Entrañable despedida en la cancha

De pie, con el número 15, Asier de la Iglesia, y con el 10, Joshua White.. / MARIN
De pie, con el número 15, Asier de la Iglesia, y con el 10, Joshua White.. / MARIN

La afición ordiziarra muestra su cariño en su adiós a los jugadores del primer equipo Asier de la Iglesia y Joshua White

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

El primer equipo de baloncesto, el Ordizia Basoa Banaketak, se disponía a disputar la anteúltima jornada de liga, recibiendo la visita del líder del grupo, el Megacalzados Ardoi. Vitola que ostentaban al acreditar un bagaje de 22 encuentros ganados y dos perdidos, mientras que los urdiñas ocupaban la décimo cuarta posición, con tres triunfos en su haber.

Por parte del conjunto navarro, hay que mencionar que se trata de un gran equipo, con buenos jugadores en todas las posiciones, pero que destacan, por estadísticas de todos sus compañeros, Anton Savitski con una valoración de 507 y 373 puntos anotados, seguido de Ignacio Urtasun con 319 y 283, respectivamente.

Por parte urdiña, fue obligada la ausencia de Peru Arrondo, todavía recuperándose de su lesión de tobillo, y mencionábamos en la previa, que iba a ser el último encuentro que disputasen en Majori, como jugadores adscritos a la disciplina del Ordizia; Asier de la Iglesia, tras dos años de deleitarnos con su juego y, Joshua White, última incorporación al conjunto urdiña.

El partido de salida fue jugado con intensidad por los dos conjuntos. Bien los urdiñas en ataque, encestando en prácticamente todas las acciones de ataque que realizaron en la primera mitad del cuarto, aguanto el arranque de partido de los navarros. El Megacalzados Ardoi, dejó bien claro porqué es el líder del grupo. Tremenda efectividad en ataque con un Anton Savitski sublime, que marcaba el ritmo de juego del encuentro, a pesar de no ser el base del equipo. En cuanto fallamos dos ataques seguidos, se pusieron a cinco puntos de ventaja, diferencia que el Ordizia no logró reducir en todo el encuentro. Al final del primer cuarto se llegaba con un marcador en contra de 20 a 26.

Segundo cuarto también para el conjunto visitante, que adquirió una cómoda ventaja de 11 puntos; 22-33, al borde del ecuador de este segundo asalto. Los visitantes cambiaban a defensa a zonal, que les dio resultados. Los urdiñas jugaban a rachas, con buenos momentos de baloncesto, buenos contraataques, buena circulación de balón, pero sin demasiada suerte de cara a la canasta rival. Al descanso largo el marcador indicaba un 31 a 43 para los navarros.

A la vuelta de vestuarios, los de Jiménez y Sarasola trataron de imprimirle una marcha más a nuestro ritmo de juego, pero definitivamente no era el día. El rival controlaba bien el ritmo de juego, y daba pocas opciones para una posible remontada. La ventaja al final de este cuarto aumentó en nueve puntos más, 46-67.

No hubo opción de meter el miedo en el cuerpo al rival, en la última tanda de diez minutos. Se produjo un intento de reacción por parte local, a falta de ocho minutos largos para el final, reduciendo la ventaja hasta los dieciséis puntos, y con los antecedentes de los urdiñas, podría haber partido aún, pero los navarros controlaron bien el tiempo de juego, volviendo a abrir brecha entorno a los veinte puntos, que fue la diferencia que ondeaba en el marcador al final del encuentro; 65-85.

Al final ovación del público que se dio cita en Majori, para reconocer el esfuerzo, la dedicación y las ganas que ponen estos jugadores en cada uno de los encuentros de los que hemos sido espectadores activos, puesto que nos han hecho sentir cada uno de los minutos que se han disputado en la cancha.

Ovación y reconocimiento también para dos jugadores que disputaron su último encuentro con la camiseta urdiña en Majori, Joshua White y nuestro Asier de la Iglesia, y atended que escribimos, nuestro, porque ha sabido ganarse a la afición urdiña, que atiende y entiende de esto del baloncesto y un lugar entre los nuestros. Sin duda, suerte para ambos.