Lazkaomendi acoge la tradicional tirada de pichón

Todo dispuesto para que la tirada registre el mejor ambiente. / MARIN
Todo dispuesto para que la tirada registre el mejor ambiente. / MARIN

Azari decidida a anotar un nuevo récord de participación

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOORDIZIA.

Último cartucho, nunca mejor dicho, del programa santanero ya que hoy, festividad de San Ignacio, patrón de Gipuzkoa, siguiendo la costumbre, la sociedad de caza y pesca Azari, fundada en 1926, lo que le convierte en la más antigua la más antigua del Territorio Histórico dedicada a estos menesteres, que permanece en activo, asiste, en colaboración con el Ayuntamiento, a su tradicional tirada de pichón, cita que aparece, por primera vez, en el programa de fiestas, el 23 de julio de 1933.

Ejercicio de habilidad para el que el pronóstico meteorológico anuncia una jornada más que agradable, con ausencia de lluvia y temperaturas, en las que la máxima no va a superar los 25 grados. Sin duda, las mejores condiciones para disfrutar de una gran fiesta.

Tirada que, como decimos, cierra el programa de fiestas patronales y que registra una clara tendencia al alza por lo que a la participación se refiere; 179 tiradores en el año 2016, 181 en el 2017, 204 el año pasado.

Respuesta de cazadores, llegados, fundamentalmente de diferentes puntos del territorio guipuzcoano a la que se sumaba una bonita representación vizcaína, aficionados que compitieron en este envite, estilo Colombaire.

Sea como fuere, la entidad promotora; Azari, convoca a todos los cazadores a concurrir en ese entorno privilegiado, que representa la campa de Lazkaomendi Itxurrene, junto al propio bar, lugar que representa uno de los mejores miradores de la sierra de Aralar.

Esta prueba está considerada como una de las competiciones más importantes del calendario guipuzcoano por su antigüedad, prestigio y premios.

El Gran Premio Azari cuenta con dos tandas. La primera comenzará a las 10 de la mañana y continuará hasta las 13.00 horas. Por su parte la segunda echará a andar después de comer, a las 15.30 y se estima que finalice en torno a las 18.00. A lo largo de la jornada todos los competidores que se acerquen hasta la campa, podrán demostrar su habilidad y puntería con los pichones.

Seis mil euros en premios

Para poder participar es obligatorio estar en posesión de la correspondiente licencia federativa. El nombramiento de los jueces participantes correrá a cargo de la Federación Guipuzcoana de Caza y regirá el reglamento establecido por la propia Federación.

Una de las condiciones básicas es concurrir con tres pichones, por parte de cada tirador. El precio de la inscripción es de 38 euros, pichones aparte, 4 euros por pichón, cantidad que tendrán que hacer efectiva a la hora de dar su nombre.

En total, los organizadores repartirán, entre los concursantes 6.000 euros: 4.200 euros en premios en metálico y 1.800 en regalos.

De este modo, el ganador será recompensado con 1.200 euros, a tocateja, txapela, trofeo y regalo. Y a partir de ahí, todos con regalo, el segundo recibirá un premio de 700 euros, el tercero de 400, el cuarto de 300 euros, el quinto de 250, el sexto de 225 euros, el séptimo de 200. El octavo percibe 175 euros, el noveno 150, mientras que del décimo al decimoquinto se llevarán 100 euros.

Asimismo, a partir del decimosexto clasificado y hasta el número cincuenta, obtendrán un detalle conmemorativo. Además, como viene siendo habitual, habrá premio y trofeo para el primer socio, así como para el primer veterano, primera dama y primer júnior. Solo habrá desempate para el primer puesto.

El año pasado, tras una emocionante sesión de desempate, José Mari Narraspe se hizo merecedor de evento y de la txapela de campeón, acompañándole en el podio Arkaitz Tejado y Beñat Matxain quien además de obtener la medalla de bronce se proclamó campeón junior, lo cual muestra que la cantera viene empujando fuerte.

Por su parte, Igone Mancisidor, se sacaba la espinita que se le quedó clavada el año pasado al tener que conformarse con la segunda plaza y se imponía en categoría femenina. Angel Vega era el primer socio urdiña y Félix José Gordillo el primer veterano.