El primer equipo de baloncesto dice adiós sin el menor premio a una vibrante temporada

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

El primer equipo de basket, el Ordizia Basoa Banaketak, afrontaba el último partido de liga de la temporada en Donostia ante el Easo Loquillo. El conjunto donostiarra, que comenzó la liga titubeante, había alcanzado la novena posición de la clasificación, con nueve victorias de 25 encuentros disputados, mientras que los urdiñas, con tres victorias en su haber, ocupaban la decimocuarta posición.

Por parte donostiarra destacábamos a Iñigo Sarasola Mendizabal, sin olvidarnos de la buena evolución del equipo como tal, sobre todo en la segunda vuelta. Pero hay que decir que finalmente Iñigo no pudo ser de la partida.

En cuanto al equipo dirigido por Jiménez y Sarasola, destacar la ausencia, por lesión, de Peru Arrondo.

Los urdiñas salieron a la cancha a disputar el encuentro, aun a sabiendas, que no se jugaban nada, pero este grupo de jugadores no sabe especular con el balón en la cancha, y juegan todos y cada uno de los encuentros con las mismas ganas de victoria. Al igual que en muchos de los compromisos de los que hemos sido testigos en Majori, los urdiñas dominaron buena parte del mismo, sin grandes ventajas, pero mandando en la cancha. Ordenando el juego con claridad, desde la posición de uno, para buscar huecos en el interior de la pintura, a través de las buenas acciones de uno contra uno de sus efectivos en ataque. Buena defensa del conjunto urdiña. Jugada con gran concentración e intensidad.

Destacar que prevalecieron las defensas sobre los ataques sin bien nuestros chicos se desenvuelven como pez en el agua en estas circunstancias. En este contexto, los ordiziarras se hicieron con el primer cuarto; 9-11, y también con el segundo; 21-24, para irse al descanso con una ventaja de 5 puntos; 30-35.

El tercero, a pesar de ser para los anfitriones, no determinaba en absoluto el devenir del encuentro, y al final los urdiñas se imponían por 3 puntos; 48-51. Pero como en tantas ocasiones hemos sufrido en Majori, esta vez la última tanda de diez minutos fue definitiva. Los del txoko, comenzaron bien el cuarto, sin apreturas, sin embargo, ya no estábamos tan cómodos en defensa. Perdimos la posición defensiva en algunos ataques de los donostiarras, concediendo segundas oportunidades que aprovecharon bien, por lo que consiguieron ponerse por delante en el marcador. Nuestros chicos trataron de reaccionar, y a veces por la precipitación de la jugada y otras porque, simplemente el balón no quiso entrar no conseguían los ansiados puntos, que cada vez se hacían más difíciles de lograr. Al final los donostiarras se hicieron con la victoria por 63-60.

Llega la hora del descanso para la plantilla. Desde la grada no tenemos más que palabras de agradecimiento, al cuerpo técnico y a todos los jugadores que esta campaña han formado parte de este gran grupo deportivo y humano. Hemos disfrutado y sufrido con su juego. Hemos sentido, como propia, cada personal errada, cada personal sufrida, pero también cada triple logrado, cada genialidad individual y colectiva, cada canasta bajo los aros, etc. Este equipo ha hecho que la grada comulgue con todos y cada uno de los jugadores, nos han transmitido sensaciones desde la cancha, y, sobre todo, esfuerzo, dedicación y pasión, mucha pasión, la que este grupo desborda cada vez que tenemos oportunidad de verle en acción. No se ha conseguido el objetivo de la permanencia, pero nos hemos visto sobradamente recompensados, y el equipo debería estar sumamente satisfecho de haber competido como la ha hecho. Esperamos con ansia la próxima temporada para seguir disfrutando del juego y de la pasión que desbordan todos y cada uno de los componentes de este magnífico equipo.