Recorrido por el patrimonio escultórico

La escultura de Andra Mari en la parroquia. Escultura de Koldobika Jauregi y Goizane (Arrieta-Salaberria)./
La escultura de Andra Mari en la parroquia. Escultura de Koldobika Jauregi y Goizane (Arrieta-Salaberria).

Juanjo Usabiaga, profesor de Historia del Arte en la UPV habla hoy sobre 25 esculturas de la localidad

ORDIZIA.

El programa de actividades conmemorativas del 750 aniversario de la villa anuncia para hoy viernes, a las 19.00 en Barrena, la charla, en euskera, que bajo el título 'El patrimonio escultórico de Ordizia a lo largo de la historia' va a ofrecer el historiador ordiziarra Juanjo Usabiaga Urkola, profesor de Historia del Arte en el campus de Alava de la UPV, y autor de buen número de libros y de artículos en revistas de arte especializadas. Charla, dicho sea de paso, organizada por el departamento de Cultura, en colaboración con la Asociación de Historiadores de Gipuzkoa 'Miguel de Aranburu'.

Reseña Junjo Usabiaga, que el patrimonio escultórico de un pueblo se desarrolla a lo largo del tiempo. En el caso de Ordizia, tenemos ejemplos escultóricos que determinan cada época histórica. A fin de cuentas, las expresiones escultóricas son el resultado de una determinada sociedad. Desde ese punto de vista, el historiador se propone analizar algunos ejemplos de gran significado que existen en el municipio.

«Delante de nosotros, muchas veces sin darnos cuenta, en diferentes lugares, dentro de un edificio o en un espacio público, aparecen propuestas plásticas actuales o no, que nos contemplan». Imágenes a las que pretende acercarse el ponente al objeto de analizar sus características desde diferentes puntos de vista y destacar su valor histórico y artístico. «La materialidad física de estas esculturas tridimensionales y volumétricas, les convierte, tanto en el momento mismo en el que se crearon, así como siglos después, en realidades cotidianas rotundamente tangibles, aprehensibles y palpables que se vislumbran ante nuestros ojos y con las que nos hemos ido familiarizando. Al mismo tiempo, estas esculturas interactúan dentro de su dimensión plástica y se convierten en un importante referente visual del ámbito físico en el que los hombres y mujeres de ayer y de hoy se han desenvuelto y siguen desenvolviéndose en su realidad cotidiana», apunta.

Bajo técnicas y procedimientos que evolucionan paulatinamente, los escultores tallan, modelan y construyen formas a partir de materiales diversos, piedras, maderas, metales. Estas materias primas se convierten en objetos artísticos. Así, dentro del horizonte cultural de cada época surgen unas propuestas escultóricas que responden a las necesidades, inquietudes o condicionantes espirituales, intelectuales y de mentalidad de cada momento, que se plasman en unas obras artísticas en las que interpretamos unos contenidos o significados concretos. Todo ello, se produce en el marco de la existencia de diferentes y puntuales problemáticas de comitencia o patronazgo artístico.

En la Edad Media

La escultura religiosa promovida por la Iglesia a lo largo de la Edad Media constituye el punto de partida de las manifestaciones artísticas que se propone analizar. A lo largo de la Edad Moderna, el retablo del altar se configura como la práctica o género escultórico por excelencia de las artes figurativas de los siglos XVI, XVII y XVIII junto a la imaginería devocional. Acercarse al desarrollo y evolución de la plástica escultórica en la época contemporánea desde el último tercio del siglo XVIII hasta la actualidad supone enfrentarse a la transformación paulatina, aunque definitiva del sentido y de la práctica tradicional de la escultura. Se van a encadenar y entrelazar movimientos y tendencias escultóricas, en una evolución en modo alguno lineal. El monumento a Urdaneta, marca el inicio de la práctica escultórica del siglo XX en Ordizia. Por otra parte, tenemos que esperar a los años 80 para poder constatar en las obras escultóricas presentes en Ordizia, de los grandes cambios que se producen en el ambiente artístico de la modernidad y de la postmodernidad y en el que trabajan nuevas generaciones de escultores.

Un repaso y recorrido cronológico, en definitiva, a aproximadamente 25 imágenes o esculturas, empezando por la talla, en madera, de la Andra Mari; la virgen con el niño, ubicada en el altar de la parroquia, imagen gótica, posiblemente, la escultura más antigua del municipio, hasta las últimas en llegar, Goizane y Peru.

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