Un gran encuentro de hermandad

Los protagonistas de la jornada; cofradías asistentes, cofrades de número y de honor, invitados, dantzaris y txistularis, en la Plaza.
/MARIN
Los protagonistas de la jornada; cofradías asistentes, cofrades de número y de honor, invitados, dantzaris y txistularis, en la Plaza. / MARIN

Veintisiete cofradías acompañaron a la hermandad del Idiazabal en su fiesta anual

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOORDIZIA.

Aunque las condiciones meteorológicas no auguraban nada bueno, el día de ayer no solo se comportó sino que sirvió en bandeja una gran jornada. Desde primera hora de la mañana, la congregación del Idiazabal tenía todo dispuesto para asistir a ese día, que no es de faena, en sentido estricto, sino de celebración y fiesta, en el que celebrar y compartir, con las entidades hermanas, su fiesta anual.

Una mañana que echó a andar pronto, con la recepción y bienvenida a las cofradías concurrentes, en total 28, cifra que reclama acudir a la hemeroteca pero que, como primera impresión, hace pensar en un encuentro récord. Tras la recepción y vista a D´elikatuz, la coral Santa Ana volvió a llevar a cabo la más cálida bienvenida.

Y cuando el ambiente resulta más que acogedor no es fácil responder con rigor al guion establecido. En cualquier caso, pasadas las 12 del mediodía, la comitiva afrontó el desfile por las calles Santa María y Mayor para llegar a la Plaza, donde inmortalizar la imagen del día.

Ya en el salón de plenos, José Miguel Santamaría, alcalde de la localidad, responsabilidad a la que a su vez acompaña, la máxima representación en la Cofradía del Queso Idiazabal daba la bienvenida a todos los allí reunidos. En su papel como Cofrade Mayor, se refirió a la que a la postre sería una argumentación compartida.

Santamaría puso el acento en que los cofrades de honor; María Teresa Jauregi; baserritarra, Marta Pérez Loperena, pastora, quesería Loperena, Roberto Ruiz, chef, y la agencia de desarrollo Goieki, a esa cadena y concatenación que acompaña y representa el éxito en la defensa de un producto propio como el que nos ocupa; el queso Idiazabal: la feria, el pastoreo, la gastronomía, y la promoción.

En sintonía, Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco, puso el acento, una vez más, en la impagable labor que realizan las cofradías en la cadena alimentaria, como paladines de productos, propios, auténticos e identitarios. Reconocimiento a las cofradías, dijo, que se renueva, hoy aquí.

Juan Manuel Garmendia, presidente de la Federación de Cofradías 'Fecoga' recordó que si bien el de ayer era un día de fiesta, la víspera por la tarde, en la Plaza, 15 cofradías habían participado en la segunda feria de los productos que abanderan, feria, que resultó, todo un éxito.

Y si de trasladar un mensaje se trataba, Marta Pérez Loperena, lo bordó y con la pasión y sentir que brota de una vivencia que surge del alma hizo una emotiva loa al pastoreo tradicional sinónimo de un empeño en familia, trabajo, esfuerzo y dedicación, que la sociedad debe valorar en su justa medida. Todo un patrimonio cultural en definitiva, apuntó, para el que hay futuro.