Pese a perder en Burgos el primer equipo de basket realiza una lectura positiva

El primer equipo de baloncesto, el Ordizia Basoa Banaketak, viajaba hasta Burgos para medir su habilidad en la cancha ante el Nissan Grupo de Santiago. Los burgaleses ocupaban la séptima plaza, con ocho victorias de 14 encuentros disputados, mientras que los chicos de Jiménez y Sarasola la duodécima, con dos victorias. El conjunto burgalés cuenta en sus filas con tres jugadores a los que había que seguir de cerca, Igor Cvorovic, montenegrino, el estonio Robert Valge, y Víctor Aguilar de Gran Canaria, más jugadores nacionales de nivel.

Por parte urdiña, finalmente no pudo ser de la partida Peru Arrondo, que continúa recuperándose de la lesión que está condicionando su labor en la cancha esta temporada, deseándole desde estas líneas una buena y pronta recuperación.

Frío era la palabra que a priori, podría definir el devenir del encuentro. Viaje a Burgos, bajo la estela de la borrasca Helena, pasando por carreteras cubiertas de nieve. Camiones cruzados, alguno volcado, coches parados en los arcenes sin posibilidad de movimiento. Las imágenes que mandaban los ordiziarras de camino a Burgos, invitaban a estar recogidos al calor de una buena hoguera y una gruesa manta. Frío, hemos dicho al comienzo de estas líneas, sin embargo, la realidad en la cancha de El Plantío, iba a ser bien distinta. Un encuentro jugado con intensidad, con coraje, con rapidez, pero vayamos por partes.

El primer cuarto iba a marcar, la senda de juego de uno y otro conjuntos. Los urdiñas concentrados, con ganas de hacer bien las cosas, de conseguir la victoria que tanto se está resistiendo, pero jugando con fluidez en ataque. Dando respuesta al planteamiento del conjunto anfitrión que cuenta con jugadores para dominar los diferentes aspectos del juego. Tapamos bien las acciones interiores de los hombres altos del conjunto local, haciendo un generoso esfuerzo, pero el acierto en el lanzamiento de los castellanos, más allá de la línea de tres estaba marcando el juego. Al final del primer cuarto 27 a 21.

Salimos en el segundo con más intensidad defensiva, si cabe. Y sacrificamos un tanto el juego de ataque para centrarnos en estos menesteres. Pero seguimos creando buenas acciones de canasta, parando un poco el ritmo, pero tratando de controlar el acierto local, escuadra que al descanso había adquirido una ventaja de 11 puntos, 48-37. Se estaba jugando a un alto ritmo, no estábamos fallones de cara a canasta pero el acierto local resultaba demoledor.

Había que intentar parar el juego perimetral de los burgaleses. Tratamos de hacerlo en este tercer cuarto, y fuimos capaces de elevar el porcentaje de acierto de cara a la canasta rival. Los urdiñas jugaban de manera ordenada, con buen criterio de juego, con buena actitud y mejor compromiso. Bajo estas premisas metimos 26 puntos en este cuarto, pero el conjunto local, no quería sorpresas y nos empataba la puntuación parcial; 71-63 para los locales.

La última tanda de 10 minutos fue una gozada en cuanto a anotación. Los urdiñas definitivamente salían a darlo todo. Pero como ya hemos dicho, el acierto en el lanzamiento perimetral local estaba siendo la clave del encuentro, para dejar un último parcial en 36 a 28 y victoria final castellana; 110-91.

Pese a la derrota, hay lecturas positivas. El equipo anfitrión ha tenido que meter más de 91 puntos para ganarnos, cosa que no ha sucedido en toda la temporada. Y se está acoplando bien al equipo la última adquisición urdiña. Poco se puede hacer ante un conjunto que mete 51 puntos en canastas de tres puntos, 17 de 29 lanzados, y con un no menor porcentaje de lanzamientos de dos; 20 de 30.