Las lesiones vuelven a privar al equipo de la liga EBA de un mejor resultado

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

El primer equipo de basket, el Ordizia Basoa Banaketak, se desplazaba hasta Zizur Mayor (Navarra) para afrontar la decimosegunda jornada ante el Megacalzados Ardoi. Los navarros ocupaban la segunda posición de la clasificación del grupo antes de iniciarse el encuentro, mientras que los urdiñas eran decimosegundos.

El club navarro ha conformado un primer equipo fuerte y equilibrado en todas sus líneas, ya consolidado en la división de bronce, escuadra en la que destacan por sus guarismos cuatro jugadores con una valoración por encima de los 100 puntos y dos de ellos, que superan los 200. Concretamente, Anton Savitski y Andrés Zabaleta ambos con 210 puntos de valoración.

En cuanto a la lista de anotadores que es larga, además de los dos jugadores mencionados Savitski (151 puntos) y Andrés Zabaleta (140), cabe añadir a Ignacio Urtasun con 120, todo ello sin olvidar la solidez del grupo.

En cuanto a los urdiñas, mencionar que venían de vencer al Goierri en la última jornada de 2018, partido que sirvió para levantar la moral de la plantilla, que estaba un tanto tocada. Recodar que fue, en este partido la primera vez, si exceptuamos el primer encuentro de liga en el que la plantilla urdiña estaba disponible al completo, aunque no habían podido entrenar juntos. Para esta ocasión apuntábamos en la previa que teníamos tres jugadores lesionados como son Eneko Durán, Ioritz Sarasola y Jon Villar, que finalmente no pudieron ser de la partida.

El encuentro comenzó con un conjunto urdiña muy concentrado. Consciente del potencial del rival, pero sin perder la cara. Buenas ayudas defensivas, esfuerzo extremo en parar el juego interior local que hacía que los urdiñas estuviesen dos canastas por debajo del conjunto rival al finalizar el primer cuarto; 16-12. Seguimos estando en el partido. Tratamos de mejorar la ratio defensa-ataque. Nuestras transiciones eran rápidas, pero la defensa local estaba bien plantada. A los cinco minutos del segundo cuarto la ventaja había aumentado hasta los cinco puntos, 24 a 19. El Ordizia se mostraba fiel a su juego, pero el balance anotador no respondía a las expectativas. Al descanso los navarros gozaban de una ventaja de once puntos; 38-27.

Estaba siendo complicado penetrar en la defensa local. Nuestros hombres altos estaban trabajando bien en la pintura y en el perímetro, buscamos buenas opciones de tiro, aunque no consiguiesen el botín esperado en todas las ocasiones.

A la vuelta del descanso, los navarros trataron de mandar en la cancha. En los primeros cinco minutos, mantuvimos la igualdad con un parcial de siete iguales, pero a partir de aquí fueron los anfitriones quienes marcaron el ritmo del partido consiguiendo 16 puntos más por los siete de los urdiñas. Al final del tercer cuarto el luminoso reflejaba un nada halagüeño; 61 a 41.

Sabíamos que iba ser muy difícil conseguir el botín de la victoria, máxime cuando las lesiones están haciendo estragos en la plantilla. Pero salimos a disputar la última tanda de diez minutos. La ventaja era grande, pero los de Jiménez y Sarasola salieron a por la victoria del último cuarto.

Quizás el empeño no iba a servir para hacerse con la victoria, pero era un objetivo que se podía y se debía afrontar. Bien plantados en la cancha, sin bajar la guardia en defensa y atacando la canasta rival sin complejos.

Los navarros por su parte se veían vencedores y quizás bajaron un tanto el ritmo de juego, pero a nadie le gusta perder, ni siquiera un parcial. Conseguimos, ahora sí, anotar con más fluidez, pero llegamos tarde. Quedaba claro que el equipo había reaccionado in extremis y aunque se hizo con el último parcial por 17 a 22, la victoria se quedó en tierras navarras por 78 a 63.

La mala suerte con las lesiones, que se están cebando con el equipo y no nos permite competir al máximo nivel de la plantilla. En cualquier caso hay que valorar de un modo muy positivo el comportamiento de los jugadores que semana sí y otra también trabajan para intentar sacar resultados positivos.

Este fin de semana se presenta en Altamira el Easo Loquillo, rival directo.

Fútbol

El Juvenil de Honor cosechaba una importantísima victoria ante el Anaitasuna; 1-0. Los de Enrike Martín y Axier Jauregi pusieron cerco a la portería azkoitiarra, llegándose al descanso con 0-0. Con la reanudación Sanz marcaba el 1-0, y a partir de ahí los del txoko supieron nadar y guardar la ropa.

Una victoria clave ante el quinto clasificado, justo en el inicio de la segunda vuelta, éxito que permite afrontar el futuro con optimismo.