Despedida a unas magníficas navidades

La cabalgata de los Reyes Magos realizó el recorrido bajo la mirada de muchos ordiziarras. /  MARIN
La cabalgata de los Reyes Magos realizó el recorrido bajo la mirada de muchos ordiziarras. / MARIN

Hoy último encuentro familiar a la mesa y obligado rosco de reyes

ORDIZIA.

Despedida ya para las fiestas navideñas, las que han acompañado al cierre del 750 aniversario, que sin duda cosechan un sensacional balance ya que, un tiempo seco, si bien frío, ha permitido llevar a cabo todas las actividades programadas, que se han visto acompañadas por una gran respuesta de público, fechas que no han registrado incidentes dignos de mención.

Apuntar en el apartado meteorológico que la mañana de ayer sábado llegó con la helada más fuerte de toda la semana, jornada en el que en la estación meteorológica ubicada en el deposito-central de la calle Egutera Bidea la mínima fue de 3 grados bajo cero, la temperatura más baja de toda la semana y que la máxima no pasó de 9. Tarde de ayer sábado que se despedía con cielo despejado lo que en principio anunciaba para hoy, si la niebla no acababa de impedirlo, helada sobre helada.

Fechas claves para el sector hostelero, que ha trabajado estupendamente, y para el comercio tradicional, importantísimo en Ordizia, decidido a seguir en la pelea en días en los que el mundo es competencia. Sector testigo de nuevo modos incluso a la hora del regalo en los que la sorpresa deja de serlo y opta por el tiro hecho y a elección, lo que evita los cambios o devoluciones.

Cierre navideño hoy 6 de enero, festividad de Reyes, Epifanía del Señor, que como no puede ser de otra manera concluye tras un nuevo maratón gastronómico con el obligado encuentro a la mesa. Ultimo esfuerzo al que pone la guinda un postre propio y exclusivo de este día, el rosco de reyes, que en Ordizia acredita una tradición centenaria.

Días de máxima dedicación en el obrador, en los que José Mari Unanue, tercera generación de esta saga de pasteleros, «que este año, a nosotros nos coge, tras las diferentes jubilaciones, en pleno relevo generacional» apunta.

Desde aquellos días del abuelo, Antonio al frente del obrador, el rosco, roscón, o como algunos también le llaman, pan de reyes, no ha asistido a grandes variaciones, quizá la mayor tenga que ver con el relleno. «En nuestra casa, indica José Mari, yo diría que va ganado terreno la crema. En cualquier caso nos mantenemos fieles a nuestro saber hacer y a la fórmula, desde la perspectiva de que lo que funciona no tocamos. Y por supuesto no elaboramos más de lo queda de sí el obrador».

En la panadería Goiagi, Juanra Goiburu, a su vez tercera generación en el oficio, adelantaba que el cierre navideño se intuye en la línea habitual quizá, en comparación destaca, con un poco más de alegría que estos últimos años. «En nuestro caso, quizá por aquello de las decisiones salomónicas, constatando, de nuevo un repunte del mixto; crema-nata, enfatiza. Y como últimamente, mucho encargo a última hora con la Cabalgata. En ambas casas, al igual que en aquellos primeros días, el rosco sin relleno, de nombre zapato en casa de los Goiburu, el que se dejaba en la noche de ayer a disposición de sus Majestades, vacío o seco en la de los Unanue.