La prueba Villafranca en directo en la red

La carrera de este año se podrá seguir en directo y en su integridad, desde la salida a su llegada a meta./MARIN
La carrera de este año se podrá seguir en directo y en su integridad, desde la salida a su llegada a meta. / MARIN

Se podrá seguir a su vez a través de la pantalla gigante instalada junto al bar Olano

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOORDIZIA.

De la prueba Villafranca, popularmente en Ordizia la 'Carrera', se han escrito infinidad de artículos, a lo que da juego su legendaria y longeva historia. Todavía la semana pasada, el historiador Patxi Garmendia 'Mendigar' repasando la cronología de este acontecimiento deportivo, la clásica de un día más antigua del calendario nacional, rescataba de la hemeroteca la noticia de que el 26 de julio de 1912, el ayuntamiento, probablemente en colaboración con la Sociedad Ordizia, organizaba una carrera ciclista, que deducía, cabía pensar que, pudo asistir a alguna reedición más, antes de 1922, año, al día de la fecha, reconocido y considerado como la primera edición de la prueba Villafranca.

De entre tantas vicisitudes poco hay recopilado de un apartado al que Chapel Gorri, sociedad organizadora, siempre le ha dado mucha importancia; la difusión del evento, reclamo y presencia en el candelero, que ahora se llama visualizar, como mejor ejercicio de retroalimentación de la cita, cara a seguir manteniendo o ampliando el interés de un apartado clave: los patrocinadores.

En este apartado, históricamente la prensa ha jugado un papel fundamental. En cualquier caso, el devenir de los tiempos acababa dando paso a la retransmisión en directo. En principio no sería ilógico pensar que inicialmente la radio pudo haberse ocupado, al menos en determinados momentos de la prueba, de este cometido.

Retransmisión de TVE

Y en esto llegó la televisión. Al principio, con la difusión de resúmenes, en diferido, para posteriormente afrontar la retransmisión en directo. De este reto, que reclamaba un gran despliegue de medios y de personal, hay tres ediciones significativas. En 1990 con Ramón Pizarro y Rafa Recio al frente era nada menos que TVE la que se animaba, además de grabar la carrera a ofrecer minutos en directo.

Una cita en la que dos ciclistas del mismo equipo, la ONCE, recién llegados del Tour, se presentaban en solitario en la línea de meta de la Avenida. Marino Lejarreta no disputó el triunfo que, así las cosas, se lo adjudicó su compañero, Miguel Angel Martínez, al que de esta manera agradecía su apoyo en la ronda francesa. En vivo, pero sobre todo ante las cámaras de televisión, el 'Junco de Berriz' agrandó su leyenda.

Chapel Gorri siguió en el empeño, y en 1995 en el último momento lo que apenas le dio margen para poder rentabilizar la oportunidad, ETB llegaba a un acuerdo con la entidad de la 'Prazuela' para retransmitir en directo prácticamente las dos últimas horas de la carrera.

Cobertura que al año siguiente, volvió a dispensar. A partir de ahí, la prueba Villafranca ha tenido sus minutos en directo y en diferido.

Y con los nuevos tiempos llegan novedosas posibilidades, para satisfacción de Chapel Gorri, que ha convenido con la empresa Akhonmedia (Tolosa) la retransmisión en directo, por internet, a través del enlace, https:// bit.ly/2LZcpnI, e íntegra, cuatro horas de la prueba, que de la misma manera se podrá seguir desde la pantalla gigante que quedará instalada junto al bar Olano.

Precisamente, la empresa tolosarra se encargó, el pasado día 6, de la retransmisión en directo del desafío al Txindoki, que afrontó Aritz Egea, todo un reto que solventó con buena nota. En ese sentido, Iñigo Eraso, representante de la firma tolosarra apunta que contaron con la inestimable ayuda de la empresa ordiziarra, Talaia Telekom.

«Comparativamente, destaca Iñigo Eraso, retransmitir la carrera va a ser más sencillo que el desafío al Txindoki. Contaremos con tres cámaras en ruta y dos más en la línea de meta. Hemos hecho pruebas y a la hora de emitir la señal hay algunos puntos muertos o zonas de sombra en el recorrido, pero muy localizados. Es decir, que con un poco de suerte todo tiene que salir perfectamente», concluye.