el 22 se celebra la Feria de Navidad, y por otra, alrededor de dicha fecha está prevista la inauguración del euskaltegi».

Kifi en su crónica del 21 de diciembre, adelanta que mañana, coincidiendo con la Feria de Navidad y la inauguración del euskaltegi en Barrena, iba a tener lugar la proyección de la película del lasartearra. Y ahí debió acabar todo porque la filmación no quedaba como legado para las siguientes generaciones.

Metidos en harina, tocaba saber del director del audiovisual y saber qué le animó a realizar ese trabajo.

En Lasarte era el amigo Txema Vallés el que nos facilitaba el teléfono del aludido y al otro lado del auricular, Miguel Ángel Quintana Dufourg nos contaba que nació en Lezo en 1944. Siendo muy pequeño se trasladó a Errenteria, hasta que por motivos profesionales fijó su residencia en Lasarte donde abrió el estudio fotográfico Quimen. De formación cinematográfica autodidacta, fue durante varios años miembro del Cine Club Rentería y activo organizador de su Certamen de Cine Aficionado. En 1963 compró su primera cámara 'tomavistas' de formato 8mm con la que trasladó al cine su afición por la fotografía.

Hasta 1987 Quintana realizó 23 películas en formatos 8 y S8 mm con las que obtuvo los premios más importantes en los más prestigiosos certámenes cinematográficos de la época, tanto en España, como otros países europeos como Portugal, Francia, Malta, etc. Películas que recuperaba y digitalizaba el Ayuntamiento de Errenteria.

En 1988, ante la aparición del formato vídeo fundó la productora Videolan con la que prosigue y amplía su trabajo de realizaciones tanto de producción propia como publirreportajes comerciales, programas para televisión, grabación de conciertos y trabajos para series de televisión, etc.

«Los temas ligados a la naturaleza me interesaban pero también recoger las tradiciones. La feria de Ordizia era muy famosa y en aquel verano de 1982 tocó visitarla, no la conocía, y me pareció muy interesante. Me lié la manta a la cabeza y en dos miércoles con aquella cámara de Súper 8, y aquel procedimiento tan artesanal, a ciegas, porque no había posibilidad de ver al momento las tomas, filmé, y luego a la vuelta de los rollos del laboratorio llegó el momento de editar y rematar el trabajo. No me cabe la menor duda de que casi 40 años después, representa más que nunca un documento gráfico».

Ahora al alcance de quien lo desee en internet poniendo en el buscador 'Asteazkenez Ordizian', y a buen recaudo; una pequeña joya.