Los nueve votos de EH Bildu y Podemos hacen nuevo alcalde a Adur Ezenarro

La nueva corporación posó en una foto de familia tras la elección de Ezenarro como nuevo alcalde./MARIN
La nueva corporación posó en una foto de familia tras la elección de Ezenarro como nuevo alcalde. / MARIN

Conocida con antelación la decisión de la asamblea local de Elkarrekin Podemos no hubo sorpresas en la elección del máximo edil

ORDIZIA

Con absoluta normalidad y ante un centenar de personas para las que se quedó pequeño el salón de plenos se constituyó ayer la nueva corporación que a continuación eligió alcalde, responsabilidad que recaía en Adur Ezenarro, cabeza de lista de EH Bildu, formación que de esta manera recupera la alcaldía que ostentó durante el mandato 2011-2015, eso sí a diferencia de aquella ocasión, esta vez en minoría.

La mañana llegaba acompañada de la fiesta de Urdaneta Ikastetxea, instalada en la Plaza y su entorno, fiesta que a las 11.00, hora del comienzo de la sesión constituyente, aflojaba un poco la música para que, tan importante acto, resultara llevadero. Reseñar como curiosidad que minutos antes de la hora convenida, el todavía alcalde en funciones, José Miguel Santamaría, le invitaba a Adur Ezenarro, previsto nuevo alcalde, a conocer el despacho, que así las cosas, le corresponde ocupar.

La nueva corporación

Alcalde
Adur Ezenarro (EH Bildu)
Concejales EH Bildu
Maitane Alvarez, Jon Ander Caballero, Ainhoa Jiménez, Jesús Mari Lariz, Itsaso Muñoz, Lander Mujika
Concejales PNV
José Miguel Santamaría, Arantxa Arocena, Joseba Aramburu, Xabier Crespo, Arantxa Fernández, Eritz Perlines, Bittor Bolinaga
Concejales Elkarrekin Podemos
Mila Sukia, Juan Ignacio Alonso,
Concejal PSE
Iñaki Dubreuil

En el salón de plenos, con mayoritaria presencia de seguidores de la izquierda abertzale, Anabel Urkizu, secretaria municipal, mientras dudaba en recurrir o no a la megafonía, opción que finalmente descartó, empezaba a ordenar la sesión y a reunir a los dos miembros de la mesa de edad, Jesús Mari Lariz, el más veterano de los ediles con 66 años, y Eritz Perlines el más joven, con 26, que pasaban a presidir junto a ella, el acto.

Dirigiéndose ya a la sala, Anabel Urkizu recordó que debido a que el número de habitantes del municipio había superado la barrera de los 10.000, la corporación pasaba de los hasta ahora 13 ediles a 17. Seguidamente detalló la mecánica de la sesión.

A continuación Jesús Mari Lariz pasó a llamar a los ediles electos, sentados hasta ese momento entre el público, que se sentaban en la bancada municipal. Toma de posesión a la que siguió el juramento o promesa del cargo, que a la vista de la ampliación del número de corporativos la secretaria propuso agilizar el procedimiento y tras enunciar en una única ocasión la pregunta en lugar de reiterarla 17 veces, pasaba a reclamar la fórmula de acatamiento.

Juramento o promesa del cargo, que de izquierda a derecha, desde la posición del público, completando el semicírculo que describe la bancada municipal, abrió, una vez más, Iñaki Dubreuil, que prometió. A continuación, Juan Ignacio Alonso recurrió a un «yo prometo defender la democracia, la ética, la justicia, y la cultura para toda la ciudadanía de Ordizia. Defenderé la república como fórmula de encuentro por la igualdad, y una sociedad laica y feminista. Todo ello por imperativo legal».

A partir de ahí, los demás corporativos se ajustaron a expresiones como, 'legearen aginduz', 'legea ala behartuta' o similar, completando, de esta manera, el trámite.

Establecida la corporación, José Miguel Santamaría hizo entrega a los nuevos corporativos de la medalla que lleva acuñada el escudo municipal para pasar a continuación a la elección de alcalde.

Ezenarro y Santamaría

Votación secreta de la mesa electa, que insistió la secretaria, en primera ronda necesitaba mayoría absoluta, es decir 9 votos. Tocaba en ese momento preguntar a los cabeza de lista si se postulaban como máximo regidor, pregunta a la que únicamente respondieron de manera favorable, Adur Ezenarro y José Miguel Santamaría.

Una vez más, fue el máximo responsable de la Policía Municipal el que ejerció en funciones administrativas y repartió sobres y papeletas a los corporativos, a quienes la secretaria insistía, a la hora de la elección debían constatar nombre y apellido.

Y en el momento del recuento hubo su toque de emoción. Las primeras seis papeletas fueron, consecutivamente a favor del candidato de EH Bildu, las siguientes cinco en pro del cabeza de lista del PNV. Todavía estaba todo en el aire. Y nada, que a alguno de los corporativos se le ocurrió pegar el sobre y entre la responsabilidad del momento, el envoltorio se resistió lo que le dio margen al suspense.

Con la octava adhesión a favor de Adur Ezenarro ya no había lugar a la sorpresa. Completado el recuento, 9 votos para el candidato de EH Bildu, 7 para el del PNV y uno en blanco.

Quedaba ya que Ezenarro prometiera o jurase su cargo, para lo que volvió a recurrir al imperativo legal, si bien, por añadidura echó mano de una expresión que, dijo, repetía su padre, «euskaldun baten hitza ezin da jan». El alcalde saliente le hizo entrega del junquillo de mando y ambos dirigieron unas palabras.