José Mari González, crónica gráfica

José Mari González en la 'II Prueba Sociedad Esperanza' de ciclo cross, noviembre de 1967 en 'Las piezas'./
José Mari González en la 'II Prueba Sociedad Esperanza' de ciclo cross, noviembre de 1967 en 'Las piezas'.

Sus vecinos de Otegi Enea le dedican una exposición a este as del ciclo cross de la década de los años 1960 y 70

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOORDIZIA.

Coincidiendo con las fiestas de Otegi Enea y Majori, el bar Muñoz daba la bienvenida, a manera de sencillo homenaje que le dedican sus vecinos, a una exposición fotográfica; 40 instantáneas, que repasan esos momentos de la carrera deportiva de José Mari González, quien fuera dos veces campeón de España, en los mejores años del ciclo cross profesional.

La primera anécdota que le acompaña a González se refiere a su nombre. Cuando nació, sus padres decidieron llamarle Jesús pero el que le inscribió en el registro; su padrino, lo hizo como José Mari. Así las cosas, a efectos oficiales, por supuesto para el deporte, fue José Mari, y para los de casa, Jesús.

José Mari González (Cerezo de río Tirón, Burgos, 1942) con 19 años y movido por su gran afición al ciclismo se vino a Eibar a vivir, donde se compraba una bicicleta de competición, por supuesto a pagar a plazos. La hemeroteca recoge que la primera prueba en la que participó, sin especificar el año, fue en Ibarra.

A Ordizia llega reclutado por Mariano Galarza, entonces ya seleccionador de esta modalidad deportiva, localidad en la que se casa con Izaskun Goizurieta, y junto a la que abre, en el mismo barrio de Otegi Enea en el que siguen viviendo, la tienda 'Ciclos González' que cierran a comienzos de la década de los 90.

Tras su debut, evidentemente primero en aficionados y luego en profesionales, la carrera deportiva de José Mari González va desde mediados de los años 60 hasta 1976. Prácticamente 15 años en los que cosechó 35 triunfos en aficionados y otros tantos en profesionales, ámbito al que dio el salto en 1972.

Valga apuntar que en 1968 se enrola, como aficionado, en el equipo Karpy en el que permanecerá hasta 1971. En la temporada siguiente da el salto al profesionalismo luciendo el maillot del equipo Xey y a continuación y hasta colgar la bici en La Casera.

A lo largo de toda esta trayectoria cosecha más de 140 trofeos y medallas, palmarés que incluye dos campeonatos de España en aficionados y otros dos en profesionales.

De la misma manera, y en esa misma trayectoria participó en los mundiales de ciclo cross de Suiza (1967), Luxemburgo (1968), Alemania (1969), Bélgica (1970), Holanda (1971), Checoslovaquia (1972), e Inglaterra (1973), Bera de Bidasoa (1974), etc, en los que siempre llegó a la meta entre los 15 primeros.

Y lo que son las cosas, todo un deportista de élite, en 1986 su salud comenzó a resentirse y a encadenar diferentes situaciones adversas. Los médicos pronto le informan de que su corazón estaba cansado y que la opción más aconsejable reclamaba su sustitución. Todo ello en un momento en el que hablar de trasplante era casi ciencia ficción.

Definitivamente, el 3 de mayo de 1991 llega la oportunidad para José Mari González, y el equipo que dirige el doctor Mistral afronta el trasplante de corazón en el hospital Valdecilla, de Santander.

Tras una magnífica recuperación los médicos le animaron a hacer deporte, algo que ni se le había pasado por la cabeza, tarea a la que poco a poco se incorporó y en la que llegó a alcanzar un nivel no solo nada desdeñable sino que en 1995 recibía la invitación de la selección española para participar en el 'X Campeonato del mundo de trasplantados' que se disputó en Manchester.

Citas internacionales, ahora con la bandera a favor de la donación de órganos, que le llevaron al europeo de Suiza, Holanda y Alemania, al mundial de Budapest (1999) donde cosechó la medalla de plata, circuito internacional que tras acudir al mundial de Japón del 2001 cerró al año siguiente con su participación en el europeo de Austria.