Un sensacional certamen de relatos

Organizadores y premiados durante la ceremonia de entrega de galardones celebrada en Barrena. / MARIN
Organizadores y premiados durante la ceremonia de entrega de galardones celebrada en Barrena. / MARIN

La convocatoria de Kimetz mejora la respuesta del año pasado y registra un excelente nivel

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOORDIZIA.

El certamen de relatos Kimetz ha asistido a una conmemoración especial, su 25 cumpleaños. Un devenir y consolidación de este encuentro literario que deja muy atrás aquel necesario 1995, primera convocatoria que reunió una treintena de trabajos y en la que inscribieron su nombre en el inédito palmarés de galardonados, Mikel Otaegi (Itsasondo), en la modalidad de castellano, y Maialen Zubeldia (Ikaztegieta) en la de euskera. El accésit destinado al mejor relato escrito por una mujer se lo adjudicaba la donostiarra Teresa Castro.

Desde la perspectiva de hoy, queda claro que se trata de un certamen no solo consolidado y exitoso sino de gancho para los amantes de la escritura y de la lectura. Sirva recordar, simplemente, que en la línea de estas últimas ediciones, la convocatoria de este año reunía 127 narraciones de síntesis, (115, el año pasado, 121 en el 2017, 136 en el 2016, 133 en el 2015, etc), y que en un palmarés en el que han escrito su nombre autores de prestigio, este año, se llevaba el primer premio en la modalidad de castellano,

Al hilo de este apunte estadístico, añadir que de las 127 obras en liza de este año, la inmensa mayoría estaban escritos en castellano si bien año tras año se sigue reduciendo la distancia entre la hasta hace poco aplastante concurrencia masculina ante la femenina ya que en este 2019, de esas 127 obras, 78 llevaban rúbrica masculina por 49 femenina (proporción 78-37, el año pasado, 81-26 en el ejercicio correspondiente al 2017). Destacar que en la modalidad de euskera, la participación masculina ha sido testimonial.

Por procedencia geográfica, 20 llevaban el remite de localidades de la comunidad autónoma del País Vasco (concretamente 3 de Ordizia), 103 de otras comunidades autónomas, y en esta ocasión 1 de Argentina.

Tras la correspondiente lectura de las obras, el jurado emitía el siguiente fallo. Cuento ganador en castellano, 'Una pincelada oscura en el cielo' escrito por Antonio Tocornal, de Son Servera (Mallorca). Vencedor en euskera, 'Uste bezain ustel', de Maite Arruti Arakistain (Zarautz). Premio al mejor relato escrito por una ordiziarra, 'Zergatik', de Leire Mendizabal Iturrioz.

Premio Vargas Llosa

Se da la circunstancia de que el gaditano (San Fernando, 1964) Antonio Tocornal Blanco, afincado en Mallorca, que vive por y para la narrativa, se proclamó ganador de la 'XXII Edición del Premio de Novela Vargas Llosa' (diciembre del 2017), con la obra 'La noche en que pude haber visto tocar a Dizzy Gillespie'. Certamen internacional dotado con 12.000 euros. Cuenta a su vez, entre otros muchos con el premio Gabriel Aresti de cuentos (Bilbao 2017).

Y sin perder de vista el detalle, Antonio Tocornal expone que cuando recabó información sobre el certamen que promueve la asociación Kimetz constató que en la galería de autores premiados aparece un ramillete de escritores de renombre, lo que unido al hecho de tratarse de un aniversario especial no le dejó margen a la duda. Dicho y hecho, envió el último texto salido de su puño y letra, y primer premio «y lo que es tan o más importante, me han tratado como a un rey».

«Para mí, el relato corto y la novela pertenecen al mismo género narrativo. Lo que sucede es que cada historia requiere su propia dimensión. Yo empiezo a escribir una relato digamos que por la parte central y a partir de ahí la trama te lleva, y cuando aparecen ramificaciones, el relato deviene en una novela», expone.

Pesimista ante el futuro de la literatura al constatar que no le interesa a la generación que viene, a la hora de dar con un tema de inspiración considera que hay que estar permanentemente con la antena puesta y cuando ocurre no procede distraerse ni dejar pasar la ocasión.

Maite Arruti (Zarautz, 1964) reconoce que le ha gustado escribir desde bien pequeña y que atesora una, digamos, que determinada producción literaria, que no ha visto la luz pública hasta el pasado año porque no conseguía superar lo que podemos considerar miedo escénico.

Definitivamente el año pasado se animaba a dar el paso y concurría en la trigesimoprimera edición del concurso 'Julene Azpeitia lehiaketa (Zumaia), donde cosechaba el primer premio con 'Bizitza tantaka' dotado con 3.000 euros.

El reconocimiento sirvió para reforzar su confianza lo que le llevaba, acto seguido a ser profeta en su tierra y llevarse, a comienzo de este ejercicio una mención especial en el 'XXXVII Lizardi Saria' por su obra 'Urdina zirudien gela'. Y como no hay dos sin tres, esta autora que escribe para un público adulto, respondía a la llamada de Kimetz con 'Uste bezain ustel' un alegato feminista, en favor de la igualdad de género.

Como es costumbre, las obras premiadas se publicarán en la revista Santa Ana, que verá la luz el próximo mes de julio.