Mikel Merino, una promesa del volante

Mikel Merino en lo más alto del podio en la prueba celebrada en el circuito D´Osona (Vic). /
Mikel Merino en lo más alto del podio en la prueba celebrada en el circuito D´Osona (Vic).

A sus 11 años, y sin mayor experiencia, se imponía en el Campeonato de Cataluña de kárting

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

El abanico deportivo en la localidad no solo es amplísimo sino que el nivel de los diferentes equipos y modalidades que concurren y compiten en el ámbito federado resulta digno de todo elogio. Y cuando alguien pudiera pensar que lo habíamos visto todo o casi todo, llega Mikel Merino, pegando fuerte a sus 11 años en el mundo del motor.

Todo empezó hace un par de años, en un cumpleaños de un amigo de la cuadrilla, en el que, al de la onomástica, le cayó como regalo una visita al kárting de Olaberria al que acudió con varios de sus más próximos entre los que se encontraba Mikel, y el mozo, que debutaba en estas lides, llamó la atención por su destreza innata con el volante.

Empezamos a ir de vez en cuando, apunta su padre Carlos, y el responsable de la instalación me dijo que le veía a Mikel muy bien. Le apunté, allí mismo, a un curso de dos horas con Vilariño y me dijo lo mismo. No sé, pero le compré un kart de segunda mano y empezamos a ir con más asiduidad a Olaberria y al circuito de Los Arcos, en Navarra.

Metidos en harina, me llegó la noticia de que se celebraba, anualmente, un campeonato en Cataluña; el Open RACC, centrado en formar pilotos, y destinado a niños que no habían competido nunca. Solicitamos poder participar, le admitieron y disputó dos carreras, que las ganó. Corría el mes de mayo del 2017.

Todo eran buenos resultados y mejores sensaciones, y el chaval, por supuesto, a gusto. Y habiendo cogido carrerilla, el año pasado nos inscribimos en el Campeonato de Cataluña de kárting, en su categoría (alevín), en el que, ahí es nada, se impuso.

Este campeonato se compone de cinco pruebas con entrenamientos el fin de semana anterior al de las carreras y al siguiente competición; sábado entrenamiento libre, y luego prueba cronometrada para formar el orden de la parrilla de salida, siendo importantísimo, como es lógico, estar lo más adelante posible.

Nos inclinamos por el Campeonato de Cataluña por aquello de probar en una cita consagrada y adquirir experiencia. Los motores los pone una empresa ajena al campeonato. Todos son iguales y en cada carrera hay un sorteo y te toca un motor distinto para cada prueba, es decir se trata de una competición, en ese sentido, lo más igualada que existe. Los entrenamientos libres corres con tu motor y los cronometrados y las carreras con el de sorteo.

El domingo tienen lugar, los 'warm-up' o entrenamientos libres y luego dos carreras. La primera con el orden de salida cosechado en los entrenos cronometrados del sábado y la segunda según la clasificación obtenida en esa primera prueba.

Debut en La Juneda

La primera prueba del circuito tuvo lugar en La Juneda (Lerida) en marzo. Puesta de largo en la competición en la que Mikel era tercero en los cronometrados en un día lluvioso y sin experiencia en mojado (increíble). Y en las carreras, no resultó sencillo pero en la primera quedó cuarto y en la segunda tercero, con lo que subía al pódium, relata el progenitor.

La segunda prueba se celebró en Mora de Ebro. Un fin de semana para olvidar. Todo salió mal; los entrenos y las carreras. Diluvió, cayó granizo, hubo accidentes que nos perjudicaron y nos planteamos seguir o dejarlo, pero optamos por tirar para adelante y creo que se trató de una decisión acertada.

La tercera fue, de nuevo, en Mora de Ebro pero en un circuito distinto (Mora tiene dos). Circuito que conocía porque había corrido allí en el Open RACC. Hizo pole y ganó la primera carrera. En la segunda todo iba perfecto hasta que un accidente entre los últimos coches, obligó a parar la carrera. En la nueva salida tocó con otro vehículo y quedó sexto.

La cuarta fue en Vic y todo salió a la perfección. Pole el sábado y triunfo en las dos carreras, éxito que le aupaba a lo más alto de la clasificación.

La última tuvo lugar en Alcarrás (Lerida). Nos jugábamos el campeonato y se notaba la tensión y los nervios. El sábado nos fue bien en los entrenos, saliendo segundos y el domingo durante la primera carrera llovió, en la segunda no, pero se impuso en las dos, proclamándose Campeón de Cataluña.

Y allí estaba en lo más alto del podio, apunta Carlos, un niño de Ordizia que acaba de empezar en este deporte tan difícil y tan caro, imponiéndose a otros pilotos, chavales nacidos en el mundo del motor, que llevan años en esto y viven cerca de los grandes circuitos en los que competimos, que se ve que cuentan y disponen de posibilidades, etc. Sirva reseñar que el circuito más cercano a Ordizia, en el que Mikel compitió, es precisamente el de Alcarrás, que está a tres horas y media de casa con todo lo que ello supone.

Llega este 2019, estamos muy ilusionados pero iremos sobre la marcha. Lo primero los estudios y a partir de ahí veremos cuál es la primera prueba del calendario.

 

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